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Poemas al Inmaculado Corazón de María
Decimosegundo poema
Guardiana y Protectora de la fe,
líbranos de la oscuridad de estos tiempos,
apártanos del camino de la perdición.
Que la Llama Sagrada de Tu Inmaculado Corazón
sea la guía de nuestras vidas.
Madre Celestial,
que nuestros pasos sean acompañados
hasta que podamos encontrar a Cristo.
Que el poder de Tu luminoso y amoroso Corazón
nos conduzca hasta la Casa del Padre Celestial,
porque nos reconocemos como hijos de Dios,
expresiones de Su Proyecto Redentor,
partes fundamentales de Su Obra de Misericordia.
Que nunca nos cansemos de buscar
la unión con el Reino de los Cielos.
Que la gratitud y la reverencia
nos ayuden a percibir la realidad divina
que, día a día, está frente a nuestros ojos.
Que, con Tu divina ayuda, Madre de Dios,
podamos cumplir con lo que establece
la Santa Voluntad de Dios.
Así, aprenderemos,
al igual que Tú, querida Madre,
a permanecer en el vacío de uno mismo,
sin esperar nada a cambio.
Despierta Tu Amor incondicional en nosotros,
para que también seamos incondicionales,
y así, nuestras vidas serán de Dios.
Amén.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Hace ciento tres años atrás llegué al mundo por una razón mayor, y hoy retorno nuevamente al mundo, hijos Míos, para que tengan consciencia de este importante momento planetario.
La Luz de Mi Inmaculado Corazón se refleja en la Tierra para poder abrazar a la mayor cantidad de almas posibles, pero en este tiempo no es suficiente.
Mi Hijo los ha formado para este momento, los ha hecho apóstoles Suyos para que lo pudieran servir y seguir.
Como Madre, vengo en este tiempo para que la mayor cantidad de hijos Míos no pierdan el sentido y el propósito de estar aquí, la razón por la cual Dios los trajo hacia Mi encuentro, sabiendo que, hijos Míos, aún hay millones de almas en el mundo que nunca estuvieron frente a la Madre de Dios.
Ustedes, que han estado tan cerca de Mí a través de estos últimos doce años, tienen mayor responsabilidad ante Dios por las causas y las aspiraciones de su Madre Divina, porque el Plan de su Madre Celeste no es personal, sino que es un Plan para toda la humanidad y el planeta.
Ustedes deben ser los embajadores de Mi Corazón Inmaculado en el mundo, deben ser los facilitadores para las almas que necesitan de mucha ayuda espiritual e interior.
Ese es el motivo que hoy Me trae aquí ante ustedes, por todos Mis hijos que Me escuchan en este momento a lo largo y a lo ancho del mundo, los que aún proclaman su fe y devoción a Mi materno Corazón. Pero quiero decirles también, a cada uno de ellos, que este es el tiempo definitivo y crucial, muy, pero muy diferente del que sucedió en Fátima hace ciento tres años atrás.
En aquel tiempo la humanidad tenía un estado de consciencia diferente, más primitivo e inmaduro. Pero en este tiempo, aún con el avance que ha alcanzado la humanidad, eso sigue siendo en otros planos de consciencia con la destrucción de los Reinos de la Naturaleza y de la propia vida del ser humano; a través de las dolorosas crisis humanitarias y del exilio de millones de hijos Míos en el mundo, buscando una oportunidad y una esperanza.
Ahora su casa, el planeta, está en una gran transición y quiero que lo sepan, hijos Míos, porque aún muchos hijos Míos no quieren abrir los ojos hacia esa realidad, para no sentirse impresionados o convocados al servicio planetario.
Muchos de los que hoy no están aquí perdieron una gran oportunidad espiritual, pero eso no impedirá que las puertas del Cielo se sigan abriendo hacia la Tierra, siempre que cada uno de Mis hijos corresponda a Mi llamado. Esa será la gran premisa para que su Madre Celeste pueda seguir retornando, o no, al mundo, mientras que el Padre Celestial lo necesite.
Pero hoy Mis manos están llenas de oraciones, y se las puedo mostrar como pequeñas esferas de Luz que han encendido los corazones del mundo, al rezar obedientemente el Santo Rosario y entregarlo en honor a la Madre Celeste. Cada una de estas cuentas que hoy llevo en Mis manos, cada pequeña esfera de Luz que se encendió en las humildes palmas de las manos de la Madre de Dios, serán Gracias extraordinarias que retornarán al mundo para aquellos hijos que sufren y que son cientos y cientos de almas que aún esperan silenciosamente por una Gracia de Dios.
Es así que les recuerdo, hijos Míos, la importancia de la oración Conmigo todos los días. Esto es prioridad para sus corazones y almas. Nada puede cambiar ese ejercicio espiritual, nada puede sustituirlo ni siquiera cancelarlo. Si oran, estarán unidos a Mí, y Mi Corazón Inmaculado, en este mes de mayo, estará en ustedes, así como lo estuvo en el corazón de los pequeños pastores de Fátima.
Así como Mi Corazón aún está presente en el Santuario de Fátima y en todo Portugal, el Amor de la Madre de Dios, la devoción de la Madre Celeste, la pureza de la Sierva de Dios, tiene que estar en más corazones del mundo. Porque, a pesar de lo que suceda en la superficie de la Tierra, nada les sucederá y podrán seguir los pasos de la Madre de Dios por los senderos de la reconciliación y de la paz, para que puedan estar en comunión con Cristo, Mi amado Hijo, y así sean sacramentados por Su Espíritu a través de la Santa Eucaristía.
Pero ahora, hijos Míos, es urgente e importante que profundicen en la Comunión Espiritual con Mi Hijo. Este es el tiempo de que cada uno de ustedes pueda reconocer la veracidad de su unión sincera con Mi amado Hijo, porque esto es lo único que los salvará y los protegerá en estos tiempos. Por eso, adórenlo, reveréncienlo y oren a Cristo, para que la Fuente de Su Misericordia pueda seguir descendiendo al mundo y sobre aquellos lugares que son más necesitados.
Hoy, su Madre Celeste, la Señora del Santísimo Rosario, ha recorrido el planeta entero para recoger las súplicas de cada uno de Sus hijos, y ustedes que están aquí, ¿Me han suplicado, Me han llamado como su Abogada y Mediadora ante sus posibles injusticias?
Este es el tiempo de la conversión, pero también es el tiempo de la conscientización. Todos los tesoros que reciben del Cielo los deberán testimoniar ante la llegada de Mi Hijo, y eso será un acto y una realidad para cada uno de ustedes, como también para los que no están y, de forma confusa, perdieron las huellas de Mi Hijo.
Pero, Yo no vengo al mundo con Justicia, sino con Amor, con un Amor maduro que los hace crecer y responsabilizarse por este Plan de Amor que Dios les entregó conscientemente para que lo cumplan y lo vivan.
Toda esta Gracia que reciben no es nada personal, es una gran necesidad planetaria, humana e interna de cada una de sus almas y espíritus.
Después de ciento tres años de haber estado en Fátima, vengo a pedirles que sean consecuentes con Mi Hijo y que maduren porque aún hay mucho por hacer, aún hay mucho por realizar, aún hay peregrinaciones por llevar adelante en aquellos lugares del mundo en donde el sufrimiento es real y doloroso, en donde hermanos suyos sufren permanentemente el caos y la adversidad.
El Corazón de Mi Hijo, el Casto Corazón de San José y Mi materno e Inmaculado Corazón necesitan llegar a esos lugares en estos tiempos definitivos.
Pero esa que es Mi aspiración, deben primero construirla dentro de ustedes, para después construirla fuera de ustedes. Eso les hará vivir la realidad y no la ilusión de lo que significa Mi llamado. Porque Mi llamado no es una ilusión, es una necesidad y una convocatoria para cada uno de sus corazones, para que tengan la oportunidad de dar lo mejor a Dios, después de todo lo que Él les ha dado.
Así como vengo con este mensaje para ustedes, también vengo con un mensaje de Amor para el mundo, porque el sufrimiento tiene que terminar, la ignorancia tiene que terminar, la ingratitud tiene que terminar y eso dependerá de cada uno de ustedes, hijos Míos.
Los invito a ingresar nuevamente a la escuela del amor, a la escuela de la gratitud y especialmente a la escuela de la obediencia, para que sus corazones sigan siendo guiados ante una realidad planetaria que se complica, día a día, por el gran distanciamiento que tiene la humanidad de Dios.
Ustedes, ¿se distanciarán de Dios? La prueba de la fe llegará para cada uno de sus corazones y en esa hora estaré rezando por ustedes, así como estoy rezando por el mundo, por la Gracia extraordinaria que conceda el fin de esta pandemia en toda la humanidad, a fin de que los corazones, las almas y las personas recapaciten sobre sus vidas; porque sin solidaridad, sin fraternidad y sin gratitud, la humanidad no volverá a la normalidad.
El tiempo ya terminó y su consciencia debe crecer interiormente, así estarán como almas, siendo acompañados por nosotros desde el Cielo, para llevar adelante esta tarea que aún no terminó.
Hoy coloco sus corazones ante los jardines internos de Lys para que puedan recordar su pureza original. Es la pureza que los protegerá y los amparará en este tiempo de ustedes mismos, para que puedan seguir caminando en Cristo y por Cristo, reconociendo las fortalezas que Él les ha entregado y las virtudes que Él ha depositado en sus almas para que lo puedan seguir y servir.
Él tiene Sus Brazos abiertos y Sus Manos extendidas hacia el mundo. De la misma forma, hijos Míos, Yo extiendo Mis brazos hacia ustedes para que vean en Mis manos la Luz de la Gracia que los toca, con el propósito de vivir el discernimiento y la sabiduría para que no tomen decisiones precipitadas, porque esta es la última oportunidad.
La copa ya está rebasando y las promesas que fueron realizadas por su Señora en Akita, Ruanda (Kibeho), Garabandal, Fátima y México (Guadalupe), así como en Medjugorje, se cumplirán.
Hoy tengo en Mi Corazón a los que Me viven, a los que Me aman, a los que Me esperan, a los que oran Conmigo, a los que claman y a los que nunca se cansan de servir. En ellos están las promesas de Cristo para poderse cumplir y realizarse. Yo espero que eso así sea, en cada uno de ustedes.
Agradezco, queridos hijos, el amor sincero que fue colocado como respuesta a Mis pedidos de consagración de las familias a Mi Inmaculado Corazón. Esas familias, esas almas y esos corazones hoy reciben la consagración especial de la Madre de Dios, para que Dios los tenga en Su Misericordia y en Su Gracia, y los ayude a vivir el fin de estos tiempos, que es un tiempo desconocido para todos.
En agradecimiento a cada uno de ellos, Yo los bendigo y Me despido.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Que la Paz de Fátima, el santuario interior, permanezca en los corazones. Amén.
Les agradezco.
Poemas al Inmaculado Corazón de María
Decimoprimer poema
Señora eterna de la Luz,
poder invencible e inmaculado,
sostén de los que necesitan de Ti,
Amor divino de los que lo buscan,
haznos descubrir a Dios en nuestro interior,
para que cualquier adversidad o desafío,
sea superado por el auxilio espiritual
que Tú nos das, Divina Madre.
Te pedimos en este día,
que nos guíes siempre hasta Tu amado Hijo.
Que, en el servicio incondicional de nuestras vidas,
podamos reconocer el Rostro de Cristo.
Que, en cada oportunidad de donarnos,
comprendamos la importancia
del Plan de Amor por la humanidad.
Así, Santísima Madre,
estaremos libres de nosotros mismos,
para que, a cada nuevo día,
nuestra entrega y oferta,
sea cada vez más profunda.
Querida Madre,
protege cada uno de nuestros pasos.
Ayúdanos a encontrar la humildad y el silencio,
en cada ritmo de la vida.
Porque aspiramos imitarte
en la contemplación y en la oración silenciosa.
Para eso, Madre,
nos rendimos ante Ti,
a fin de que Tu purísimo Corazón
nos bendiga para siempre.
Amén.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
Poemas al Inmaculado Corazón de María
Décimo poema
Señora de la Misericordia,
Madre de la Divina Creación,
enséñanos a vivir la fortaleza;
que podamos transitar por este mundo
con la convicción de estar cumpliendo los pedidos de Cristo.
Madre de la humanidad,
que nuestra condición inferior sea transformada,
que nada más nos limite el poder estar en Cristo,
porque nuestra aspiración es ser Sus apóstoles
de los últimos tiempos.
Concédenos la Gracia, querida Madre,
de poder responder, de forma incondicional, a Nuestro Señor.
No permitas que nuestro corazón humano sea tibio o frágil.
Que el fuego del Espíritu Santo
nos impulse a alcanzar nuestra misión,
porque aspiramos a ser nada
para que Tu Hijo encuentre un lugar dentro de nosotros.
Sabes, querida Madre Celestial,
que nuestra carne es débil,
pero Tú puedes fortalecer nuestras almas en el amor,
para que, unidos a Tu Corazón de Amor,
respondamos al Llamado misericordioso de Cristo.
Que ya no existan definiciones,
sino la realización del gran Proyecto Redentor
en la humanidad.
Ayúdanos, Madre, a autoconvocarnos.
Que pueda nacer en nosotros
la fuerza de la donación al Plan de Dios.
Amén.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
Poemas al Inmaculado Corazón de María
Noveno poema
Madre, Puerta de Sabiduría,
ayúdanos a aceptar y a comprender
estos tiempos.
Impúlsanos al vacío de sí
y a la donación total de nuestro ser.
Que no existan condiciones ni formas
para nuestro servicio.
Que podamos todos los días,
hacer las cosas por amor y por nada más.
Que consigamos imitar a Tu Hijo
en todos los atributos
de Su divina e insondable espiritualidad.
Señora de los Ángeles,
protege a todos los que siguen
el llamado de Tu Corazón.
Envuélvenos con Tu Manto de Luz y de Cura,
para que nuestras dificultades y traumas sean disueltos,
porque a lo único que aspiramos es a poder estar
en Tus brazos de Amor maternal.
Consuélanos, Virgen de la Paz,
cuando sintamos que ya no tenemos fuerzas
para seguir adelante.
Haznos ver, en cada aprendizaje,
una oportunidad de superación y de rendición.
Querida Madre,
que no le temamos a la enfermedad,
a la soledad ni al fin de los tiempos.
Sostennos,
para que, bajo Tu Espíritu incondicional,
aprendamos a entregarnos sin interés,
así como lo hizo Tu Hijo por Amor a la humanidad.
Amén.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
Poemas al Inmaculado Corazón de María
Octavo poema
Amantísima Reina del Cielo y de la Tierra,
a Tus humildes pies, dejamos nuestras vidas y corazones,
como ofrecimiento sincero de todo nuestro amor por Ti.
Queridísima Madre del Universo,
gran Espejo de la Misericordia de Dios,
ayúdanos a ser merecedores de las Gracias del Cielo.
Establece, dentro de nosotros,
el Propósito Divino de la Creación,
para que nuestras consciencias representen
al menos una pequeña parte del Infinito
y del gran Plan de Rescate de la humanidad.
Somos Tus siervos, Virgen Santísima.
Somos los que en oración nos ofrecemos
para estar vigilando a Tu lado,
a fin de que se cumplan las promesas de Cristo
en todos los corazones posibles.
Madre, quítale la sed
a los que tienen sed de la Luz y del Amor de Cristo.
Madre, alivia el corazón de los que se desesperan.
Trae para cada uno de nosotros
el universo del Amor de Dios,
para que nos sintamos colmados
de la fuerza y del poder de la Misericordia Divina.
Amén.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
El mundo vive su calvario, vive su cruz, pero Yo les traigo la solución para todo esto.
El Rosario es vuestra salvación, es el instrumento poderoso e inquebrantable de Dios, que su Madre y Sierva fiel utilizó durante mucho tiempo mientras estuvo aquí en la Tierra.
Desde Mi Corazón surgió la escuela de la oración del corazón, que es la que Yo necesito que esté viva en ustedes, que vivan esa escuela interior todos los días para que Mi Corazón Inmaculado siga triunfando en sus vidas y en el planeta.
Es a través de los grupos de oración, es a través de los corazones orantes que Yo puedo venir al mundo. No existe otra razón para estar aquí en este momento.
Su oración es la puerta que se abre para Mí, para que Yo pueda descender al mundo y, mientras estoy con ustedes, Yo pueda socorrer a los que lo necesitan en esta hora culminante de la humanidad.
Hoy vengo revestida de celebración, pero también de paz y de esperanza, sabiendo que en el mundo hay muchos hijos Míos que sufren los efectos de la propia enfermedad que ha generado el planeta.
Pero esto pasará. Rezo por ustedes, por las naciones y por todo el planeta porque espero, como Madre, que la humanidad aprenda esta lección, que la pueda superar y que la pueda grabar en su consciencia para que no vuelva a suceder; porque por más que el Apocalipsis se deba cumplir, Yo vengo aquí a interceder por ustedes, hijos Míos, por sus naciones, pueblos y familias, porque solo deseo la alegría y la felicidad del Cielo para cada uno de ustedes.
Su Madre Celeste es muy simple, tan simple y humilde, servidora incansable que se ofrece ante el Padre Celestial por cada una de sus almas, pero también se sirve de este momento, de este aniversario especial, para que una tarea planetaria se vuelva a cumplir en los planos internos, en donde es necesario verdaderamente de ayuda y de redención.
Yo los invito a unirse a Mí en esta cadena de oración en el mes del Santo Rosario para que en cada nuevo día, hijos Míos, ustedes puedan despertar, en su interior y en sus almas, el interés por esta poderosa pero simple oración.
Nuevamente, hijos Míos, contaré con cada una de sus cuentas y de sus oraciones en cada encuentro de oración que es transmitido a través de esta Obra.
Yo los invito, hijos Míos, a reforzar ese compromiso Conmigo como Hijos de María, como grupos de Rosarios de Luz, como todos los orantes de la Tierra que en este momento necesitan elevar al Cielo sus oraciones y súplicas, para que no solo esta pandemia termine, sino para que no llegue nada más al mundo que lo haga sufrir.
Les diré una verdad, cada vez que desciendo aquí, a la Tierra, siempre veo el sufrimiento del mundo, de millones de almas que aún padecen por sus propias elecciones, como también muchas almas inocentes que sufren por las elecciones de los otros. El sufrimiento tiene que terminar, hijos Míos, es posible vivir en la alegría y en el Amor de Dios.
Por eso, Yo estoy aquí como su Madre y Reina para que puedan renovar en esta noche sus votos, para que el Rosario, en cada día de sus vidas, sea el alimento imprescindible y espiritual para ustedes. Porque así, amados, beberán de la Fuente de Mi Gracia, beberán de la Fuente de la Misericordia de Dios, sus problemas terminarán, su fe se fortalecerá y serán Mis siervos, serán parte de la Legión de María.
Hoy, en este día 8 de mayo, en donde el Cielo toca a la Tierra, en donde Dios toca sus corazones, en donde los ángeles del universo se postran ante la Madre de Dios, vengo a invitarlos y a llamarlos para que a través de la oración del Rosario y de su consagración a Mi materno e Inmaculado Corazón formen parte de la Legión de María, de la orden orante de la Legión de María, una orden puramente espiritual de la que los ángeles del Cielo también forman parte, y muchos hijos Míos en el mundo que oran devotamente a Mi Corazón Inmaculado también forman parte de esa orden espiritual.
Mi Hijo Me ha pedido llamarlos a esto, invitarlos a este ejercicio espiritual, así sus almas, sus familias y todos sus seres queridos, también serán contemplados por esta orden espiritual de la Legión de María.
Necesito que espiritualmente, hijos Míos, por medio de la oración amorosa del Santo Rosario, lleven estampado sobre sus pechos el símbolo mariano de Mi Corazón, la “M” de María con la Cruz victoriosa de Cristo, rodeada por las doce estrellas de Mi Corona.
Ese es el símbolo de los legionarios de María.
Los invito a reforzar no solo su compromiso de la oración por la Paz en la Naciones, por Venezuela y por Siria, por Medio Oriente, por Timor del Este, por Corea del Sur, en este caso también por Japón y por China, para que el triunfo de Mi Corazón también se dé en esa parte del mundo, así como también se debe dar en África.
Todos son llamados a recordar lo que una vez les pedí y les solicité. La oración nunca los cansará, la oración los transmutará y los elevará.
Yo necesito formar esta orden espiritual en este tiempo final. La orden espiritual de la Legión de María también fue inspirada por los templarios que formaron la primera orden espiritual en la humanidad, así como por las santas mujeres que fueron las celadoras de las Reliquias de Cristo.
Los invito, hijos Míos, a ingresar en esta orden espiritual y angélica. Tendrán como intermediarios a sus Ángeles de la Guarda. Ellos están allí en silencio y en oración todo el tiempo, y sé que muchos no llaman a sus Ángeles de la Guarda.
Todos los tesoros, las llaves y las herramientas de la Jerarquía fueron dadas para ustedes.
Este es el tiempo no solo de los legionarios de María, sino también de los apóstoles de Cristo. Este es el tiempo de su actuación, de su definición y su momento de servicio espiritual por la humanidad.
Si Yo los he traído hasta aquí, en este tiempo definitivo y culminante del planeta, es porque necesitan, hijos Míos, llevar adelante esa misión espiritual.
Esa orden espiritual de los legionarios de María no tiene edad, no tiene requisitos, sino tres votos principales: devoción, compromiso y obediencia.
Hoy entrego a sus corazones, pero principalmente a sus almas, el símbolo espiritual de los legionarios de María, estampado en lo más profundo de sus corazones para que lo puedan recibir, reverenciar y aceptar en este momento, en donde todos los servidores de Cristo necesitan prepararse para lo que llegará.
Desde sus hogares y familias, pueden hacer muchas obras, aunque no lo parezca. Existen infinitas intenciones en la humanidad, así como existen infinitas necesidades en los cuatro continentes de este planeta que esperan por su ayuda e intervención.
En este mes de mayo, mes del Rosario, las puertas de los Cielos están abiertas por la oportunidad que fue concedida a su Madre Celeste para que la devoción a Mi maternal Corazón permita descender las Gracias y las Misericordias que en este momento muchas almas sufridoras necesitan, especialmente aquellas que han perdido la vida.
Hoy tengo a Mis pies al mundo y dentro de él a toda la humanidad y a las consciencias que son autoconvocadas para formar parte de esta Legión de María.
Mi deseo es que puedan dar respuesta a Mi pedido por medio de esta Obra, que Mi Hijo fundó por una importantísima razón espiritual y planetaria.
Así como deben dar respuesta a los pedidos que ya les hice en estos días, recibiré de brazos abiertos las postulaciones para la Legión de María, para que sus almas tengan la Gracia y la experiencia de vivir aún más la escuela de la oración.
Esta orden espiritual será fundamental e importante cuando su Madre Celeste ya no venga al mundo ni tampoco se aparezca aquí o en otro lugar del mundo.
La orden de los legionarios de María será la que sustentará la última parte de la transición planetaria.
Aquellos que quieren ingresar a la orden orante de María pueden postularse y Yo les daré como respuesta el símbolo espiritual de esta Legión por medio de esta Obra.
Será un ejercicio profundamente espiritual de cada uno de ustedes Conmigo, pero aquellos que se postulen y se dediquen verdaderamente a no ser solo Mis hijos consagrados por el Manto Celeste, sino que también se puedan dedicar a este ejercicio que hoy les presento, estarán Conmigo para ayudar en el momento más culminante de la humanidad, independientemente de donde se encuentren.
Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús:
Ahora, Nuestra Señora está rezando por nosotros. Nosotros rezamos internamente junto con Ella para que se cumplan Sus divinas intenciones, por el triunfo de Su Corazón Inmaculado.
La oración del Acto de Consagración al Inmaculado Corazón de María es la oración de los legionarios de María.
A pedido de nuestra Madre, rezaremos algunas veces esta oración para que el eco de Su Voz y de Sus Palabras, de Sus pedidos e intenciones, lleguen a todos los corazones posibles en los cuatro puntos de la Tierra, mientras que nuestra Madre Divina abre Sus brazos y extiende Sus manos hacia nosotros, encendiendo la Luz de Su Inmaculado Corazón para recibir estas oraciones, que rezaremos ahora.
Inmaculado Corazón de María,
fuerza, luz, protección y esperanza,
en Ti nos renovamos, a Ti nos consagramos
para que seamos testigos, ahora y siempre,
del triunfo de Tu Inmaculado Corazón
en toda la humanidad.
Amén.
(se repite 3 veces)
Y Me elevo al Cielo en esta noche, también escuchando una oración especial que Yo misma inspiré, una oración que entre tantas, nació en Aurora, el Centro Mayor de Mi tarea planetaria con la humanidad.
Es así que, recibiendo esta oración en Mi Corazón y en Mi Alma, llevaré al Cielo las intenciones de los que se comprometan con el Santo Rosario en los tiempos que vendrán y de los que se postulen como futuros legionarios Míos.
Les agradezco por responder a Mi llamado.
Por la bendición y por la autoridad que Me ha dado Dios y Mi amado Hijo, Yo los reconsagro a Mi materno e Inmaculado Corazón para que puedan vivir los votos de la devoción, del compromiso y de la obediencia a Mi obra mariana.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús:
Escucharemos “En el simple mirar”.
Poemas al Inmaculado Corazón de María
Séptimo poema
Madre,
haz de mi ser imperfecto
un resultado de redención.
Haz de todas mis miserias
un acto de rendición y de perdón.
Que Tu Corazón, Madre,
me colme a través de Tus Rayos de Amor,
para que pueda vivir
la Sagrada Voluntad de Tu Hijo.
Libérame de las cadenas que aún sigo arrastrando.
Corta con Tu Espada de Luz, Divina Señora,
los lazos espirituales con el mal,
para que también el planeta se libere
de todo lo que le ocasiona la humanidad.
Te pido, querida Madre,
que me acompañes en cada paso,
que vigiles y guardes los tesoros que recibió mi alma,
a través del Amor de Tu Hijo,
porque mi única aspiración, Reina del Cielo,
es cumplir y vivir todo lo que Cristo espera.
Para eso, levántame, Madre,
de todas mis caídas;
socórreme, Madre,
en los momentos de mayor tribulación;
protégeme de todos los asedios.
Que mi espíritu, mente y cuerpo,
sean un templo
en donde Dios pueda estar.
Que, por Tu bendición, Madre,
pueda cumplir las promesas de Cristo.
Amén.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
Poemas al Inmaculado Corazón de María
Sexto poema
Venerable Emperatriz del Universo,
inmaculada y pura desde el origen,
Fuente de Amor maternal inagotable,
derrama sobre nosotros todas Tus Gracias.
Apártanos en esta hora de cualquier peligro
para que, amparados por Tu Manto de Luz,
sepamos corresponder a los divinos pedidos de Cristo.
Venerable Emperatriz del Universo,
que nuestras naciones y pueblos sean guiados
por el camino del bien, de la caridad y de la justicia.
Que sea erradicada la cultura del descarte social y humano.
Que todos podamos recordar que somos hermanos en Cristo,
para que esta humanidad sea reparada, curada y perdonada
de todos los errores cometidos.
Santísima Madre, llévanos a Jesús,
entrega a Su Corazón nuestras vidas, pueblos y naciones,
para que el único gobierno y autoridad vengan de Cristo,
a fin de que preparemos, en este tiempo,
Su Retorno a la humanidad.
Amén.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
Poemas al Inmaculado Corazón de María
Quinto poema
Señora de los Pobres,
Consoladora de los afligidos,
Madre de los exiliados,
Protectora de los no nacidos,
intercede por nuestra humanidad.
Que podamos cumplir con las aspiraciones de Cristo.
Que seamos capaces de responder
al Llamado de Dios en cada momento.
Señora de los Pobres,
que nuestros corazones sean humildes.
Que nuestras vidas sean bendecidas
por el Amor del Padre Eterno.
Que nunca dejemos de cumplir nuestra parte
en el Plan de Redención de la humanidad.
Querida Madre,
haznos libres de nosotros mismos,
para que podamos servir mejor.
Haznos incondicionales como Tu Hijo,
para que siempre digamos sí
a cada nueva convocatoria.
Enséñanos a cuidar de los más pobres.
Enséñanos a servir
con amor y misericordia a los demás,
porque de esa manera, seremos apóstoles de Cristo,
dispuestos a sacrificarnos por la humanidad,
para que triunfe el Amor de los Sagrados Corazones.
Amén.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
Poemas al Inmaculado Corazón de María
Cuarto poema
Bellísima Rosa de Dios,
que podamos reconocer Tu Pureza
en todo lo que fue creado,
y que nuestro corazón y vida
sean parte de Tu Pureza original.
Venerable Flor del Padre,
ayúdanos a encontrar la belleza y el Amor
que Dios, a través de Su Hijo,
depositó en nosotros.
Que nos animemos a dar los pasos
hacia la consagración de nuestras almas,
así como Tú, querida Madre Santa,
consagraste Tu vida y todo Tu ser
con el "sí" al Arcángel Gabriel.
Enséñanos a comprender, más allá de todo,
la razón y el propósito
de que estemos aquí, en la Tierra.
Despierta nuestra consciencia
a la verdadera existencia,
y ofreciendo el templo de nuestro corazón imperfecto,
dile a nuestro Padre, Dios y Señor,
que viva dentro de nosotros
para que, algún día,
aprendamos a amarlo como Él nos ama.
Te damos las gracias, Virgen Santa y humilde.
No dejes de refractar, sobre nosotros,
Tu Espejo de Amor y de Compasión.
Amén.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
Poemas al Inmaculado Corazón de María
Tercer poema
Santísima Madre,
que podamos imitar a Cristo
en Sus gestos de Caridad y de Amor.
Que seamos capaces, con Tu ayuda celestial,
de representar a Cristo en la Tierra,
para que Él confíe en nosotros,
y así, a través de Tu impulso de Amor,
seamos fieles al Plan Divino que nos fue confiado.
Por eso, querida Madre,
Espejo de la Justicia Divina,
destierra de nuestra consciencia
todo aquello que nos aparta de Dios.
Haznos libres
de este largo cautiverio de la consciencia,
para que, con gratitud, reverencia y amor,
podamos reconocer la existencia de Dios en toda la vida.
Purísimo y Santísimo Corazón de María,
Te pedimos que nos derrames
Tus Rayos de Pureza y de Gracia,
para que, siendo transformados por Tu inmaculado Amor,
algún día, alcancemos la redención.
Amén.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
Poemas al Inmaculado Corazón de María
Segundo poema
De las cadenas que nos aprisionan,
libéranos, Inmaculado Corazón de María.
De los asedios que nos atormentan,
libéranos, Inmaculado Corazón de María.
De la oscuridad que nos acecha,
libéranos, Inmaculado Corazón de María.
De la perdición que nos tienta,
libéranos, Inmaculado Corazón de María.
Porque Tú, Santísima Madre,
eres la Guardiana de la fe,
eres el Escudo poderoso que nos protege de toda adversidad,
eres la Luz misericordiosa de Dios.
Te pedimos, querida Madre,
que Tu Manto de Luz nos envuelva,
que nuestros pasos sean guiados por Ti hacia nuestro Redentor,
que todo lo que hagamos sea parte de la Voluntad de Dios.
Anhelamos cumplir con las aspiraciones de Cristo,
esperamos ser Sus apóstoles de la Verdad,
para que el Amor de Tu Hijo sea una victoria en nosotros,
y Tu bendición maternal nos haga renacer todos los días
y en los tiempos que vendrán.
Amén.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
Poemas al Inmaculado Corazón de María
Primer poema
Corazón consolador de María,
Espejo de Amor y de divina confianza,
nos entregamos a Tus brazos en humildad,
para que, al igual que Jesús,
seamos colmados por Tu más dulce Amor.
Inmaculado Corazón de María,
ayuda incansable de los que Te claman,
socorro inmediato de los que Te llaman,
auxilio inmutable y eterno,
Te pedimos, ahora y siempre,
que podamos formar parte de las promesas de Cristo,
para que el triunfo del Amor
sea una realidad en la humanidad.
Amada Madre,
como Tus siervos, nos consagramos,
como Tus hijos, nos comprometemos
con la oración del corazón,
a fin de que muchos más corazones
alcancen la esperanza y la redención.
Amén.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
A los grupos "Rosarios de Luz"
Queridas familias de Dios, amados Míos:
En este mes de mayo, los llamo para recibir a Mi Corazón Inmaculado en el seno de sus familias y hogares. El Corazón Inmaculado de María espera estar en el núcleo de sus familias y en sus altares, para que Mis hijos vivan semanalmente la consagración al Inmaculado Corazón de María.
A través de la Casa de Nuestra Señora de los Pobres recibirán la santa imagen del Corazón Inmaculado de María para que la puedan venerar y para que puedan rezar el Santo Rosario a fin de que, a través de ustedes, las demás familias del mundo alcancen la consagración al Corazón de su Madre Celeste.
Espero con alegría poder ingresar en cada una de las familias de los Rosarios de Luz para que, a través del portal de los Hijos de María, sean compartidas las fotos de las familias con el Corazón Inmaculado de la Madre Celeste.
Durante el mes de mayo, como Madre, quiero llevar a todos a Mi Corazón a fin de que se sientan amados y comprendidos, aliviados y amparados por la Madre Divina.
Queridos hijos, les entrego el Acto de Consagración al Inmaculado Corazón de María, para ser recitado luego de haber finalizado el Santo Rosario.
Acto de Consagración al Inmaculado Corazón de María, con motivo del mes mariano
Inmaculado Corazón de María,
fuerza, luz, protección y esperanza,
en Ti nos renovamos, a Ti nos consagramos
para que seamos testigos, ahora y siempre,
del triunfo de Tu Inmaculado Corazón
en toda la humanidad.
Amén.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
Queridos hijos:
En el próximo mes de mayo, mes del Santísimo Rosario, su Madre Celeste ofrecerá Su materno e Inmaculado Corazón que, siendo expuesto al mundo entero, se entregará por amor a Sus hijos a fin de que este momento planetario se pueda revertir, al igual que la situación que viven muchas almas a causa del encierro y de la cuarentena.
Por ese motivo los invito, hijos Míos, a que tengan consigo una imagen del Inmaculado Corazón de María para que, durante el mes de mayo, mientras rezan el Santo Rosario en sus casas y con sus familias, puedan venerar y contemplar a Mi Corazón Inmaculado, como refugio para los desamparados y alivio de los que sufren.
Deseo que cada hijo Mío, ante la imagen del Inmaculado Corazón de María, durante todos los días del mes de mayo, realice su oferta más sincera, y pueda sentirse contenido y protegido por el Amor inmaculado de Mi Corazón.
Los invito a difundir este pedido, porque Mi deseo de Madre es que, durante el mes de mayo, Mis hijos puedan sentirse dentro de Mi Corazón maternal para que Yo les pueda dar lo que cada uno necesita en estos tiempos definitivos.
Invito también a los orantes y a sus familias a que envíen fotos junto a la imagen del Inmaculado Corazón de María, para que sean compartidas durante los eventos de los días 13, 21 y 25 de mayo. Así, una gran red familiar se establecerá entre los corazones devotos del mundo.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
Queridos hijos:
Nunca se olviden del poder que tiene la Fe. Ella es como una llama que ilumina el fin de estos tiempos.
La Fe es un principio superior que los puede sostener y los mantiene en contacto directo con Dios.
La Fe es inmutable y no pasajera. Sus bases provienen del Espíritu Santo y ella actúa en todos los niveles del ser.
La Fe es cultivada por la oración, la que despierta la Fe y la confianza en lo que es espiritual e invisible.
En la Fe existen vertientes importantes que los llevan a encontrar la caridad, la solidaridad, la armonía, la fraternidad y la compasión, entre otros principios internos que hacen de una persona una consciencia capaz de reconocer la Gracia que trae la Fe y la oportunidad de que, a través de la Fe, el ser pueda reconciliarse consigo mismo y con el universo.
Por eso, la Fe es una poderosa corriente que nunca termina, porque no es algo que sucede una sola vez, la Fe es algo interminable. El alma puede estar en comunión con la Fe todos los días de su vida.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
A través de la Luz de los Espejos, la sagrada Jerarquía Espiritual trae hacia el planeta los atributos que la humanidad necesita para aprender a dar el paso correcto que la retirará de la ilusión en la cual vive.
Los Espejos, como parte de la vida inmaterial, representan ese estado de consciencia en el cual se establece la comunicación interna entre lo espiritual y lo material.
En este tiempo, los Espejos trabajan mucho más que antes, porque la humanidad está en el momento de terminar de atravesar el último y gran ciclo.
Los Espejos traerán consigo el impulso espiritual de las corrientes poderosas, el que ayudará a transformar y a revelar lo que la humanidad necesita.
Al menos una parte de la humanidad y del planeta, a través de los Espejos, alcanzará el tiempo verdadero y, poco a poco, las consciencias verán desvanecerse frente a sus ojos este tiempo alternativo, porque los Espejos lograrán la unión espiritual que permitirá que la verdad del Conocimiento quede revelada.
Por ese motivo, este es tiempo de definición para todo el planeta.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
Queridos hijos:
Después de nueve días de oración a San Rafael Arcángel, en este día y por medio de las 1000 Ave Marías, su Madre Celeste completó una etapa más dentro de la misión espiritual de asistencia a la humanidad.
Por cada Ave María que es realizada de corazón en este momento, un alma más recibe la oportunidad de liberarse de su cautiverio espiritual y material. De esa forma, Mi Materno e Inmaculado Corazón triunfa en la vida de los que se convierten a Dios en estos tiempos.
Por medio de las 1000 Ave Marías la Jerarquía Celestial también intercede por los que están desprotegidos y sumergidos en la miseria material, efecto de la desigualdad y de la cultura del descarte.
Es por eso, hijos amados, que sus oraciones llegan al Cielo y todas esas intenciones se convierten en Gracias y en expiaciones para los que realmente sufren las consecuencias de estos tiempos.
En estas horas, mientras transcurren las 1000 Ave Marías, el Padre Eterno contempla el esfuerzo y el esmero de Sus hijos, en un momento planetario en el que solo la fe y la esperanza podrán cambiar el destino actual de toda la raza.
Es de esa forma, que el encuentro de hoy los prepara para los eventos que sucederán durante todo el mes de mayo. Momentos en los cuales la Jerarquía entregará más impulsos e instrucciones para que en este 2020 las almas terminen de formarse en esta escuela de transición de los tiempos y de los ciclos.
Agradezco nuevamente la adhesión de los que hoy rezan Conmigo por la paz y la cura de la necesitada humanidad.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
Amados Míos:
Hoy Mi Corona de Estrellas está iluminada por la fuerza y la fe de las oraciones ofrecidas por medio de la Poderosa Novena a San Rafael Arcángel.
El Padre Creador se retira del planeta, habiendo cumplido una etapa importantísima en la misión de rescate y de liberación de las almas de la cadena del sufrimiento y de la enfermedad.
Pero aún, queridos hijos, hay mucho por hacer, aún hay almas por rescatar, por despertar y por colocar en el camino de retorno al Corazón del Padre Celestial.
Durante estos nueve días, los orantes pudieron experimentar el trabajo silencioso de transmutación y de vibración que hace la Jerarquía Angélica y también pudieron ser conscientes de la gran necesidad de ayuda y de oración que tiene el planeta.
Así, durante estos nueve días, en los que los orantes esforzados realizaron la novena, pudieron acompañar a San Rafael Arcángel en su tarea planetaria de cura y de reconciliación de la humanidad.
Aun se darán oportunidades a todos de poder seguir orando de corazón por el fin de la pandemia, para que la humanidad recapacite y reconozca su distanciamiento espiritual de Dios.
Fue así que, el propio Padre Eterno envió a uno de Sus Arcángeles para que interviniera por la humanidad.
Hijos, después de estos nueve días de haber sido colocados en contacto con la Sagrada Ley de la Cura, que sus oraciones continúen llegando al amado Corazón de Dios para que más cura y más redención abracen al planeta.
¡Les agradezco por haber respondido, con prontitud, al llamado por la cura de la humanidad!
Los bendice,
Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz
Asociación María
Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más