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En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
He aquí el Señor del Vacío, Quien no retiene nada para Sí, sino que entrega todo lo que tiene y que proviene del Padre Eterno.
Esta es la etapa en la que todos deberán entrar, en el vacío de sí mismos, para que el Todo los pueda colmar a través de Su Sabiduría, Amor y Compasión.
Sin vacío interior no es posible recorrer Mi Camino, esta fue la primera regla que Yo les entregué a Mis apóstoles para que aprendieran a conocer en profundidad el misterio de Dios y, sobre todo, Sus más íntimos Designios.
Cruzando la puerta del vacío interior, solo se encontrarán con la Ley, que es noble y justa, que es liberadora y trasciende en la materia. En el vacío de sí mismos, podrán comprender la Ley, así como es, y podrán vibrar, junto a ella, así como vibra todo el universo y la Creación.
En estos tiempos críticos que enfrenta el planeta y la humanidad, el vacío de sí mismos será la primera clave para Mis apóstoles. Será esa clave espiritual e interna que les permitirá comprender ampliamente la realidad de estos tiempos y, sobre todo, la experiencia de las almas.
No quiero que tomen esto como algo inalcanzable o como algo que está muy lejano de ustedes; porque, a través de estos últimos años que he compartido con cada uno, Yo los he venido preparando para ingresar en la escuela del vacío de sí mismos.
Porque es en ese lugar bendito y sagrado en donde Mi Padre los quiere tener; para que, cuando llegue el tiempo del Retorno del Señor, sus almas y espíritus sean depositarios, una vez más, de los impulsos que Cristo traerá al mundo para poder restablecer la Ley Sagrada del universo en todas las dimensiones del planeta y principalmente en la Nueva Humanidad.
Pero esa puerta del vacío de sí mismos, que deberán cruzar en este ciclo, no podrá ser cruzada de forma forzada, porque si no sufrirán; debe ser cruzada de forma gradual y espontánea porque en el vacío, en el que también vive Dios, Nuestro Padre Eterno, se encuentra la Llama Sagrada de Su Amor.
La Ley es el Amor Vivo de Dios, la Ley no es imposición ni justicia, la Ley es el Amor Vivo que restablece en los corazones la comunión con el Padre, con el Hijo y con el Espíritu Santo.
Por eso, no tomen este impulso, que hoy les traigo, como algo lejano. Muchas veces lo coloqué ante ustedes, principalmente ante sus almas y espíritus, sobre todo en cada momento en que los llamé a la humillación y a la resignación.
Pero esto, en este tiempo, no puede ser algo árido, porque árido está el mundo por las guerras, los conflictos y, principalmente, por la batalla espiritual en los corazones.
Yo quiero que sientan en esta noche el bálsamo de Mi Amor Redentor, que es la Ley misma que se expresa para todos los mundos presentes y no presentes, para los que están en sintonía y en comunión con Mi Sagrado Corazón.
Pero, para preparar Mi Retorno al mundo, será necesario que ustedes puedan seguir dando sus pasos en la medida en que puedan mantener su estabilidad interior y espiritual, mental, física y emocional.
Ustedes saben, compañeros, que Yo nunca los colocaré ante una gran prueba que no puedan atravesar o transitar. Sí, los colocaré ante desafíos en sus vidas, en la experiencia inconfundible de los grados de amor que solo los hará crecer en servicio y en entrega.
Sientan esta expresión del vacío de ustedes mismos como el gran tiempo esperado para su liberación interior, como la gran puerta hacia el despojamiento y hacia la entrega total y absoluta de sus vidas y corazones al Gran Corazón del Señor.
Hoy, Conmigo están dos ángeles del Arcángel Metatrón que sostienen entre sus manos el rayo de la Ley de Dios y que infunden, en el mundo, el impulso para que las almas ingresen al vacío de sí mismas, de una forma pacífica y sagrada.
Porque el vacío interior no lo alcanzarán mañana, sino cuando ustedes mismos, al final de sus días y de esta vida en la Tierra, vivan la síntesis y la meditación en sus consciencias de todo lo que han podido aprender en este mundo y principalmente con sus semejantes.
Será entonces, en esa hora y en ese momento, cuando los propios ángeles del Arcángel Metatrón, junto con sus ángeles de la guarda, registrarán ese importante momento para sus vidas y, sobre todo, para sus esencias que tendrán la dicha de poder retornar al Origen, al lugar en donde una vez todo comenzó para ustedes, como pequeñas chispas de Luz de Dios, como pequeñas moléculas de Su Amor Creador en las dimensiones, planos y universos.
Por eso, a veces parece que la materia no quiere transformarse o aun a veces parece resistirse por sus impredecibles miedos, pero Yo les digo que no teman, su propio Maestro lo vivió en carne propia en el Huerto Getsemaní. Recuerden que Mi consciencia humana sudó sangre por lo que Mis propias células irían a enfrentar hasta la muerte en la Cruz.
Y eso es parte de una experiencia crística también para ustedes. No sudarán sangre, pero tal vez se enfriarán sus almas, sentirán que los abraza la noche oscura y que, después de tanto esfuerzo, tal vez nada tendría sentido ni motivo.
Pero es en esa hora, compañeros, esa hora aguda y grave del planeta, en la que Yo vengo a colocarme disponible para cada uno de ustedes. Es inevitable que haya una parte que ustedes deben vivir y experimentar.
¿Cómo creen que podrán ser los Nuevos Cristos del Nuevo Tiempo si no viven su propio Getsemaní?
¿Cómo creen que serán los Cristos del Nuevo Tiempo si no cargan con su propia cruz, sobre todo en aquella estación en donde parece que pierden todas las fuerzas, en donde ya están exhaustos y sus mentes piensan que no conseguirán seguir adelante por Mí?
Es en esa hora en la que el Sagrado Cáliz del Señor está expuesto ante sus espíritus y almas para extraer de cada corazón humano la experiencia del amor y del perdón.
Es en esa hora en la que la Creación se puede renovar y, a través del mérito invisible de Mis compañeros y discípulos, los graves pecados y ultrajes del final de los tiempos pueden ser perdonados, los conflictos que aún suceden en el mundo se pueden detener.
No quiero que se ilusionen, quiero que tengan consciencia y que despierten. Algunos fueron llamados a vivir este sacrificio Conmigo para que otros tuvieran la Gracia y la oportunidad de la redención y de la paz.
La humanidad le debe mucho a Dios por todo lo que Dios le ha entregado a lo largo de los tiempos; por eso, deben existir Nuevos Cristos, Cristos del corazón.
Que, en esta hora, cada uno pueda ser valiente, pueda tener el coraje de poder superarse y de fijar su mirada en el Propósito, aquel Propósito que aún está siendo escrito a través de la experiencia de sus vidas y almas.
Este fin de tiempo ya estaba previsto, la noche oscura del planeta ya estaba prevista, así como también la noche oscura del alma. Pero recuerden que, en esta noche, Yo vengo como la Luz del mundo para una vez más disipar las tinieblas y llevarlos al centro de Mi Paz, al Gobierno Espiritual de Cristo en todo este universo.
La última Sagrada Semana se aproxima; 2025 es un año de grandes cambios y definiciones como nunca antes lo han visto o reconocido.
Es en esta hora en la que Mis Designios y sobre todo Mis Instrucciones deben estar en práctica, en la experiencia de su día a día, en el ejemplo imborrable de aprender a amar la condición más humana y densa, que la mayoría no quiere amar ni perdonar.
El Amor Crístico de Mi Corazón no tiene condiciones ni formas; es un Amor sin dimensiones ni planos, porque es un Amor Infinito y Eterno que impulsa a las almas a la elevación para que se animen a imitarme en cada paso, con la convicción absoluta que no los abandonaré, que no les soltaré la mano si ustedes no se sueltan de Mi Mano.
Aun en la noche más oscura y más confusa del planeta, Yo estaré, para que todos Mis discípulos y servidores Me representen como parte de los 144 000 que fueron revelados y escritos en la Biblia.
Este es el tiempo del apostolado, no lo olviden; del apóstol que no se queda inmóvil; del apóstol que es activo y que está predispuesto, junto al Sagrado Corazón del Señor, a que se cumpla Su Divino Plan.
Cada uno está siendo llamado para esto, aunque crean que ya fueron llamados o aunque hoy ya estén aquí, como tantas veces lo estuvieron.
Hoy, Mi Llamado es diferente, porque es un llamado interno y definitivo; es Mi último Llamado antes de Mi recogimiento, después de la Semana Santa.
Será entonces cuando la historia se comenzará a escribir, la que ustedes mismos representarán, la que ustedes mismos reflejarán con sus ejemplos, con sus transformaciones y con su entrega a Mi Corazón Misericordioso.
Quiero que sepan que, a pesar de un mundo sufrido, hoy siento la alegría de estar aquí con ustedes, por cada oración que Me han ofrecido, por cada canción que Me han cantado, por cada llanto que Me han entregado, por cada incomprensión que han dejado a Mis Pies y, sobre todo, por el amor que Me han ofrecido verdaderamente.
Esto es lo único que Yo vengo a buscar aquí y que vengo a buscar en el resto del mundo, en cada alma y en cada corazón que reconoce a su Maestro como el Maestro entre los Maestros, entre todos los Maestros Ascendidos.
Mi Fuente Espiritual una vez más se abre para que vengan a lavarse y a purificarse, así como su Maestro y Señor purificó a Sus apóstoles en la Última Cena, lavando sus manos y sus pies de todo lo que ellos mismos pretendían.
¿Ahora comprenden que este es el ciclo del vacío interior?
No les digo que no van a sentir resistencias, porque no sería correcto.
En cada día, un nuevo paso, una oportunidad de volver a comenzar, de no bajar los brazos, de ir más allá de uno mismo para que Yo pueda ir más allá de ustedes mismos, sabiendo que todo tiene su momento y su tiempo, así como lo prevé Nuestro Creador.
Esta Comunión Espiritual que hoy celebrarán es importante para Mí, precede a Mi última tarea durante la Sagrada Semana. Porque desde ahora, aun dentro de la Cuaresma, las almas se preparan para Mi gran y último momento, el momento de escribir esa historia que Dios tanto espera, a través de los discípulos y discípulas confirmados al Sagrado e Insondable Corazón de Jesús.
Si Yo Soy su Rey, como lo cantaron en esta noche, ustedes son Mi todo y Mi motivo. No existe otra razón espiritual o interna de estar aquí, sino de que sus vidas, a través de Mi Amor Redentor, sean vida en abundancia.
Así, Yo los santifico y los bendigo, preparándolos a ustedes y a sus hermanos, que acompañan este momento, para ingresar en la Dolorosa Pasión de Jesús, el triunfo de Su entrega y de Su Amor al mundo, a través de la Sagrada Semana.
Les agradezco por estar aquí, en fidelidad Conmigo, en este momento y a lo largo de todos los tiempos que pasaron. Recuerden que eso es imborrable para Dios, más allá de cualquier situación o acontecimiento.
Dios no mide sus acciones a través de las formas, sino a través de su amor. Recuerden esto y tengan fe, Mi Reino está cerca.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús:
Última vez, junto con el Sagrado Corazón.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Y después de que el Gobierno del Templo de la Esfera alcance la expresión de su misión y tarea en este mundo, en la reconstrucción de la humanidad, llegarán otros acontecimientos al planeta.
Y para esto también deberán estar preparados, porque serán las señales siguientes a Mi Retorno al mundo. En esa hora, nada más quedará oculto, todo será visible y reconocible para las almas y los corazones encarnados en la humanidad.
La Ley, que es sagrada y bendita, reordenará los principios en la humanidad y en su Proyecto, la razón por la que fue creada en el principio de esta civilización, en el Génesis.
Así ustedes y sus hermanos en el mundo, principalmente los que ya están despiertos, formarán parte de ese momento, encarnados o no encarnados, porque será el aporte de sus espíritus, de la experiencia vivida en este planeta, que renovará los principios de las Leyes en esta Creación para el fin por el cual fue creado este mundo.
Así, las Jerarquías Mayores, que acompañan a su Maestro y Señor en este tiempo, reingresarán al planeta de una forma diferente a la que se han presentado a lo largo de los tiempos. Pero no será algo que no puedan comprender, porque la presencia de la Sagrada Jerarquía todo lo revelará y les dará entendimiento.
Por eso, es importante que sus pasos estén firmes, para que cuando llegue ese momento lo puedan reconocer interiormente. Así, las puertas del cosmos se abrirán y todo acontecerá de la forma que fue preestablecida por el Padre Eterno a través de Su Amado Hijo.
Las señales que se presentarán serán reveladas gradualmente, para que todos tengan la Gracia y la oportunidad de poder comprenderlas, aun las señales que vendrán desde el firmamento del universo, aun las señales que sean abstractas o incomprensibles.
Si sus corazones y vidas estuvieran correctamente unidos y alineados al Propósito Mayor, no habrá situación o acontecimiento que no puedan comprender. Al contrario, será la intuición interna de cada corazón humano que les dará el entendimiento y la sabiduría ante cada acontecimiento.
La reintegración a la superficie del Gobierno del Templo de la Esfera traerá nuevos acontecimientos y estos signos, que serán vistos por la humanidad, son parte de ese movimiento y también de ese momento esperado.
Recuerden que para muchos de ustedes esta encarnación es la más significativa, diría la más importante, porque de ella dependerá lo que deberán vivir después en las esferas del cosmos, en todas las moradas que los esperan después de esta vida material.
Todos los espíritus y almas que hayan caminado en el Amor Crístico tendrán la oportunidad de experimentar otras escuelas y otros aprendizajes en los planos internos, en los que verdaderamente se expresa la vida interior y la riqueza espiritual que el Padre Eterno proporciona a través de Su Fuente Primordial.
No solo el Gobierno del Templo de la Esfera traerá nuevos impulsos que serán revelados por la propia Fuente Primordial, sino también otros espacios del planeta se preparan para ese momento.
Desde Mi encarnación en el mundo, esto ya estaba previsto y contemplado. Así, podrán ver y podrán comprender que también este momento presente, de ustedes Conmigo, también estaba previsto.
La Voluntad de Dios se escribe a través de la expresión del universo y de las consciencias que se animan a vivir la cristificación y la redención en estos tiempos. Es esto lo que, en el Amor Mayor e Infinito, disuelve todo mal y no habrá infierno ni oscuridad que pueda soportarlo.
Este Centro de Amor, una vez más, los llama a la unidad entre las consciencias, a esa unidad interna que manifiesta la Hermandad en la superficie. Cuando esto esté bien construido en sus consciencias y sobre todo en sus relacionamientos, la Jerarquía contará con ese vórtice y ese punto de Luz que cada uno representa en estos tiempos y así podrá seguir llevando adelante el Plan de Rescate en la humanidad.
Cuanto más esa unidad interna sea posible y menos disociada, más la Jerarquía podrá continuar interviniendo en todo lo que sea necesario, hasta en lo más pequeño e invisible, hasta en lo más anónimo y silencioso de cada corazón. Porque la Jerarquía Espiritual siempre está aquí para escuchar a sus discípulos, a los que tienen fe en algo que es inmaterial y desconocido, que no está bajo el control de nadie ni bajo ninguna forma material.
Es esta fe de los discípulos en el amor a lo desconocido que abre las puertas, una y otra vez, para que la Jerarquía prepare el Retorno de Cristo a la humanidad y, principalmente, a cada corazón.
Cada uno de ustedes, en lo más íntimo, profundo y silencioso del universo interior, guarda una llave que abrirá la puerta del universo, no solo por la experiencia de sus orígenes y de su trayectoria espiritual e interna, sino también por todo lo que ustedes se puedan transformar y redimir.
De esta forma, muchas, pero muchas consciencias, que hoy aquí no están presentes, son liberadas de las amarras y de las ataduras del mal; porque cuando un discípulo da un paso seguro y firme, muchos más se benefician y reciben la Gracia.
Esta es la escuela de los grados de la cristificación de la consciencia, pero también de los actos de comunión interna con los pensamientos y sentimientos superiores que, como siempre se dijo en Oriente, iluminan a la consciencia cuando alcanza la trascendencia de sí, aunque siga viviendo sus aprendizajes.
Hoy, estoy aquí entregándoles Mis últimas Instrucciones y les estoy pudiendo hablar desde un nivel y dimensión que nunca antes había conseguido con ustedes. Y esto es posible porque en este grupo de almas significativo de Argentina existe apertura de corazón y de espíritu, porque cada uno sabe dentro de sí que el único camino es hacia el Infinito.
De esta forma, también Mis Signos Internos pueden ser establecidos en ustedes. Sus espíritus se ven colmados por este impulso que los fortalecerá en el final de estos tiempos para que, primero en ustedes mismos, sepan atravesar la noche oscura del planeta, sin perder de vista que siempre el amor triunfará.
Si esto lo contemplan todos los días y en el esfuerzo, no hay nada que los pueda derrotar o perturbar, porque quien está Conmigo no perecerá y ustedes ya lo saben.
No alejen Mi Mano de sus cabezas, para que Yo pueda seguir bendiciéndolos y consagrándolos en espíritu y en esencia.
Es por esto que Mi Padre se maravilla, se alegra y se regocija, cuando Mis discípulos acompañan Mi Mensaje y, sobre todo, abrazan Mi Presencia en su corazón.
Mi promesa es encontrarlos algún día del otro lado del portal, así como lo he hecho con muchas almas que han pasado por esta experiencia.
Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús:
Nuestro Señor ha llamado, en este momento en los planos internos, a nuestra hermana Sara Inés.
Vean aquí, compañeros, una consciencia que se ha iluminado.
¿No era humana como ustedes? ¿Qué es lo que ha permitido este milagro?
El amor que habitaba en su corazón humano, así como el amor que habita en sus corazones.
Ahora está Conmigo, finalmente, sirviéndome en los planos internos por las almas que sufren en el África.
Yo reúno en los planos internos a los grupos de almas para que expresen su misión y propósito, para que sean espejos de Mi Corazón en la Tierra.
Que se alegren los que persisten y no bajan los brazos, sino que elevan sus brazos para que Yo los pueda agarrar con firmeza y llevarlos a Mi Reino, así como fue con Nuestra venerable hermana Sara Inés y tantos otros que pasaron por esta Obra de la Gracia de la Jerarquía.
Sé que morir para sí mismos no es fácil. Si bien para su Señor morir para sí mismo en el Huerto Getsemaní no fue fácil, el Amor de Dios todo lo puede y concede la fuerza de la determinación y de la paz, de la superación de las barreras de la ilusión y del conflicto, para que reine Su Unidad Trina en los corazones y en las almas.
Hoy, quiero agradecer a Mis discípulos de Argentina por su presencia y fidelidad, aun en tiempos de tanta disociación. Sé que enfrentan situaciones desconocidas, pero no se desanimen; así como hoy Yo estoy aquí, así siempre estaré en quien Me llame, en quien Me busque y en quien Me invoque.
Porque estoy aquí como un humilde Siervo para servir a los Míos, para lavar sus pies del pasado, para bautizar sus cabezas a través del Espíritu Santo, que todo lo renueva y todo lo cura para liberar el dolor humano.
Hoy, este Centro de Amor los ha hecho renacer en espíritu. Lleven este tesoro con ustedes a donde vayan, para que sus vidas sean un punto de Luz en la Tierra, en donde Mi Amor se puede espejar en un mundo en sufrimiento, dolor y venganza.
Que sus vidas sean un espejo de paz. No lo olviden. Trabajen por esto y esfuércense, y lo conseguirán. Esta es Mi promesa.
He aquí el Supremo Señor de Argentina.
Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús:
Oremos, oremos con Cristo, junto a Él, en gratitud y fe:
Señor,
que se cumpla el advenimiento de la Nueva Raza.
Que la humanidad pueda expresar su arquetipo.
Que la palabra sea viva y construya Tu Templo.
Que se expanda en nosotros Tu misterio y
que se revele al mundo la verdadera existencia,
para que podamos reunirnos en Tu Nombre
y glorificar la perfecta unidad.
Amén.
(dos veces)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Y después de que el mundo se haya redimido, regresará Conmigo el Gobierno del Templo de la Esfera, preparado desde hace mucho tiempo, desde Mi Ascensión a los Cielos.
Así, la Sagrada Jerarquía, que es la Estrella-Guía de este universo y de este planeta, ha construido con Sus propias manos y con Su propia experiencia la expresión de ese Gobierno Espiritual de Cristo; porque fue el primer pedido que Yo mismo le hice al Padre Eterno después de haber ascendido a los Cielos, al corazón del universo, en donde ahora Me encuentro, para poder después retornar como lo prometí antes de Mi Ascensión.
Quiero que sepan que ese Gobierno del Templo de la Esfera traerá todo lo nuevo y renovador que precisa el planeta y la humanidad; porque cuando haya terminado la dualidad, vendrá, como les dije, la libertad interior, la libertad interior que muchos de ustedes buscan en este tiempo y que han buscado a lo largo de esta vida.
Ese Gobierno del Templo de la Esfera reestablecerá, a Mi pedido, las Leyes en el planeta y el cumplimiento de estas Leyes en la humanidad; para que pueda seguir despertando, después de todo el sufrimiento que ha vivido, a lo largo de los tiempos y hasta el presente; porque no querré nunca más escuchar agonías, llantos, ni tampoco sentir el dolor de Mis hermanos y hermanas en el mundo.
¡Cuántos inocentes, en esta humanidad, esperan esa libertad interior que Yo mismo les he prometido, no solo a Mis apóstoles en aquel tiempo, sino también a todo el mundo!
A medida que los acontecimientos se presentan, se acerca ese momento y no Me cansaré de decirles que no está muy lejos.
Pero primero, Yo debo tener un lugar en el corazón de cada uno de los Míos, un lugar en donde Yo también los pueda inspirar, guiar, a través de Mi Sabiduría y Amor; porque les aseguro que, en el final de estos tiempos y ante la presencia de estos últimos acontecimientos, cada uno estará en el lugar que ya está previsto en su destino por la propia Mano de Dios que lo está indicando.
Por eso, que su transformación siga aconteciendo para que cuando llegue el tiempo del Gobierno del Templo de la Esfera, ustedes no solo lo perciban, sino también lo vivan como la alegría del gran día de su liberación de este cautiverio humano.
Mientras tanto, sigan trabajando en el fortalecimiento de su fe y en la confianza absoluta de que la Divina Jerarquía y la Jerarquía del universo acompañan sus pasos; pero ábranse a vivir lo que nunca vivieron, ábranse a escuchar lo que nunca escucharon y, principalmente, ábranse a acoger lo que hasta ahora nunca acogieron, por prejuicios.
Yo los necesito en Mi Camino, pero en Mi Camino de libertad, de la libertad que Yo les otorgué con Mi Muerte en la Cruz y con Mi Dolorosa Pasión.
Ya les he abierto el camino a través de Mi entrega, para que vivan lo que está previsto, y no para que tal vez vivan lo que piensan o creen; porque Mis apóstoles, los doce, también tuvieron que vivir la transformación de sus propias creencias y de sus propios pensamientos.
Por eso, Yo no los juzgué, no los condené, sino los liberé para que sus propios espíritus crecieran en abundancia, así como estaba previsto en Mi Plan y así como Mi Plan está previsto para ustedes y sus hermanos.
Hoy, el mundo y la humanidad, como alma, están delante de la conclusión de Mi ciclo, un ciclo que fue preparatorio hasta ahora y en el que, a partir del nuevo tiempo, ustedes, a través de sus propias vidas y de sus propias decisiones, escribirán la historia y el destino a seguir. Pero no dejen de contemplar las Gracias que recibieron hasta ahora, abundantes, infinitas y profundas, Gracias Divinas que no tienen precio, sino un valor espiritual incalculable, porque es lo que les permite hoy estar aquí, ante Mi Presencia.
Yo vengo a buscar a los mismos que una vez llamé en el pasado, nada ha cambiado para Mí, solo que ahora tienen otros rostros y otros cuerpos; pero en alma y en espíritu son los mismos que Yo una vez llamé por su nombre, por el nombre espiritual que cada uno tiene guardado y grabado en su interior, en lo más profundo de la esencia y del alma, el nombre por el que en el final de los tiempos serán llamados para estar en las filas de Mis últimos soldados de la Luz.
Así, el Gobierno del Templo de la Esfera se prepara para ingresar a la superficie del planeta con la síntesis espiritual de todas las Consciencias y Jerarquías que participaron en la construcción, desde hace décadas, de este último y gran momento.
¡Cuántos hermanos de otrora Me han ayudado a cumplir este Propósito, que es el Propósito de Mi Padre, y que, a partir de ahora, deberá ser el Propósito de cada uno de ustedes y de sus hermanos! Porque hoy no comprenderán con la mente lo que esto significa, sino que solo deberán guardarlo con fe en sus corazones, así como Mi Santa Madre guardaba los misterios de Dios en Su Inmaculado Corazón.
De esta forma, participen de esta dimensión espiritual que hoy les presento, que es la corriente universal que hoy le traigo al mundo a través de este Centro de Amor, que se ha abierto, como muchas veces se abrió, para recibirme; así como ustedes hoy Me reciben con fe.
Tengan muy claro, compañeros, que sé lo que cada uno necesita en este momento; pero den espacio al Tiempo de Dios y al cumplimiento de Su Voluntad Universal en sus vidas.
Todo tiene su hora y su momento, todo tiene su punto final y su comienzo.
Reciban así las sublimes vibraciones del Gobierno del Templo de la Esfera, que hoy se hace presente a través de la humildad de Mi Corazón y de Mi Vida, Mi Vida Crística que debe ser la vida de cada uno y sobre todo en su interior.
Así y en simplicidad comulguen de las Leyes que se presentan en este momento, y que colocan a Argentina y a su pueblo en el último ciclo de su redención, porque no dejarán de suceder situaciones increíbles, recuerden que este es el tiempo del Armagedón, el tiempo que se está cumpliendo como estaba previsto.
Concentren sus vidas en la esperanza y en la fe de poder ver venir el porvenir, aquel porvenir que es anunciado por Mí como la Buena Nueva, la Buena Nueva del Retorno de Cristo a la humanidad.
Que los signos de Mi Presencia se guarden en sus corazones, en sus almas y espíritus, para que cuando Yo ya no esté aquí, cerca de ustedes, sepan cómo actuar y proceder en el fin de estos tiempos con todo el conocimiento espiritual e interno que por amor les hemos otorgado para la sustentación de todos los Centros de Amor en el mundo y para la unión de sus consciencias con las Jerarquías del cosmos, con cada una de las emanaciones superiores que se guardan en las estrellas, en todo el firmamento sideral.
Que, ante el Sagrado Templo de la Esfera, sus vidas se renueven en este momento y en los tiempos que vendrán, sabiendo que a partir de ahora nada será como en el pasado, sino será como Dios lo determina en la Ciencia Sagrada de Su futuro y de Su porvenir.
Que la alegría por estos últimos impulsos sea vivida por ustedes, así como los apóstoles, las santas mujeres y Mi propia Madre la vivieron en Mi Resurrección y en Mi Reaparecimiento, porque vengo aquí a anunciar el Reaparecimiento de Cristo.
Que las Sagradas Geometrías, que rigen a este universo y a toda la Creación, los irradien y los bendigan como muchas veces bendijeron al Hijo de Dios.
Que se cumpla el tiempo del último despertar. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cuando la noche más oscura llegue al mundo, será la señal del Retorno de la Luz, porque Yo Soy la Luz del mundo, nací para esto y para esto vivo, infinita y eternamente.
Cuando las penumbras más oscuras dejen en sombra al planeta y parezca que nada tenga sentido, dentro o fuera de los seres, será la señal del Retorno de Mi Luz, será la hora de que Me puedan reconocer y una vez más seguir en todo lo que haré en ese momento.
Mientras tanto, que su fe no se debilite, que su confianza no se perturbe, que su convicción en Mí no se desvanezca; porque Yo los colocaré, si Me lo permiten, en el aprendizaje que necesiten para poder crecer interiormente; para que, a través de ese crecimiento, puedan madurar y ser Mis sólidos y firmes servidores en el final de estos tiempos.
Porque en verdad les digo que no hay otro camino a recorrer, sino el que Yo les ofrezco día a día.
Y aun en esta noche oscura del planeta, en la que millones de almas no saben qué hacer y a dónde ir, en la que no tienen respuesta, en Mí, en Mi Corazón encontrarán esa respuesta; encontrarán esa Paz que es inmutable, que no los hará vacilar ante cualquier situación o experiencia, que no los derrotará, que no les permitirá que se amedrenten y que desconfíen de lo que están viviendo. Porque todo lo que llega a sus caminos es por alguna razón, así como todo lo que llega a la humanidad es por alguna razón, aun sin respuestas ni explicaciones.
Pero, sean valientes ante esta noche oscura que deberán que atravesar, primero en ustedes mismos. No teman descubrir o saber lo que aún deberá ser trascendido y curado, perdonado y reconciliado, porque las almas llegan al mundo sin perfección; porque vienen aquí, a este mundo, a encontrar esa perfección dentro de sí mismas cuando comulgan verdaderamente de la Vida Superior, cuando se dejan guiar y orientar por la Jerarquía.
No hay nada más importante que esto: que el discípulo tenga a su Maestro y que el Maestro tenga a Su discípulo, porque es un constante esfuerzo en el camino de la ascensión y de la transformación.
Pero, sépanlo bien, no se puede vivir un camino de redención con sufrimiento, porque Yo no los quiero ver así, a ustedes ni a sus hermanos. A veces las almas se pierden en esto, se lastiman a sí mismas por no poder ver que en cada momento hay un aprendizaje, pero también hay una síntesis, un momento de reconocer e incluso de perdonar.
Es así que crecerán internamente en los grados de amor y no de autoestima o de poder ilusorio, porque la libertad de cada uno está en vivir la Voluntad de Dios, aun sin comprenderla o entenderla.
Yo vengo aquí, en esta noche, a dar testimonio de que esa Voluntad Superior existe y tiene que cumplirse, aunque la humanidad demore un poco más para poder alcanzarla o comprenderla, para poder aceptarla y vivirla.
Mientras tanto, Mi Corazón paciente está aquí, como lo ha estado siempre, en este camino que cada uno aprende a vivir y a recorrer, en esta senda de desafíos y de aprendizajes diarios.
Pero lo más importante, compañeros, es que puedan recoger los frutos de cada aprendizaje, de cada paso que puedan dar; no hay otra razón de estar aquí sino de que puedan avanzar en la convicción y en la fe que les da el Propósito Divino, en la llama del Amor de Mi Corazón que ilumina sus caminos.
No es tiempo de detenerse ni de cristalizarse, es tiempo de alcanzar esa libertad interior que no es personal, sino que la otorga Dios a las almas que lo sirven y que lo viven plenamente.
Hoy, desde el Valle Sagrado de este Centro de Amor, Yo les hablo y les vuelvo a compartir Mi Fe; aun viendo y contemplando un mundo destruido, no solo en su forma espiritual, sino también humana, en el grado en el que hoy se vive la violencia y la maldad.
Es ahora que los Cristos del Nuevo Tiempo deberán actuar en Mi Nombre para que haya en este tiempo amor en abundancia y no condenación, para que haya misericordia y perdón que les otorgue entendimiento y sabiduría ante el sufrimiento del semejante y del hermano que padece su propia prueba.
Quiero que contemplen este tiempo con ojos de compasión y no de justicia, con un corazón cercano al que sufre y padece, aun a quien no entiende ni comprende a la Jerarquía y también a quien no puede vivir este nuevo ciclo; porque Dios lanza la Luz de Sus semillas en los corazones que las acepten y las quieran hacer fértiles en sí mismos a través de los dones que Él entrega, de las virtudes que Él distribuye, del Amor Eterno que Él comparte como Padre Celestial.
Así lo hizo y lo hace Conmigo todo el tiempo, así como Yo lo hice con Mis apóstoles y lo hago hoy con ustedes, compartiendo el Amor Divino y Cósmico que cura, que sana, que repara y reconcilia el mundo interior, aun en un tiempo difícil y tal vez inexplicable.
Aunque las sombras oscurezcan el planeta, no se desanimen y no pierdan la fe; porque en lo más anónimo y silencioso es donde Yo estoy presente, pero también estoy presente en quien Me busca, en quien Me llama, en quien Me invoca, en quien responde a Mi Llamado.
En este mes de marzo, llegamos al final de un ciclo de la Obra de la Jerarquía Crística, pero no piensen que Me iré y dejaré de acompañarlos, porque Yo estoy aquí preparándolos y preparando a sus hermanos del mundo para Mi Retorno. Es en esto en lo que debemos concentrarnos.
Así como los apóstoles, a pesar del miedo que vivieron durante Mi Pasión Dolorosa y Mi Crucifixión, prepararon la Resurrección de Cristo; hoy, ustedes y sus hermanos deberán preparar el Retorno del Señor, primero en ustedes mismos a través de los votos, de los principios para sus vidas.
Hoy, vengo como una Consciencia que nunca han visto ni experimentaron. Pero el Amor que Yo les imparto sí es el mismo, solo que están conociendo Mis otras Faces, la tarea universal del Redentor.
Acojan en sus corazones este último impulso de conclusión, preparándose así para la próxima Sagrada Semana, porque por más que estén lejos o estén cerca, lo más importante para Mí es que estén Conmigo, más allá de la distancia o de las situaciones.
Recuerden que aún deben rendir sus vidas a Mi Corazón, así como Yo entregué Mi Vida por ustedes en la Cruz.
Que su única aspiración sea cumplir lo que Dios necesita en este tiempo, para que aprendan a renunciar a sus propias aspiraciones; porque si sus propias aspiraciones deben cumplirse algún día, se cumplirán, tengan certeza de esto. Pero Dios siempre nos llama a vivir lo que no aspiramos, a aceptar lo que no queremos, a amar lo que rechazamos. Esto es un Cristo.
Que se cumpla, en esta próxima Maratón de Oración, la aspiración de Dios en sus vidas y que sea una realidad, sin condiciones ni obstáculos, que sea una alegre realidad el cumplir el Plan, el Plan del Señor.
Lo último que les pido es que sean un espejo de esperanza, deben atraer la esperanza al mundo para que pueda llegar la paz en donde más hace falta.
Estoy unido a los valientes y a los portadores de la paz, más allá del tiempo de la purificación.
Que la libertad espiritual les otorgue el entendimiento y la razón de existir en este mundo y en esta encarnación para servir al Único, Nuestro Creador.
Mi bendición a todos, en este ciclo de conclusión y de madurez de Mis discípulos.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Asociación María
Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más