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En las tierras más elevadas de Colombia existen sagrados e internos espacios, que están consagrados espiritualmente a la actividad inteligente y profunda de los recintos de la Hermandad Celeste.
Estos espacios están protegidos y solo el corazón que es puro de intención podrá acceder a ellos, servirse de la energía espiritual y cósmica que dichos recintos emanan para colaborar en la elevación de la consciencia humana.
Conocer los tesoros que guarda la Colombia de los Andes, como la Colombia de los mares y de la Amazonia, debería ser parte del interés de todos los que son buscadores de los recintos de la Hermandad; así conocerán de Colombia su verdadera esencia y no sus apariencias.
Colombia aún deberá ser descubierta, no por explotadores ni comerciantes, sino por todos aquellos que aman y aspiran a la vida universal, para que esa vida mayor esté más consciente en el ser humano que camina hacia la redención.
Los sagrados recintos los llevarán, en sintonía y en amor, a descubrir en ustedes mismos la esencia del Propósito.
Colombia fue colocada en una imagen totalmente equivocada y densa.
Colombia es uno de los lugares en donde su Señor se mostrará, porque vendré al encuentro de los que son humildes y Me aman.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
Regreso, en este día, llevando la bandera de Colombia como Manto de Luz, haciendo brillar sus estrellas para que los atributos de Dios despierten en las almas que buscan la paz y la Misericordia.
Hoy vengo con el Manto de la bandera de Colombia para decir que confío en este querido pueblo que expresa su devoción por la santa Madre de Dios y que, en estos tiempos, siempre tendrá que recordar que deberá vivir la reconciliación para que todo esté en armonía.
Vengo con el Manto de la bandera de Colombia porque quiero hacerle recordar al pueblo colombiano su compromiso con el Plan de Dios y para que, a través de la vivencia interna de ese compromiso, la nación cumpla la misión espiritual que le corresponde, que es preparar las bases para la expresión de comunidades andinas que vuelvan a ser el contacto entre el Cielo y la Tierra.
El pueblo colombiano tiene el deber de proteger esa tarea y misión espiritual porque así mantendrá las puertas abiertas para que los valores divinos de la Fuente inspiren y motiven a todos para alcanzar la manifestación de ese Plan que espera concretarse en la superficie de Colombia.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
No solo quieren que la Amazonia desaparezca sino que también, con las llamadas crisis sociales, quieren desequilibrar a las naciones de Sudamérica y de Centroamérica, a través de planes ideológicos que ya se están aplicando y en los que, al día de hoy, no existe ninguna fidelidad ni transparencia de parte de los dirigentes para con los pueblos.
Por esa razón los Sagrados Corazones, con la asistencia extraordinaria del Castísimo Corazón de San José, desde los Planos Celestiales se prepararán para ingresar nuevamente a la nación de Colombia, a la que también quieren desequilibrar bajo una condición de hostilidad creada y pensada.
En verdad, la Jerarquía máxima del Universo se movilizará después del importante encuentro en Manaos, Amazonas, para dar asistencia espiritual a tres naciones andinas: Colombia, Ecuador y Perú; ya que en estos últimos tiempos han sido escenario de manifestaciones y de rebeliones sociales, las que solo caminan en dirección a tragedias.
Venezuela fue la puerta para que Sudamérica, como cuna futura de la Nueva Humanidad, fuera desequilibrada.
Por ese motivo la Jerarquía Divina apela a que todos los seres de buena voluntad, que creen en el Padre Celestial y en la concreción del Plan Divino, se movilicen en toda Sudamérica y más allá de ella para materializar la próxima Peregrinación por la Paz en Colombia; ya que después del último 8 de agosto la obra como un todo, asumió atender y socorrer situaciones planetarias y ya no más situaciones regionales o locales.
Para que esta ola de desequilibrio en Sudamérica generada por los países explotadores del primer mundo no termine en una situación continental, Yo vengo para pedirles colaboración y también vendré a pedirle a Colombia que se consagre al Rey de la Paz para que una Gracia extraordinaria aplaque la futura angustia y desolación de los pueblos andinos.
Desde ahora agradezco la adhesión y la consciencia de todos.
Para eso, también la Santísima y Purísima Madre, Reina de Chiquinquirá y Señora del Apocalipsis, vendrá para pedirles la reconsagración de Colombia, Ecuador y Perú al Inmaculado Corazón de María.
Si Su pedido no fuera atendido verán peores y sangrientos escenarios que serán exhibidos en el mundo entero.
Hay tiempo de detenerlo.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor Cristo Jesús
Hoy regreso a uno de los lugares de la Tierra, en donde Mi Consciencia reposa para poder meditar y tomar nuevas decisiones, como lo hacía en el Monte de los Olivos.
Este lugar, en donde se encuentra este Monasterio consagrado a Mi Corazón, es uno de los más preciosos tesoros internos de su Maestro y Señor, porque a través del Monasterio presente en los Andes colombianos, se pueden espejar hacia la superficie las reliquias espirituales más grandes que los Andes guardan desde antes de la existencia del ser humano.
Aunque no lo parezca, la cadena montañosa de los Andes es un gran recinto interno, en donde la vida de otras estrellas se puede expresar y, en consecuencia, ayudar a la humanidad.
Si dicho Monasterio no existiera en este lugar, en el que se encuentra hoy, las Américas no podrían ser contenidas en los grandes movimientos sísmicos.
Al existir un humilde Monasterio dedicado a la contemplación y al servicio, no solo la región se ve beneficiada, sino también el país y los países hermanos que lo rodean, porque todo parte de la consciencia, y de la consciencia nace la posibilidad de expresar la Voluntad de Dios.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
No existe mayor fuerza espiritual que la Fe de Mi Corazón, porque en Mi Fe Yo los sostengo, los guío y los protejo de todo mal o adversidad.
La Fe de Mi Corazón, en ustedes, es capaz de disipar cualquier situación que se oponga a la Voluntad del Padre porque la Fe de Mi Corazón, en ustedes, fue lo que Me permitió llegar hasta lo alto del Monte Calvario y sobrevivir por el poder humilde que Me daba la Fe.
Sea la Fe de Mi Corazón el portal que los conduzca a Dios y así podrán, con confianza, dar los pasos en la Escuela del Amor y del Servicio.
Que la Fe de Mi Corazón, en ustedes, ilumine los espacios, consciencias y lugares por donde vayan, para que el Amor Crístico colme a los corazones que sufren y que perdieron la fe.
Que la Fe de Mi Corazón, en ustedes, les demuestre la fuerza poderosa que tiene la devoción y que, en alabanza a Dios, lo más profundo de ustedes pueda ser curado para que la humanidad también sea curada de todo lo que vive.
Por la fuerza de la Fe de Mi Corazón los bendigo y les doy la Paz.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
En este momento bendigo, como el Cristo Redentor, a todo el Brasil para que después del importante impulso que fue dado a través de la Maratón de oración en Manaos, todo el pueblo brasilero pueda seguir despertando y protegiendo a la sagrada Amazonia a fin de que no solo el Brasil, sino también el mundo entero siga contando con el gran pulmón verde del planeta.
Aunque los proyectos de la Amazonia continúen adelante, no se preocupen. Coloquen su consciencia en todo lo que es espiritual y que proviene de Dios, porque los propios Reinos de la Naturaleza defenderán, del ser humano, cualquier intento de sometimiento y de explotación.
La preservación de todo el Brasil también es fundamental, porque es la sagrada tierra escogida para llevar adelante una importante misión de rescate junto con la Argentina.
La estabilidad de las naciones depende de las oraciones verdaderas de los hijos de Dios. Así se establecerá la paz y, también, la continuidad de estas naciones junto con los Reinos de la Naturaleza.
No olviden de colocar en el corazón a la sagrada floresta de Dios.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
Con el Encuentro de la Misericordia terminado, la Jerarquía espiritual se retira de la Amazonia habiendo podido no solo transmutar y liberar a los Reinos menores sufridos, sino también habiendo podido proteger y resguardar los tesoros espirituales que esta sagrada floresta guarda en su interior.
Es así que también los pueblos originarios y sus raíces de sabiduría y de hermandad se verán más fortalecidos con el tiempo, para que la consciencia indígena siga siendo la guardiana de los tesoros y de las reliquias de las Jerarquías.
Es de esa forma que la Amazonia ahora deberá estar más presente que antes, no solo en la consciencia de los brasileños, sino también en todos aquellos que, más allá de lo material, comprenden el significado y el sentido de que los Reinos de la Naturaleza son parte de la evolución espiritual, mental y material de los seres humanos y que, sin la presencia de ellos, la evolución humana quedaría inconclusa.
Por esa razón, todos los orantes deberán tener como práctica cuidar y proteger a alguno de los Reinos de la Naturaleza, sea un mineral, un vegetal o un animal para que con ese servicio amoroso se siga expandiendo la amnistía espiritual, la Gracia Divina que podrá compensar los graves errores que comete el ser humano con todos los ecosistemas de la Tierra.
Recuerden y nunca se olviden de que su servicio a los Reinos será en nombre de la Amazonia y eso beneficiará también al resto de la humanidad.
¡Les agradezco por llevar adelante iniciativas de paz!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
Yo soy aquel que salvará a la humanidad en el nombre de Dios y la colocará en un nuevo escalón de la evolución para que reciba la oportunidad de amar así como Yo los amo, de vivir así como Yo vivo, de realizar las obras de Dios como el Padre lo necesita y así traer la cura espiritual para la humanidad.
He aquí Aquel que viene en el Caballo blanco de Dios y anuncia la victoria de la Cruz por encima de todo mal, congrega las legiones del Padre y las reúne, llama a todos por su nombre, así como Dios llamó al antiguo pueblo de Israel.
Hoy las tribus están dispersas por el mundo, pero el Señor del Universo, el Hijo de Adonai, los vuelve a convocar en este tiempo crucial y definitivo porque como ustedes saben, hay algo que hacer por este planeta y por su humanidad.
Antes de que las agujas del reloj de Dios indiquen los últimos momentos de la amnistía espiritual, recen interiormente por las almas que duermen. Imploren, con la fuerza de todo el amor de sus corazones, por los que caminan en los abismos y en la perversión de estos tiempos, por aquellos que transgreden las leyes todos los días y que también lastiman y explotan a los Reinos de la Naturaleza.
Toda la Creación está observando este momento, hoy el Hijo de Dios no está aquí como un Juez, sino como un mediador de la Divina Misericordia, como el abogado de las almas y las esencias del mundo.
Por eso, que en esta hora prevalezca la paz para que las almas tomen las decisiones correctas y sus actos sean consecuentes conforme la Ley lo necesita, porque todavía en este día, el Hijo del Padre, en el Caballo blanco de Dios, aún sostiene el péndulo que traerá con toda fuerza y poder el pago que deberá vivir la humanidad.
Pero Yo morí por ustedes, sufrí por ustedes y padecí por ustedes, di Mi Sangre por cada uno de ustedes hasta el último latido de Mi Corazón. Si ustedes honran, adoran y reconocen este sagrado mérito de su Redentor, la amnistía espiritual será considerada por el Universo.Y todos los padecimientos, sufrimientos, martirios y agonías vividos por su Redentor hasta la Cruz, compensarán los errores cometidos por esta actual raza humana.
Habrá almas sobre la superficie de la Tierra que reconocerán el Legado de su Maestro y Señor, traspasarán los misterios de Dios con la sabiduría, y los corazones reconocerán dentro de sí, la llama y el fuego crístico que todo transmuta, libera y perdona.
Con ese fuego que les traigo desde Adonai, el Hijo del Padre, en el Caballo blanco de Dios, viene a anunciar un tiempo de Gracia extraordinaria que será concedido para los pecadores más empedernidos, para todas las almas que están dentro de los abismos espirituales de la Tierra, que perdieron el camino de Dios que es el camino del Amor universal. Por eso, esta Gracia es concedida ampliamente por la adhesión de los buenos corazones a Mi sagrado e insondable Corazón.
Este Caballo blanco de Dios, el cual hoy cabalgo, es el Caballo blanco del amado Arcángel Miguel, que unidos como una sola consciencia y esencia, venimos a derrotar a los infiernos de la Tierra para que las estrellas más caídas de este planeta tengan un momento de despertar y perciban la realidad que, en este momento, no están percibiendo ni viendo.
La amnistía espiritual no es para volver a cometer los mismos errores. Es para cambiar los errores y transformarlos, es para redimir el ego humano y para que la consciencia pueda ser elevada al plano de Dios.
Con el poder del Arcángel Miguel hoy les traigo el llamado del Padre y de las Esferas Celestiales desciende sobre Amazonia, para que el Sagrado Edén de Dios, amorosamente donado y pensado para cada uno de Sus hijos, pueda ser protegido, y la consciencia humana aprenda a cuidar y principalmente a amar los tesoros ocultos que Dios les entregó en este lugar y que la propia consciencia indígena, los sagrados pueblos originarios, conocen sobre lo que Yo les estoy hablando.
Pero ese conocimiento oculto que viene de Dios, no solamente lo pueden saber los Reinos o los pueblos originarios. Toda la consciencia humana de este lugar y del Brasil debe seguir orando con fervor, como lo viene haciendo hasta el presente, comprometiéndose con ese camino de la vida infinita de la oración para que todo pueda seguir siendo transformado y más oportunidades y gracias no solo sean concedidas a esta nación, sino también al mundo entero.
Hoy Adonai está con Su Libro de Luz abierto y con la pluma de Luz en Su mano espera escribir Él mismo la decisión de Sus hijos. Es así que el Universo espiritual se aproxima y comulga con el Universo material para que las almas tengan la oportunidad de llegar a Él por intermedio del amado Hijo, del mediador y abogado de las almas; a través del buen Jesús que las almas puedan llegar a la Misericordia de Dios, y así escribir en ese Sagrado Libro la decisión interna que fue tomada por cada uno de Sus hijos.
Pero sepan que esto no termina aquí, esa decisión la construirán en el día a día, no solo de una manera espiritual, interna o divina, esa decisión la construirán en sus actos, en sus acciones, en su entrega a la vida, al Plan de Dios, a sus semejantes; porque este es el tiempo de ofrecerse como un instrumento a Dios, así como muchos se ofrecieron a lo largo de la historia humana y fueron testigos de la inmensidad del Amor de Dios, y hasta dónde puede llegar ese Amor infinito del Padre, hasta las situaciones más imposibles y difíciles de la humanidad y del planeta.
Comprométanse ante esta decisión interna que están tomando delante de los portales del Reino de Dios a ser celadores de los Reinos de la Naturaleza, a llevar alivio al sufrimiento que ellos viven, a entregar amor al dolor que ellos sienten y así sus caminos se abrirán, sus problemas terminarán y la sabiduría emergerá para que tomen buenas decisiones de aquí en adelante; sabiendo que aún hay mucho por hacer y que esa historia la seguirán escribiendo después de esta vida, porque sus vidas serán esa historia, parte del testimonio del Amor de Dios, de la redención que vivirán en este tiempo, aun después de la muerte.
Así elevarán también a todos los que están a su alrededor y aunque en el futuro no les corresponda estar en este planeta, sino en otras esferas del Universo, aprendiendo más del amor y de la donación, sabrán compañeros Míos colocarse al servicio del Plan por encima de sus limitaciones.
Su espíritu puede llegar más alto de lo que parece y estar bien cerca de Dios, así como Su Hijo está cerca del Padre. Busquen incansablemente esa aproximación a Dios porque así no solo su vida se elevará, se trascenderá y se transmutará, sino también compañeros Míos, sus familias, conocidos y amigos, también serán ayudados en algún momento de sus vidas; porque Dios se muestra en el momento preciso, de la forma en que sea necesario para que Sus hijos lo puedan reconocer, no solo en la religión sino también a través de los Reinos de la Naturaleza.
Dios está aquí, no solo porque está Su Hijo. Él está aquí primero que Yo y antes que ustedes. Dios es parte de este planeta, Él es la misma Consciencia de esta Creación. Por eso les digo a todos y al mundo entero: ya no ofendan más a Dios, no lo lastimen, no lo sacrifiquen, no lo hagan morir, cuiden a Dios, así como Él cuida de ustedes, en Su profundo e íntimo silencio y así, compañeros Míos, renacerán. Amén.
Este pasaje de Mi Consciencia Divina por este lugar no puede terminar aquí. Por eso, dejaré en este lugar, en esta ciudad, una base operativa de trabajo misionero, así como también un Monasterio de esta Orden consagrada a Mi nombre, para que las almas de esta ciudad y los pueblos originarios reciban la ayuda que necesitan, así como también los que llegan peregrinando buscando una oportunidad y una esperanza.
Es momento, compañeros, de que las Islas de Salvación se establezcan, aquellas que guardarán la síntesis del proyecto de la Creación de Dios, no en un lugar específico, sino en el corazón de las personas, de aquellos que tienen fe en el Supremo Creador.
Ese será un tesoro inextinguible e incalculable, y todos podrán participar de esos tesoros en las acciones de la Misericordia, de la fraternidad, de la bondad, de la providencia, de la manifestación, de la cura, del perdón, de la redención y de la reconciliación.
Por medio de este momento sagrado, concedido por el Padre Eterno, es que también he venido especialmente a Manaos, directamente del Cielo, para consagrar a nuevos misioneros y también para ofrecerles de lo más profundo de Mi Corazón, el mayor Sacramento de la reconciliación y de la unión Conmigo, la Eucaristía.
Con alegría, esperanza y renovación nos colocamos de pie para acompañar este momento de consagración.
Que la luz espiritual de estos aceites represente el testimonio de la consagración y de la renovación de las almas, así como la cura espiritual que las almas necesitan para dar los pasos.
Ahora llamo aquí a los que son misioneros auxiliares para que reciban la consagración.
Incienso.
Vamos a hacer "Cristo, Tú el Amor'' para acompañar esta consagración.
Ahora vamos a llamar a los misioneros que se consagrarán como misioneros matrices.
"Mi Señor"...
Los que puedan, nos vamos a arrodillar para celebrar la Comunión.
Vamos a escuchar el instrumental "Así habló el Maestro''.
Y ahora, Me he colocado por encima de ustedes para bendecirlos en esta nueva tarea que comenzarán, que es parte y es obra de Mi Divina Misericordia por aquellos que más sufren y no tienen nada, llevando a través de sus gestos de amor y de servicio, la cura tan necesaria y urgente a la humanidad.
Por eso, como a Mis apóstoles, los reúno alrededor de Mi mesa, de Mi pobre y simple mesa, siendo recibidos por el vientre sagrado de la Creación, a través de la naturaleza y de sus Reinos, para poder celebrar no solo la comunión con Mi Cuerpo y con Mi Sangre, sino con la esencia del Proyecto Divino que desde los orígenes, desde el principio los manifestó y los creó por Amor para que fueran felices en Mi Padre y vivieran en Mi Padre, para que lo sirvieran y lo conocieran por medio de la vivencia y de la experiencia en los grados de amor.
Hoy, su paso ante Mí, permitirá el paso de muchas almas más en la vida misionera, para que llegue al mundo el alivio espiritual de la Jerarquía y el despertar de la consciencia en la humanidad.
Por eso, en aquel tiempo, estaba en un lugar semejante a este, reunido con Mis apóstoles; pero hoy haciendo un puente de Luz, entre el tiempo y el espacio, los llevo al momento de Mi última Cena, para que recuerden, para que sientan y para que reconozcan la Voluntad Suprema de Dios.
En aquel tiempo tomé el pan, lo elevé para que Dios lo bendijera y los ángeles lo transubstanciasen en Mi Cuerpo. Enseguida lo partí y lo di a Mis apóstoles diciéndoles: "Tomen y coman, porque este es Mi Cuerpo, que será entregado por su Redentor para el perdón de los pecados".
Te alabamos Señor y te bendecimos (se repite tres veces).
Comulguen todos, en este momento, de Mi Cuerpo espiritual para que la Iglesia Mística de Dios, por medio del Cuerpo Místico que la conforma en todas las almas, se fortalezca y se expanda con todo el Amor de Mi Corazón para el mundo entero. Amén.
Enseguida tomé el Cáliz entre Mis Manos, elevándolo para que Dios lo bendijera y los ángeles lo transubstanciaran en Mi Sangre, enseguida lo pasé a los apóstoles diciéndoles: "Tomen y beban, este es el Cáliz de Mi Sangre, Sangre de la Nueva Alianza, que será derramada por su Redentor para la remisión de las faltas. Hagan esto, siempre en memoria Mía".
Te alabamos Señor y te bendecimos (se repite tres veces).
Unidos a nuestro Señor Jesucristo y a Su Santa Iglesia Celestial, repetiremos en humildad y amor la oración que Él nos enseñó: Padre Nuestro (en portugués).
Yo siempre les dejaré Mi Paz para que la puedan vivir y compartir con sus hermanos, porque la Paz los llevará siempre al Amor, colmará sus espíritus y almas. Así se renovarán y seguirán dando pasos con la confianza y en la fe en Dios, para poder manifestar Sus Planes y sobre todo Su Voluntad.
Que esta Paz que descendió en los apóstoles, aun después de Mi Resurrección, hoy descienda sobre ustedes para que los dones del Espíritu Santo despierten las virtudes de sus corazones y los haga partícipes del servicio de amor por la humanidad y por la vida eterna. Amén.
Los bendigo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Se pueden poner de pie.
En fraternidad y amor, en nombre de Cristo, se darán el saludo de la paz.
Les agradezco por haber estado Conmigo aquí en Amazonia.
El fin de una sagrada reunión llegó, en este momento.
¡Les agradezco!
Antes de que Dios existiera, en Su Esencia Divina, Él ya había pensado en la Creación. Con esto quiero que comprendan la infinidad de Su Amor y de Su Misericordia para con Sus hijos de esta humanidad.
Si Él, antes que existiera, pensó en la Creación, ¿qué fue lo que lo movió para llevar ese pensamiento adelante, para sentir en Su Corazón, profundamente espiritual, que debería existir una Creación tan vasta e infinita que aún el ser humano de superficie no conoce?
Y dentro de esa Creación y de esa infinidad deberían manifestarse los Reinos, las civilizaciones y toda la vida que aún el ser humano desconoce, incluso en este presente, en esta actualidad.
¿Saben cuál fue ese impulso que movió a Dios, desde Su esencia divina, para poder manifestar la Creación?
Fue el Amor. Un Amor eterno que es inextinguible, un Amor que nunca muere, un Amor que renueva, que transmuta y que libera, que trae a la consciencia de los hijos de Dios la oportunidad de encontrar el bien y la sabiduría.
Ese Amor es lo que ha traído al Hijo de Dios hasta aquí para poder contarles estas cosas y para que perciban, en este momento, la importancia de cuidar y de proteger la Creación; en este caso, compañeros, de este planeta y de este proyecto humano, que aún no concluyó, que aún camina hacia la redención y que deberá definirse para poder ingresar en una nueva etapa.
Dios sabía desde el principio, dentro de las probabilidades del Universo y de los aprendizajes de todos Sus hijos, que este momento actual de la humanidad podría llegar. El Padre ya lo sabe todo, Sus hijos son los que no saben nada. Por eso deben confiar en el Padre Eterno, porque existe una Voluntad Mayor que no solo los rige, sino que también los guía para el cumplimiento de un propósito, de un destino y de una misión que aún no está al alcance de todos.
Ustedes deben confiar, compañeros, así como confió el Hijo del Padre, hasta el último momento, en la Cruz, en lo alto del Monte Calvario, en el que en el mayor sufrimiento y agonía, el Hijo de Dios no dudó, confió en la Voluntad Divina, en el destino de ese propósito.
Y así se cumplió lo que Dios tanto esperaba: que Sus hijos de la Tierra aprendieran del Amor de Dios con el Dios mismo encarnado en la Persona del Hijo que es lo que lleva en este momento, compañeros, a que Yo esté aquí en este momento con ustedes, pronunciándome a la humanidad entera, sabiendo que como raza enfrentan un momento crucial y definitivo, en el que en la gran prueba de sus vidas deberán definir qué es lo que triunfará: el amor o prevalecerá la indiferencia. Esto también es para con toda la Creación, no solo con sus personas humanas, sino también para con los Reinos de la Naturaleza.
El ser humano de superficie aún no aprendió a vivir en equilibrio con la Creación; abusó completamente de la Creación y la explotó, y lo continúa haciendo. Pero eso no podrá seguir siendo así, existe un límite y también existe un final.Yo vengo aquí para que ese final no llegue, para que tomen consciencia no solo ustedes que están aquí viviendo el crecimiento espiritual y la entrega, sino que también tomen consciencia todos sus hermanos, aquellos que están más dormidos e hipnotizados por el mundo.
Por eso, compañeros, hoy su compromiso se amplía no solo en la vivencia de su misión espiritual, sino en el servicio incondicional para con el semejante que también debe tener la oportunidad y la gracia que ustedes tuvieron. Porque cuando ese final se aproxime ya no habrá más tiempo.
Por esa razón Yo estoy aquí. No solo para estar ante ustedes, para seguir bendiciéndolos y consagrándolos, para llevarlos a Mi Corazón y al centro de Mi Ser, sino también para decirle al mundo que aún queda un poco de tiempo para poder cambiar y ampliar la consciencia hacia lo que verdaderamente significa este proyecto sagrado de Dios, no solo en este planeta sino en otros.
Toda la Creación está atenta al movimiento y a la acción de la humanidad. Tengan fe de que si cambian de corazón y trascienden las resistencias, Dios siempre los acogerá y los recibirá, y será una respuesta tan verdadera y profunda que les permitirá ver cosas más profundas de las que hoy ven que les permitirá comprender la realidad de estos tiempos, así como lo comprende y lo ve la Jerarquía.
En este momento, no hay más nada que tengan que hacer sino responder al llamado de Dios y colocar dentro del centro de sus seres la situación de este planeta y de esta raza, para que aún más el Amor, la Paz y la Misericordia puedan redimir y transformar a las consciencias que lo necesitan.
Por eso hoy les traigo, por encima de Mi Presencia y de Mi Ser, la gran bóveda de la Creación Universal, donde mora el Pensamiento Divino que los creó y el sentimiento más profundo de Amor que los manifestó.
En esa bóveda de la Creación Universal se encuentra el sagrado conocimiento, ese conocimiento que espiritualmente los alimenta hasta este momento, ese conocimiento que fue conocido no solo por los patriarcas y los profetas, sino por muchas civilizaciones que pasaron por este planeta.
Ustedes, como proyecto humano actual de la humanidad, deben tener presente que son parte de una historia que se está escribiendo y que esa historia que debe ser pura y sagrada, por la transformación y la redención de sus vidas, debe estar dentro de ese gran conocimiento universal, dentro de la esfera de la bóveda sagrada de Dios, en donde el conocimiento universal se expresa e impulsa, tanto a ustedes como a otras civilizaciones, no sólo alcanzar el despertar y la evolución, sino las diferentes escuelas de los grados de amor.
Si al día de hoy no consiguen amar al semejante, comiencen a amar a los Reinos de la Naturaleza. Sírvanlos, dónense, entréguense a ellos, expresen su amor a ellos y podrán expresar su amor a todos sus hermanos y descubrirán, compañeros, que no existirán diferencias ni tampoco límites para poder expresar ese amor que primero los transformará a ustedes mismos y después transformará a todo a su alrededor.
Alivien a los Reinos de la Naturaleza y cada situación que encuentren en sus caminos, resuélvanla, atiéndanla, asistan a los Reinos menores, den alivio al sufrimiento, así como Dios les da a ustedes Su Misericordia y el mundo se transformará, el proyecto no terminará, la evolución de la raza continuará y los soles en la Tierra brillarán, así como brilla la esencia de los Reinos que, a pesar de padecer y sufrir por la mano del hombre, se donan incondicionalmente a ustedes sin dejar de expresar la devoción y la belleza de Dios.
Quiero decirles, con seriedad, que hoy están ante el mismo momento en que estuvieron Adán y Eva. Es como si estuvieran en el Génesis, en el Principio, en el momento más culminante de tomar una gran decisión que no solo influenciará sobre sus vidas sino sobre la vida de todo el planeta y sobre la vida del resto de la humanidad. Pero esta decisión no es individual, es de toda la raza, de toda el alma grupo que conforma el Reino Humano. Esa decisión también influenciará a los Reinos menores para que puedan o no continuar en la superficie de este planeta, porque lo que primero Dios protegerá es lo que Él creó antes que el hombre.
La vida en otros Universos puede regenerarse, los Reinos en otros lugares de la galaxia pueden expresarse. Muchos de ellos se ofrecieron antes que ustedes para estar presentes en este planeta azul, en el extremo de este Universo local y de uno de los brazos de esta galaxia. De lugares tan lejanos y profundos del Universo, los Reinos menores, los llamados Reinos de la Naturaleza llegaron aquí a pedido del Creador para manifestar la vida, la belleza, la devoción, el amor y la pureza para cada uno de ustedes.
De esa forma están ante una gran decisión, que errores milenarios que cometió la humanidad y que sigue cometiendo en esta actualidad puedan ser perdonados y los errores puedan ser absueltos por la mano piadosa de Dios, por la intervención de la divina e insondable Misericordia de Mi Corazón.
Pero si esa respuesta que debe ser una afirmación de cada uno de sus corazones para con el Proyecto de Dios y los Reinos de la Naturaleza fuera débil, las leyes se mostrarán. No solo hablo para ustedes, hablo para el mundo entero, para todos los que deben aprender a respetar la naturaleza y la Creación que Dios les entregó.
Sean conscientes de sus acciones, de sus movimientos para no herir más a la Creación. Y así el planeta que sufre en su profundo silencio, se autotransmutará y le dará nuevamente una oportunidad al hombre de superficie.
Tal vez no conseguirán que cientos de hombres o gobiernos dejen de talar los árboles. Pero si su actitud y su decisión interior fuera verdadera, darán oportunidad y mérito para que esas almas, tan pecadoras e ignorantes, reciban la oportunidad de tomar consciencia de lo que están haciendo y de revertirlo para siempre.
Todo lo que Yo les entrego es un ejemplo. La situación es más profunda de lo que parece y la gravedad es más amplia de lo que se ve, porque no solo es algo material, sino también espiritual. Y en lo espiritual que es inmaterial, el hombre de superficie, toda la humanidad, no puede perder el contacto con Dios porque así se perdería el proyecto. Por eso, amen con mayor amplitud a los Reinos de la Naturaleza y así aprenderán a amar a sus hermanos, sostener y soportar la condición humana y las acciones que cometen muchas naciones, por ignorancia y en contra de la evolución.
En este momento, ante el Padre Celestial, vengo a establecer una amnistía que durará algunas horas para que las almas en los planos internos, en cualquier lugar de la Tierra que se encuentren, tengan el tiempo necesario para poder tomar una decisión que cambiará o no el rumbo de la humanidad.
Para que esa amnistía sea concedida al mundo entero en nombre de todos los que en este momento se unieron, más allá de su religión o de su credo, por la Creación y la Naturaleza de este planeta ofreceré la consagración de los elementos, para que esa amnistía sea concedida a los seres internos y en una profunda reflexión, en una profunda introspección, la decisión sea tomada y que desde lo que hizo Adán y Eva hasta el presente sea absuelto por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Todo el Universo estará atento al movimiento de los planos internos y de la decisión que las almas tomen durante las próximas horas, porque es una decisión universal.
Nos podemos poner de pie.
Delante de la Iglesia Espiritual de Dios, por intermedio del Divino Hijo, renovaremos nuestros votos y afirmaremos nuestra fe por el cumplimiento de la Sagrada Voluntad en la consciencia humana y en el planeta. Amén.
Así como en el altar se ofrece el pan y el vino que se convertirán en el testimonio del Amor de Cristo, por medio de Su Cuerpo y de Su Sangre, nos ofrecemos sinceramente en este momento ante el Creador para que Él nos revele Sus misterios y nos conduzca a través de Su Voluntad.
Hacemos nuestra oferta interna ante los portales del Cielo.
Y en nuestro interno, contemplamos la majestuosidad del Amor de Jesús, no solo en Sus Palabras sino también en Su Presencia, en Su Presencia espiritual.
En este momento, vamos a revivir el sacrificio y la Pasión de Jesús, el legado de Amor y de redención que Él dejó para la humanidad, a través del Sacramento de la Eucaristía.
Aquellos que puedan se colocan de rodillas.
En aquel tiempo, nuestro Señor estaba reunido con los discípulos celebrando la institución de la Eucaristía. Después de haberles lavado las manos y los pies y de haberlos reunido a Su alrededor en un profundo silencio y amor, en unión con cada uno de los suyos, Él tomó el pan, lo elevó para que el Padre lo bendijera, lo partió y lo entregó a Sus apóstoles diciéndoles: "Tomen y coman, este es Mi Cuerpo, que será entregado por los hombres para el perdón de los pecados".
Escuchamos las campanadas.
Repetimos juntos:
Te alabamos Señor y te bendecimos.
Juntos:
Te alabamos Señor y te bendecimos.
Te alabamos Señor y te bendecimos. Amén.
Enseguida Él tomó el Cáliz entre Sus Manos y en la expresión de un profundo Amor por ese sacrificio que viviría, Él lo elevó para que el Padre lo bendijera, enseguida lo entregó a Sus apóstoles diciéndoles: "Tomen y beban, porque este es el Cáliz de Mi Sangre, Sangre de la Nueva Alianza, que será derramada por su Señor para la remisión de las faltas. Hagan esto siempre en memoria Mía".
Juntos:
Te alabamos Señor y te bendecimos (se repite tres veces).
Amén.
En unión al Sagrado Corazón de Jesús vamos a repetir la oración que Él nos enseñó, para terminar de consumar esta consagración: Padre Nuestro (en portugués).
Vamos a cubrir los elementos.
Sepan, compañeros, que todo lo que haga el ser humano en este tiempo influenciará mucho más al Universo de lo que parece. Por eso el Padre envía a Sus Mensajeros Divinos, para que Su Sagrada Palabra sea escuchada y ella resuene en los corazones, a fin de que las almas se animen a dar los pasos que son necesarios en el camino de la transformación, de la fraternidad y de la paz.
Por eso, les dejo Mi Paz y establezco esta Paz en este primer día sobre toda la sagrada Amazonía, en donde muchos Reinos desconocidos por ustedes, por intermedio de la oración del corazón que hoy fue realizada, fueron profundamente aliviados y rescatados a fin de tener una nueva oportunidad en la escuela de la evolución espiritual.
Que la paz esté en ustedes y que la paz sea compartida por donde vayan.
Que esta corriente de paz despierte a los corazones y traiga sabiduría a los que gobiernan.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
En Mi Presencia y en unidad con la Creación universal se darán el saludo de la paz.
¡Les agradezco!
Son tiempos de necesidades espirituales, pero también materiales.
Son tiempos en los que solo la apertura de corazón y la disposición permitirán traer cura y redención a las almas.
Por eso, este es el tiempo de abrazar las necesidades de los que sufren, como también de acoger a aquel que nunca fue amado.
Este es el momento de expresar lo que cada corazón tiene guardado, para despertar el bien, la paz y la solidaridad.
Quiero decirles, en ese sentido, que así como las estaciones cambian, también cambian las necesidades de las almas.
Por eso, Yo los llevo y los coloco, a través de las peregrinaciones, para atender a todas las necesidades, principalmente las que requieren del amor mayor y del perdón.
Por ese motivo, en estos últimos años, la experiencia con los Sacramentos representó la posibilidad de que todos aprendieran a servirse del Amor Crístico, para saber compartirlo y donarlo así como Yo les dono Mi Corazón como un refugio seguro.
Con esto, quiero decirles que solo en las peregrinaciones, a partir de este próximo encuentro de oración por la Amazonia, los peregrinos serán acogidos y según sus necesidades, se aproximarán a alguno de los Sacramentos para poder recibirlo.
Para eso, a partir del próximo mes, el día 4 será suprimido y los días 5 y 6, durante el transcurso de la Maratón de la mañana, se ofrecerán Sacramentos para aquellos que los necesiten.
De esa forma, se colocarán de dos a tres confesionarios, dos espacios para el Sacramento del Bautismo como también para el Lavapiés y un espacio para el Sacramento de la Unción y de la Unción de los enfermos.
De esa forma, mientras transcurre el ejercicio de la Maratón se atenderán las necesidades espirituales de las almas y, al mismo tiempo, las almas recibirán las Gracias que necesitan.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Como esta tarde de sol que los ilumina, así desciende Mi Misericordia sobre el mundo y, especialmente, en este sagrado lugar, en donde Dios pudo manifestar la expresión de Su más profundo Amor por la humanidad.
Amazonia debe ser un lugar reverenciado, amado y respetado por todos.
No existe hombre sobre la superficie de la Tierra que comprenda lo que existe aquí, porque no es solo natural sino también espiritual.
Lo que Dios depositó para Sudamérica por medio de la Amazonia, es algo muy importante; una revelación que llegará en el fin de los tiempos, algo que se manifestará de la noche a la mañana, sin que ninguna persona, población o gobierno lo pueda controlar.
Por eso, su consciencia deberá estar en la preservación de lo que tienen, no como medida ecologista ni activista.
Deben amar la Creación porque por alguna razón están aquí, en este planeta escuela. Por algún motivo llegaron hasta aquí para aprender y para redimirse, para poder vivir el amor y el perdón que necesitan en este momento crucial.
Ustedes saben que el mundo está desequilibrado y que la consciencia humana también está desequilibrada. Por eso, los he reunido aquí, a todos, presentes y no presentes. Los he reunido aquí en la Amazonia, en espíritu, no solo para orar por la paz, sino también para que la Gracia Divina proteja y ampare a los Reinos menores de la Naturaleza.
Si ustedes pudieran escuchar su sufrimiento o su agonía, la humanidad lo sentiría desde kilómetros, porque lo que viven aquí los Reinos menores, solo los Reinos por su consciencia grupal lo comprenden y lo entienden.
El hombre de superficie no fue hecho para someter lo que Dios creó a Su imagen y semejanza. No solo las Leyes Universales deben ser respetadas, sino también las Leyes de la Naturaleza.
Este es el tiempo de tomar medidas de emergencia porque si no la humanidad entera se lamentará y sé que, a los que se creen más poderosos, a los que creen estar por encima de los demás, a los que creen tener más libertad y acción sobre las cosas, no les importa.
Pero nadie sabe sobre la venida del Juicio Universal. Nadie puede ostentar la Ley porque no le pertenece.
Toda la existencia fue hecha con un perfecto equilibrio y armonía. Por eso, debe ser respetada y amada, para que ustedes también sean respetados y amados por sus semejantes y aun por los Reinos de la Naturaleza.
Amazonia es un tesoro que no se puede extinguir, es un regalo de Dios que no puede desaparecer por la ignorancia o por el poder que ostentan las manos de los que lo creen tener.
Nadie en este planeta conoce la fuerza de los elementos ni el poder de los mismos. Todo lo que fue manifestado es para vivir en el bien y en la paz. Pero muchas leyes fueron transgredidas a través de los tiempos y de los años, por eso he decidido reunirlos y venir hasta aquí para amparar y proteger lo que espiritualmente se encuentra en este lugar, así como también a los Reinos menores, que son parte de la vida de cada ser humano, aunque no lo parezca.
Si los Reinos de la Naturaleza no estuvieran en este ecosistema, en este planeta y en esta humanidad, la Creación estaría incompleta y la evolución de los seres humanos no se cumpliría. No puede haber avances espirituales ni materiales sin la presencia de los Reinos de la Naturaleza, sería como saltarse escuelas de aprendizaje.
Deben aprender a percibir la realidad. Deben amar lo que tienen, todo lo que Dios les ha dado en Su gran e infinito sacrificio.
Solo lo que resta, en este momento, es orar, orar de corazón no orar por compromiso ni por obligación. La oración debe abundar en todos los espacios para que al menos una Isla de Salvación se mantenga protegida y amparada por el Universo. Una Isla de Salvación conformada por todos los Reinos de la Naturaleza, una parte de la humanidad, la vida de Dios expresada en cada elemento y en cada Reino, como en el propio ser humano.
Pero sé que las leyes siguen siendo alteradas, solo la Divina Misericordia de Mi Corazón y las súplicas de Mis compañeros sostienen el movimiento del péndulo, el péndulo de la Ley, porque si el péndulo de la Ley se moviera, muchas cosas ya hubieran terminado.
Solo el amor los colocará por encima de realidades inferiores que el propio ser humano comete día a día, muchas veces sin pensarlo ni percibirlo.
Este es el tiempo de colocar en el corazón a la situación planetaria y de hacer algo por esa situación, no solo por los Reinos de la Naturaleza, sino también por la humanidad, por la existencia y la continuidad de esta raza para que el Proyecto no fracase. Ningún ser sobre la superficie de este planeta sabe lo que significa un proyecto fracasado o abortado.
Son tiempos en los que la espiritualidad debe ser protegida, y que esa espiritualidad sea verdadera en cada ser, que no tenga alianzas con otras corrientes que no son de la luz para que la verdadera cultura del hombre de superficie sea resguardada. Así como la viven los pueblos originarios y que ha sido una cultura y una civilización lastimada y explotada.
La humanidad por sí misma está disolviendo sus propias raíces y las raíces de los pueblos originarios que aún guardan la esencia del contacto con la Jerarquía, de un contacto que los ha mantenido unidos y firmes para expresar el Plan de Dios.
Las raíces de la sabiduría, del entendimiento, de la inteligencia y del bien no pueden disolverse de la consciencia del ser humano, porque eso está sucediendo y ustedes lo saben, compañeros.
Ahora es momento de colocar en la balanza lo que verdaderamente importa. Es tiempo de colocar como primordial lo que verdaderamente es importante para toda la humanidad y el planeta. Un ejemplo de esto es la Amazonia. La humanidad nunca podría vivir sin la naturaleza, aunque los que gobiernan crean lo contrario.
Nadie puede desafiar a la Ley porque no la conoce, está tan lejos de la realidad humana que ni siquiera el hombre de superficie sabe lo que significa la Ley. Por eso, hay que respetarla, amarla y reverenciarla aunque sea desconocida, porque la Ley existe por una razón, por un motivo y un fin que es mantener el orden universal entre todos los planos y todas las consciencias.
Pero si la consciencia de los Reinos de la Naturaleza es transgredida, esa Ley es interferida, se rompe la unidad y las almas comienzan a sufrir las consecuencias de lo que deciden y de lo que hacen. Le digo al mundo entero que ya no culpe más a Dios y que se haga responsable de sus decisiones.
Así como deben aprender a evolucionar, deben aprender a no engañarse más a sí mismos. Deben ser reales con ustedes mismos, verdaderos, deben ser simples, porque así comprenderán la vida, la manifestación y estarán bajo el orden de la Ley y de sus corrientes poderosas que dirigen a este Universo y a otros y, así, estarán en hermandad no solo con la vida del semejante sino también con los Reinos de la Naturaleza.
Lo que hoy sucede aquí en la Amazonia es consecuencia de una corrupción humana, de una vulnerabilidad social que ya no se puede ocultar más a los ojos de todos. Por eso, piensen y mediten a quién elijen, porque las promesas de los hombres son hechas de castillos de arena.
Las promesas de Dios están fundamentadas en tesoros espirituales e inmateriales que son eternos y que los impulsará siempre al cambio. Por eso, esta Maratón de la Divina Misericordia es muy importante, no será un encuentro de oración más, será una oportunidad de tomar una decisión interna, de ustedes mismos con Dios y con Su Plan.
Sabiendo que es necesario asumir la situación del planeta y de su humanidad, de no ignorarla ni tampoco de rechazarla, de colocarse en disposición y de manera incondicional para servir y socorrer donde fuera necesario.
Ya no son ustedes los que deben vivir en la superficie de la Tierra, debo ser Yo quién debe vivir en ustedes, para que Me sepan representar y expresar como el Amor Crístico.
Que la fuerza de sus oraciones llegue al Corazón del Padre y abra las puertas de los Cielos, que no solo los Reinos de la Naturaleza de la Amazonia, sino también aquellas almas que están perdidas y obsesionadas por las riquezas de este lugar también sean consideradas por la Misericordia del Padre a fin de que los corazones se rediman y reciban el perdón, para que la humanidad entera sea reconstruida y la fuerza de la Luz y de la Paz triunfe sobre el mal.
Sean consecuentes con lo que les pido y siempre sabrán por dónde caminar, porque llegará el tiempo en el que su amor por Mí será la dirección, el camino y la guía que los conducirá, en los tiempos de Armagedón, hacia Mi Corazón.
Les agradezco por escucharme y por hacer parte de sí el Plan de Dios.
Que los Soles brillen por encima de las tinieblas para que la Luz Divina se expanda en el mundo. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Aún hay dolores internos que siento, aun habiendo vivido la Pasión. Esos dolores internos provienen de las visiones que Mi Padre Me reveló en el Huerto Getsemaní y que aún nadie consiguió aliviar.
Esos dolores son consecuencia de las acciones que muchos de los Míos cometen y, sin darse cuenta, creen absolutamente que todo está bien.
Hablo directamente de los que tienen un compromiso de consagración más profundo que los demás. Esas almas son las que a veces colocan en riesgo Mis Proyectos.
Pero como conozco la condición humana, sé lo que significa en ciertos momentos, la imposibilidad de vivir la transformación.
Nadie puede transformarse ni redimirse si quiere mantenerse bajo la misma condición y situación en la que se encuentra la humanidad.
La transformación de los aspectos del ser debe ser límpida, y esos aspectos no pueden gobernar por encima del alma y menos del propio espíritu del discípulo.
Por eso, la apertura de corazón es un camino más corto para evitar sufrimientos y grandes resistencias.
Este es el tiempo de darlo todo por Mí, para que la humanidad y todo lo que vive sobre la superficie de la Tierra, aunque no lo merezca, reciba una oportunidad, así como ustedes fueron llamados por Mí.
Con una actitud más pacífica y humilde, conseguirán transformar sus vidas y serán ejemplo perfecto de Mi Presencia.
Erguirán Mi Iglesia espiritual de las ruinas en las que fue convertida por los que ensuciaron sus manos en el pecado, y podrán abrazar Mi Cruz compartiendo Mis alegrías y Mis sufrimientos como si fueran parte de ustedes.
¿Qué más esperan? ¿Acaso Yo no Soy el Camino, la Verdad y la Vida?
¡Les agradezco por su solidaridad interior!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
Mientras que los espacios en los planos internos se preparan para el descenso de la Misericordia, al mismo tiempo, su Maestro y Señor retira, de la Fuente del Sagrado Cáliz, los códigos que serán depositados y colocados en las almas de Amazonas que se animarán a presenciar los encuentros. El espacio ofrecido para esta próxima Maratón está acorde, ampliamente, con la tarea que su Señor deberá realizar en los próximos días.
Es así que el Sagrado Cáliz del Señor será especialmente traído por los ángeles para que una alianza divina se vuelva a establecer entre las almas y Dios, entre los Reinos de la Naturaleza y los hombres, aunque en el próximo tiempo sigan sometiendo a la gran floresta de América.
Lo que se construirá por medio de la Maratón será profundamente espiritual y no externo. Es así que el efecto que esa construcción interna tendrá, dará fortaleza a los pueblos originarios para que puedan seguir protegiendo y defendiendo el sagrado Edén de Dios.
Y al mismo tiempo, esa fortaleza interior despertará inesperadamente a los que intentan sobornar a la sagrada naturaleza.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
Hoy les traigo Mi Corazón de oro y plata para que sea sembrado en la consciencia espiritual de la Amazonia, para que los pueblos originarios reencuentren el camino hacia el portal de El Dorado y así, esencialmente, retomen el valor sagrado de sus tradiciones, las que con armonía y luz permitieron, a lo largo de los tiempos, proteger y amparar el sagrado Edén de Dios.
Les traigo Mi Corazón de oro y plata para que la esencia de los minerales que son explotados y vendidos no se pierda, para que el bendito suelo verde de la Amazonia siga resguardando los tesoros internos que ella tiene y que ningún hombre podrá alcanzar.
Que Mi Corazón de oro y plata le recuerde a la consciencia indígena la posibilidad de regresar a sus sagrados orígenes para que, desde los niños hasta los ancianos, entren a través de la puerta dorada de Mi Corazón a la ciudad espiritual y divina, lugar en donde nadie más les quitará sus raíces ni sus tierras.
Dejo Mi Corazón de oro y plata para que los pueblos originarios más remotos se encuentren con el Hijo Sol, el que viene de las estrellas para bendecirlos.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
Finalmente, llegué a la Amazonia y desde ahora preparo las bases espirituales para que en la Ciudad de Manaos, después de la Maratón de la Divina Misericordia, se establezca una base permanente de trabajo y de asistencia, no solo humanitaria sino también de servicio a los Reinos de la Naturaleza.
Llegó el momento, después de tanto sufrimiento, de que los Reinos Menores sientan el amor y el amparo de los seres humanos. Por eso, un espacio de preservación, de cuidado y de restauración de los Reinos Menores deberá ser creado en Manaos, para que los mismos tengan un lugar de paz y de cura para después continuar su evolución.
Cientos de especies vegetales y animales necesitan del cuidado y del servicio de los seres humanos, la que será una tarea fundamental para esta Obra, fundada en los principios del amor y de la hermandad.
La asistencia a los Reinos y a los pueblos originarios por parte de la Orden Gracia Misericordia será de alivio y de acogimiento, ante un proceso de desigualdad, de abandono y de explotación.
Dos sectores de trabajo se establecerán en Manaos: uno a través del servicio humanitario y otro a través del servicio de la Orden Gracia Misericordia a los Reinos de la Naturaleza.
¡Les agradezco por guardar Mis aspiraciones en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
Una Hermandad Celeste se establece en las proximidades de Manaos, y su Maestro y Señor congrega, de diferentes lugares de la Tierra, a los grandes ángeles y devas de los elementos, agua, tierra, fuego y aire, como también a los antiguos elementales de las Américas, de Europa, de África, de Asia, de Oceanía, de Antártida y del Ártico, para que unidos a la Creación y bajo la Ley del Amor a la vida, la gran floresta amazónica sea restaurada en tres etapas: espiritual, mental y material.
Será a través de la columna poderosa de la divina e insondable Misericordia que su Redentor junto a toda la Hermandad Celeste trabajará para impedir, desde los planos espirituales, los proyectos continuos de devastación como también los ideales que, mentalmente, están en contra de la evolución de los Reinos menores y de los seres humanos.
Por esa razón ya estoy llegando y, con Mis humildes y pobres Pies, pisaré el suelo sagrado de la Amazonia. También impartiré Mi Gracia Solar a todos los pueblos originarios para que puedan sentir alivio y la divina protección.
En unidad y en amor, todos los servidores se reunirán, desde todos los lugares de la Tierra, para ofrecer sus simples pero amorosas oraciones por el Sagrado Edén de Dios.
¡Les agradezco por guardar Mis aspiraciones en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
Las legiones de los últimos tiempos
Nacerán en cada punto de la Tierra las legiones de los últimos tiempos y tendrán como religión el Amor Universal.
Esas legiones estarán formadas por adolescentes y jóvenes, los que impulsarán al mundo a vivir el cambio de la consciencia.
Las legiones no tendrán nada que ganar ni que perder. Despertarán la consciencia sobre el cuidado y el amor a los Reinos de la Naturaleza y al planeta.
Las legiones del fin de los tiempos serán el grito y la voz de los que sufren la pobreza, la marginación, la explotación y el maltrato a la vida, como a los Reinos de la Naturaleza.
Esas legiones moverán miles de personas en el mundo entero y serán los que, en el momento más importante de la humanidad, darán testimonio de respeto por la Creación, ante letrados, científicos y gobernantes.
Las legiones del fin de los tiempos irán hasta el fin de las consecuencias, ellas no permitirán que el planeta Tierra sea sacudido, ni movido, por todo lo que el hombre de superficie hizo en las últimas décadas.
Las legiones del fin de los tiempos tendrán un único lema y lo respetarán. Llevarán a gran parte de la humanidad a percibir el riesgo planetario que corre el mundo y ayudarán a despertar el interés y la motivación por todo lo creado, al punto de defender ante cualquier persona o nación todo el ecosistema de la Tierra.
Los jóvenes son las legiones del fin de los tiempos y deberán tener claro la misión espiritual que cumplirán en esta etapa definitiva de la raza humana.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
Compañeros:
La cruz de la humanidad, que es espiritual y que Yo puedo compartir con ustedes, nunca será demasiado pesada, pero en algunos momentos la sentirán.
Esa cruz representa la situación planetaria y a las almas que necesitan aliviar sus deudas a través de una Gracia extraordinaria.
Esa cruz que Yo comparto, solo la cargan aquellos que son conscientes y maduros en su compromiso y que son capaces de dar, más allá de ellos mismos, un poco más de lo que verdaderamente podrían dar en este tiempo.
Así, ellos son capaces de cargar Conmigo la cruz de estos tiempos, la cual liberará a la humanidad de todos los errores cometidos.
La cruz que Yo comparto significa asumir y soportar una carga espiritual interna y psíquica que tal vez nunca antes soportaron, y eso es para compensar los graves errores que la humanidad hoy comete y que se han vuelto impagables.
Por eso, este es el ciclo de verdaderamente confirmar dentro de sí la amplitud interna de ese compromiso, el que los colocará en el camino del sacrificio y de la entrega absoluta, en el nombre de su Maestro y Señor.
Muchos no aceptan compartir Conmigo esta cruz, pero Yo me sirvo plenamente de los que mediante la oración y el servicio abnegado se entregan para agradarme y aliviarme de lo que veo del mundo.
Que la cruz sea para ustedes la victoria hacia un nuevo y decidido paso espiritual.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor Cristo Jesús
Los verdaderos problemas mentales de la humanidad no solo surgen de una situación espiritual, álmica, intuitiva o física, sino también son el reflejo de una gran desarmonía en la vida encarnada y en la relación no equitativa con los Reinos de la Naturaleza.
Pero existen muchos más factores, además de los nombrados. Cada consciencia carga con una historia que es también cósmica y desconocida, una historia aún no revelada para la mayoría, una historia a la cual le fue colocado un velo para que el alma que aún vive su experiencia en la Tierra pudiera soportar su transformación y redención.
Pero existe un factor principal en la enfermedad mental, que es la falta de amor que la propia consciencia pudo haber sentido durante sus primeros años de vida o durante su gestación en el vientre materno.
La causa de los desajustes mentales, espiritualmente, tiene distintas procedencias y orígenes. Pero existen secuelas que la consciencia comienza a manifestar hasta lograr percibir, o no, la realidad que atraviesa.
Mientras el ser humano participe de la masacre de los animales, de la deforestación, de la extracción de los minerales y del petróleo, existirá un desajuste mental en aumento como común denominador en la humanidad.
El sufrimiento causado por la propia raza tendrá que ser compensado y equilibrado de alguna manera.
Los desajustes mentales, en la mayoría de los casos, abren puertas inciertas que pueden ser contenidas con la energía adicional de los medicamentos, y las consecuencias de los desajustes ocurren por la pérdida del sentido común, de la visión y de la misión del propósito y, especialmente, por la ausencia del contacto con el alma.
Estos son los tiempos en los que el amor podrá sostener lo que la mayoría de la humanidad desprecia y rechaza.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
En la Hora de la Misericordia, el gran Universo de Mi Amor está expuesto al mundo entero y las almas tienen la oportunidad de entrar en Él para recibir cura, perdón y redención.
Todos los que a las tres de la tarde se unen a ese poderoso misterio de Su Señor podrán ser partícipes de una Gracia extraordinaria que no solo actuará en ese momento, sino también durante el resto de la vida, siempre y cuando, el alma sea consciente de lo que eso significa y que, todos los días, se detenga o al menos piense, bajo cualquier circunstancia, en el manantial inagotable de Mi Amor.
Es, en esa hora, en la que el mundo entero debería postrarse en el suelo y pedir por Mi Misericordia porque, así, no solo intercederé por cada uno, sino también ayudaré en las situaciones imposibles para que las soluciones lleguen a la vida de las personas que deben esforzarse y orar.
Es la única salida verdadera y la justificación, ante el Padre Eterno, para poder recibir ante los errores cometidos, la Misericordia que necesita el espíritu a fin de ingresar en el magnífico e insondable Universo de Mi Amor.
La solución dependerá, en este tiempo, de cada uno.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
Asociación María
Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más