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Hoy puedo testimoniar una experiencia y una misión realizada por un pequeño grupo de almas que corresponde a Mis designios superiores.
La misión que hoy fue cumplida en esta región sagrada del Gran Cañón del Colorado abre definitivamente la puerta para el último ciclo de revelaciones, como también se abrió el portal para la ayuda y la intervención en la consciencia actual de la humanidad.
Muchos acontecimientos se dieron en este día, eventos internos que hasta ahora siguen repercutiendo y resonando en la consciencia de los que conscientemente participaron y de los que indirectamente fueron llevados, en el plano espiritual, para vivir la misma experiencia en algún nivel de la consciencia.
El esfuerzo, el empeño y el amor fueron llaves importantes que, desde el principio de esta misión, abrieron las puertas para que la misma Jerarquía pudiera obrar.
Con esto quiero hacerles entender que ya estamos atravesando los últimos momentos de los impulsos espirituales, que son directamente enviados desde la Fuente Suprema y que son dirigidos a todos los seres sin distinción de credo, religión o purificación.
Abracen este momento y colóquenlo en la gratitud y en la gloria del Padre Eterno para que, más allá de todo, se pueda seguir cumpliendo la divina y ardiente Voluntad de Dios.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor Cristo Jesús
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Desde el nacimiento del sol vendrá la Luz de la Montaña Blanca y esa Luz se revelará a todos. Cualquier consciencia la podrá reconocer, no importa su creencia, religión o estado interior.
Esa Luz, que estará en la Montaña Blanca, vendrá por la humanidad y el planeta. Y otras luces llegarán a la Tierra directamente del Universo, para colocarse en ciertos puntos de la Tierra y demostrar a la humanidad que el tiempo final ha llegado.
Y eso será en el momento más culminante de la humanidad, pero la Luz de la Montaña Blanca será la primera que lo anunciará: el fin de un fin; para prepararse para el comienzo de una nueva etapa, de un nuevo ciclo, de una nueva humanidad.
Muchos querrán saber de qué se trata la Luz que vendrá de la Montaña Blanca, pero no bastará la interpretación o el discernimiento de los hombres porque nunca llegarán al resultado de lo que esa Luz significa y de dónde esa Luz proviene.
Esas luces vendrán anunciando el advenimiento del Retorno de Cristo, el momento del cumplimiento de Su promesa que no será algo inmaterial ni tampoco espiritual, sino físico.
La Luz de la Montaña Blanca removerá muchos aspectos de la humanidad y ella se revelará a todos para poder hacer ese trabajo que le fue encomendado.
Ese misterio vendrá directamente del Padre Eterno, de Su Universo espiritual. Y a medida que esa Luz descienda, entre los planos de consciencia, se materializará hasta llegar a lo alto de la Montaña Blanca, el que será su último lugar de revelación y en donde sus misterios se mostrarán para los que estén unidos de corazón a ella.
Y aunque sé que la humanidad no comprenderá lo que eso significará, algunos tendrán la Gracia de conocer la revelación de ese misterio y su procedencia, porque el Padre Eterno necesita que la humanidad se prepare para ingresar en otro estado de consciencia del que tiene hoy, que es un estado insuficiente y precario a nivel espiritual, mental y material. Estado que ha afectado la evolución de la raza y la correcta armonía con los Reinos de la Naturaleza.
Esa Luz poderosa, que estará en la Montaña Blanca, vendrá a través de un aspecto del Padre Eterno. Será ese aspecto de Dios que se materializará a través de la Luz poderosa de la Montaña Blanca; y no habrá ninguna ciencia que la pueda revelar ni ningún entendido que la pueda comprender, porque es una Luz que vendrá de lo interno, de lo más profundo e invisible.
Será tan semejante al sol que los rige y que los ilumina día a día y, más aún, tendrá un poder más fuerte que el propio sol central de esta galaxia. Sus emanaciones no serán solamente ultravioletas o más allá de ellas. Su energía transformará todo lo que ella irradiará y tocará.
Muchos esperan la llegada de esa Luz, antes del Retorno de Cristo, porque no solo es una Luz poderosa y desconocida, sino también es el gran portal hacia lo nuevo, hacia una nueva etapa, un nuevo tiempo.
Muchos tendrán la Gracia de desprenderse de lo que ya no necesitan, de lo que los oprime o de lo que los perturba todo el tiempo.
Algunos tomarán consciencia de lo que aún guardan en sus corazones y mundos internos, pero la mayoría despertará a lo que nunca ha querido ver con sus propios ojos, porque realmente el Universo se mostrará. Y ese Universo que traerá la poderosa Luz de la Montaña Blanca revelará una realidad desconocida que aún nadie conoce, solo el Hijo del Padre y Su Madre Celestial.
De esa Luz surgirán algunos movimientos. Se emanarán muchos principios que la humanidad necesita para poder curarse y redimirse. Su acción será física y no tan invisible, porque la humanidad necesita romper sus resistencias y percibir finalmente que se ha equivocado.
Los que han clamado y pedido a lo alto serán ayudados por esa poderosa Luz Blanca que viene de la Montaña. Y ella elevará a los que tanto han suplicado, y muchos comprenderán qué es el Plan de Dios y porqué ha existido desde el Origen, cuál es Su destino y Su fin para los próximos tiempos.
Hoy les hablo en palabras simbólicas porque aún todo no puede ser revelado. Los misterios llegan para ser revelados a los humildes de corazón, a los simples, a los despojados de sí, a los que ya no quieren vivir su propia voluntad, sino la del Padre Eterno.
Por eso, los misterios más grandes e infinitos se develan a los pobres de corazón. Es así como se cumple la gran Voluntad de Dios, y todo comienza a ser transformado conforme Él lo pensó desde los Cielos para todos Sus hijos, para todas Sus criaturas.
La Luz de la Montaña Blanca traerá un gran anuncio que no se comprenderá con palabras, sino con símbolos. Esas serán las señales que la Luz de la Blanca Montaña dará para todo el mundo. Será mostrada, registrada y televisada. Durante los tres días de manifestación hasta que cumpla con lo que le fue pedido, ella se mostrará conforme a lo que está escrito en el Corazón de Dios, porque eso es parte del Apocalipsis, es parte del final del Armagedón.
Y así, la Iglesia que Yo fundé a través de Pedro se dará cuenta de que nunca se abrió al Universo y de que la verdadera espiritualidad y el verdadero cristianismo, que su Maestro instauró en este mundo, viene de algo mayor y no solamente de palabras, de mensajes o de instrucciones; de que todo forma parte de una Gran Confraternidad que siempre a vigilado y acompañado a este planeta y a toda su raza, y que aunque la poderosa Luz de la Montaña Blanca pase por este planeta, se deberá cumplir el Proyecto del Creador y, en ese momento, es cuando todos estarán ante la gran oportunidad de trascender la dualidad para vivir en la unidad eterna.
Hoy emito este mensaje desde la Montaña Blanca que guarda muchos tesoros espirituales para la humanidad y el planeta en su silencio. Y es así que esta Montaña Blanca se une a todas las montañas del planeta, hasta el sur de América y también a los Himalayas, en donde sus luces se mostrarán y se revelarán al mundo para que la humanidad comprenda que siempre se ha destruido a sí misma y se ha olvidado de amarse, como Dios ama a la humanidad a pesar de todo lo que ella hace.
Recen en esta Maratón de la Divina Misericordia para que la Jerarquía Universal y Divina pueda seguir cumpliendo los proyectos que están previstos en este mundo a través de la consciencia de su grupo, llamado por el propio Padre Eterno para cumplir Su Voluntad, entregando sus vidas completamente a Su servicio y a Su Amor incondicional, el Amor mayor del Padre.
No pierdan la oportunidad de lo que están recibiendo y acojan en sus corazones la Palabra del Hijo de Dios, porque aún gran parte de la humanidad está dormida y despertará abruptamente a través de las señales que vendrán del Cielo en dirección a la Tierra y los lugares más inhóspitos e impenetrables del planeta, en donde la naturaleza es la poderosa realeza de Dios sobre la superficie del planeta, y no de los hombres.
Guarden estas llaves que les entrego como un tesoro y recen para que su Maestro y Señor pueda realizar y cumplir lo que el Padre le ha pedido, a través de Sus apóstoles, para que desde la vida sacerdotal hasta la vida religiosa, desde la vida interna hasta la vida externa del servicio por los más necesitados, todo pueda ser realizado; y el Amor, el Amor que viene de Dios a través de Sus hijos pueda curar el sufrimiento y el dolor.
Hoy comienza una nueva etapa para Norteamérica. Por eso los he traído aquí, como he traído hasta aquí a todos sus hermanos, porque lo verdaderamente espiritual es simple y en lo simple se encuentran Mis amigos para vivir el vacío que Yo les ofrezco, yendo más allá de sus personas y de su entendimiento, para vivir algo que nunca comprendieron y que nunca comprenderán, así como lo que Yo viví por ustedes hasta la Cruz, sin comprenderlo, por Amor.
No todos tienen la Gracia de recibir estas Palabras; pero sí tienen la Gracia para que sean difundidas, porque como ya les dije, Mi tarea entre ustedes está finalizando y en los años que vendrán todo sucederá.
Ese será el gran momento para cada uno de ustedes, de vivir y de practicar Mis enseñanzas para que cuando Yo retorne, Me reconozcan y Me sigan como lo han hecho en Tierra Santa. Y así se seguirá escribiendo lo que una vez comenzó a ser escrito en Tierra Santa.
El pueblo de Israel se volverá a reunir, con otros rostros y otras vestimentas, en otro tiempo y bajo otras circunstancias para que suban hasta la Montaña Blanca a recibir a su Redentor, en gloria y humildad.
Por medio de Mis Palabras, hoy estoy ungiendo a todos ustedes, reconociendo los esfuerzos de los justos, el amor de los que sirven, la verdad de los que intentan ser puros todos los días, la entrega de todos los que, sin demora, me responden cuando lo necesito. Y es así que en lo más invisible y silencioso es en donde se cumple Mi Voluntad que es la Voluntad del Padre en ustedes y en sus hermanos.
Que la fuerza del Amor que viven y que tienen por Mí, los impulse a seguir adelante, a superar sus propias tinieblas y pruebas, y a nunca bajar los brazos; porque así Yo los podré alcanzar y ustedes Me alcanzarán a Mí, para estar más allá de los tiempos difíciles en comunión con lo Alto, con el Universo, con la Hermandad.
Que la estrella que se guarda en sus corazones ilumine el fin de los tiempos.
Que la estrella que se graba en sus pechos encienda la paz en estos tiempos; porque muchos necesitarán de servidores y de seres entregados para encontrar alivio, cura y redención.
Que así sea.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Mi Obra de Misericordia en los planos internos será realizada a través de pocas almas.
Esas almas buenas serán el cortejo que estará delante de las puertas del Cielo. Allí posicionadas y colocadas con determinación y amor cumplirán con todo lo que diga y pida el Salvador y Redentor.
A través de esas almas saciaré a muchas otras, las que por sí mismas y en este tiempo no consiguen cumplir con determinación lo que necesito.
Por eso, Mi Obra de Misericordia todavía será un misterio divino, una realidad que se mostrará a los corazones puros de intención. En ellos volveré a erguir Mi Iglesia Celestial y por ellos daré todo Mi Ser, así como lo di hasta en lo alto de la Cruz, sin excepciones ni límites.
De la misma forma, ese cortejo de almas complacerá Mi Corazón de todas las ofensas, ingratitudes, indiferencias que el mundo Me ocasiona y, especialmente, las almas que están dentro de Mi Obra redentora.
Aplacaré la angustia del Padre Eterno con la bondad y la Misericordia que las almas decididas ofrezcan a su Redentor.
Yo entregaré dones inexplicables y poderes internos para que esas almas, a pesar de los desiertos de estos tiempos y de todo lo que ellas vean a su alrededor, no pierdan la fe y la convicción de cumplir con Mi Plan, porque la Obra se cumplirá con los que serán consecuentes Conmigo hasta el fin del tiempo.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
La lluvia que hoy cae del cielo es el llanto de los ángeles por ver en el Corazón de su Maestro las cinco espinas de dolor causado por la vida religiosa y por la humanidad.
Para que el Corazón de su Señor sea aliviado, hoy vengo a entregarles el "Rosario de las cinco espinas clavadas en el Corazón de Jesús", para que lo recen por todos los que son ingratos e indiferentes después de haber recibido de Mí los tesoros celestiales que fueron desperdiciados y no valorados.
Les entrego este rosario para que lo recen todos los días posibles, para que el Padre Eterno vea las súplicas de Sus buenos hijos por los más pecadores y para que las cinco espinas de dolor sean retiradas del Corazón de su Maestro.
Cada vez que alguna alma indiferente comete una acción contra la Ley y el Universo, las espinas perforan aún más el Corazón del Redentor.
Si esta oración es rezada ante el Santísimo, los méritos que la misma generará beneficiarán el rescate de algún núcleo profundo de las almas que son indiferentes, para que en el próximo mundo tengan una oportunidad.
Si esta oración fuera rezada en las familias de los Rosarios-Luz, los devotos peregrinos curarán, con su voz, el castigado Corazón de Jesús y muchas Gracias serán concedidas a los fieles corazones.
Ahora les enseñaré el "Rosario de las cinco espinas clavadas en el Corazón de Jesús".
Cuenta de unión
Por la fe, la devoción, el servicio y el amor de todos los peregrinos,
que el Corazón castigado de Jesús sea curado y aliviado.
Amén.
Primera decena
Por la espina de la ingratitud clavada en el Corazón castigado de Jesús,
que la entrega y el amor de los peregrinos restauren a Nuestro Señor.
Amén.
Segunda decena
Por la espina de la indiferencia clavada en el Corazón castigado de Jesús,
que el servicio, la caridad y la fidelidad de los peregrinos reparen a Nuestro Señor.
Amén.
Tercera decena
Por la espina de la desobediencia clavada en el Corazón castigado de Jesús,
que la obediencia, la lealtad y la transparencia de los peregrinos reparen a Nuestro Señor.
Amén.
Cuarta decena
Por la espina de la infidelidad clavada en el Corazón castigado de Jesús,
que la pureza, la humildad y la simplicidad de los peregrinos curen a Nuestro Señor.
Amén.
Quinta decena
Por la espina del desamor clavada en el Corazón castigado de Jesús,
que la fe, la luz y el consuelo de los peregrinos reconstruyan el Espíritu de Nuestro Señor.
Amén.
¡Les agradezco por corresponderme!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
Tributo al Instructor del Amor
Hijos Míos:
Hoy se cumple un año desde que el alma de Mi hijo José Trigueirinho se elevó al Cielo para continuar con su trayectoria en preciosas escuelas de servicio y de expansión de la consciencia.
Después de su partida, muchos acontecimientos se presentaron, no solo en el campo del servicio, de la instrucción y de la oración que la propia Figueira pudo expresar, sino también se presentaron grandes necesidades de ayuda humanitaria a nivel mundial e internacional.
Así, el Árbol Sagrado de Figueira que fue cuidado, podado y protegido por Mi hijo José Trigueirinho durante los últimos treinta años, lanzó nuevas semillas de instrucción y de servicio, las que hasta los días de hoy continúan brotando y dando infinitas oportunidades a todos los que quieran aprovechar esta Gracia de vivir la absoluta donación de sí.
Después de treinta años, en los que el suelo fértil de cada corazón y discípulo fue cuidado, amorosamente, por Mi hijo José Trigueirinho, llegó el momento de que las virtudes y los talentos emerjan para estar al servicio del Plan de Dios, a fin de aliviar todo el dolor a través del amor.
Este es el momento, en el que todos los discípulos de José Trigueirinho deberán asumir sus lugares dentro del Plan y deberán comprometerse con lo Alto para sostener las Islas de Salvación que, con tanto amor, Mi hijo José Trigueirinho, protegió y amparó con su humilde consciencia.
Este es el momento de que todos los miembros de la Red-Luz como buenos, dedicados y tiernos servidores asuman el cuidado, el amparo y el mantenimiento de las Comunidades-Luz, y que estén más presentes y activos, sabiendo que las Comunidades y los Núcleos-Luz serán espacios sagrados para el recibimiento y el acogimiento de situaciones humanitarias.
Ahora es el tiempo de poner en práctica todo el legado recibido y escuchado durante los últimos treinta años. Es el tiempo de dar continuidad a la Obra que la Jerarquía espiritual sembró a través de la Comunidad Figueira.
Así permitirán, hijos Míos, que en la superficie de las Comunidades y en los Núcleos-Luz, la Jerarquía cuente con espacios consagrados y donados amorosamente para que la Jerarquía pueda seguir instruyendo y guiando a las almas, para que pueda seguir sembrando semillas de luz en los corazones que están despertando a la gran convocatoria.
Demos gracias al Padre Eterno por haberles enviado al mundo un humilde y servicial Instructor que amparó y protegió a cada uno de sus hijos y discípulos.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre María, Rosa de la Paz
Mis queridos hijos:
Hoy culmina el primer ciclo de trabajo junto a la Jerarquía Divina en Buenos Aires.
Ahora es el momento en el que cada corazón que fue llamado para el encuentro con los Sagrados Corazones tenga la oportunidad de escoger el destino espiritual e interno de este país, para el próximo tiempo.
Por esa razón, la Divinidad solicitó y encomendó a los Tres Sagrados Corazones que estuvieran en Argentina con la finalidad de que las almas pudieran recibir todos los impulsos necesarios para poder tomar sus grandes decisiones de vida.
Fue así que primero llegó Mi amado Hijo con un mensaje de revelación para Argentina y de reconciliación y de redención de los corazones con el Padre Eterno.
Luego, el 8 de agosto, cuando el ciclo espiritual de la humanidad cambió llegó en su auxilio la Madre del Altísimo, la que hasta el 13 de agosto los condujo hacia el reconocimiento de su verdadera y única existencia.
Luego regresó Mi amado Hijo, el 16 de agosto, y llevó a cada uno a estar delante de Dios mediante la verdad interior y pura que cada uno es.
Y hoy, 18 de agosto, estará llegando el Castísimo Corazón de San José que aparecerá para que, guiados por Su santa mano, caminen por el sendero de la humildad. De una humildad que conceda, a cada argentino, la posibilidad de meditar y de decidir para que nunca se deje de cumplir el Propósito Divino.
San José, Padre y Obrero de Dios, llegará a la Argentina para impulsar la construcción de un país pacífico, humilde y resignado a Dios, dispuesto a vivir y a cumplir la Voluntad Divina.
Toda esta preparación ha sido la base para los próximos pasos que dará la Jerarquía Divina por la humanidad.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre María, Rosa de la Paz
Queridos compañeros:
La misión realizada, hasta hoy, en Argentina significó para el Padre Eterno un importante paso espiritual e interior que los corazones dieron en la búsqueda incesante de la fe y del amor a Dios.
Hoy, el Castísimo Corazón de San José cerró una etapa especial y única en la obra de amor y de redención de los Mensajeros Divinos; y San José mismo abrió un nuevo ciclo que irá despuntando como un sol para todos los servidores de Cristo.
Es así que, como hace más de dos mil años, San José cumplió hoy con una etapa en el propósito de la instrucción palpable para las almas, lo que permitió preparar el suelo fértil de cada corazón para poder atravesar el fin de los tiempos.
En este sentido, la instrucción del Castísimo Corazón de San José abrió una puerta, en este siglo XXI, para que la humanidad entera nunca se olvide de aprender a ser muy humilde y austera en la vida sobre la superficie de la Tierra.
Argentina fue el escenario escogido por el propio Padre Celestial para que en el mes de agosto fuese colmada de las gracias y de las bendiciones de los Sagrados Corazones.
Después llegará el momento, en que su Maestro y Señor se retire también, y por último, se vuelva a elevar para la gloria de Dios, nuestra Santísima Madre.
Así, cuando esto suceda, se desencadenarán los últimos tiempos y todo lo que está en el Cielo como lo que está en la Tierra se mostrará, y será en esa hora que los soldados de Cristo deberán sostener sin vacilar la antorcha del triunfo de la Luz.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
Amados hijos:
En los momentos de definición, Yo estoy con ustedes.
En los momentos de dolor, Yo estoy con ustedes.
En los momentos en los que se animan a dar pasos hacia Mi Hijo, Yo estoy con ustedes.
En los momentos en los que están confusos, Yo estoy con ustedes.
En los momentos de grandes decisiones, Yo estoy con ustedes.
En los momentos de grandes o pequeñas felicidades, Yo estoy con ustedes.
Yo estoy siempre con ustedes, hijos, a su lado, abrazando a sus almas, silenciosa, cerca, bien cerca, allí estoy.
Argentina de Mi Corazón,
Mi Corazón de Madre y Mi Consciencia Sideral se han colmado de júbilo al poder contemplar la confianza y el amor que le han entregado a Mi Hijo, el Redentor.
Ninguno de ustedes imagina lo que ha significado para el Padre Eterno la apertura que han tenido las consciencias de esta nación y cómo esa apertura podría revertir su destino para siempre.
En estos últimos días, en los que se han congregado aquí y en diferentes lugares de esta nación para orar y suplicar por la familia argentina, han abierto un camino directo al Corazón de Dios.
Mi Hijo les dijo en estos días que todos los argentinos tendrían la oportunidad espiritual de estar delante de Dios para expresar su sentir y su intención, para ser escuchados por el Creador y reconciliarse con ÉL.
Quiero que sepan que por la valentía y la humildad de los que se postraron de rodillas frente a Dios para suplicar por los valores fundamentales de la familia humana, el Padre Eterno derramará Su Misericordia y Su Gracia a través de Su Hijo, Cristo Jesús, y nuevas oportunidades de paz, de comprensión y de amor se establecerán en el núcleo de las consciencias de las familias de esta nación, Atributos que descenderán directamente desde el Corazón de Dios.
Hijos amados, defiendan con la oración la integridad de sus familias, en silencio y en paz; así podrán desactivar los planes de Mi adversario que pretende, a través del engaño y de la confusión de sentimientos e ideas, destruir en la consciencia de la humanidad ese espacio seguro, escuela del amor y del perdón, que representa la familia.
No levanten su voz y su indignación, solo oren en paz Conmigo y todo se disolverá en los planos espirituales, en donde el caos y el mal organizan sus planes siniestros en contra de la humanidad.
Oren Conmigo, aquí en Argentina y en todo el planeta, hoy, en este día y en todos los días que vendrán, por el amor, la protección, la paz y la comprensión en todas las familias de la humanidad.
Una vez a la semana los espero a todos en la Oración por la Paz en las Naciones para orar por las familias de todas las sociedades, de todos los pueblos, de todos los credos y de todas las religiones.
Juntos colocaremos a la familia universal en el Corazón de Dios, allí donde nadie la podrá destruir.
Hoy los bendigo, los colmo con Mi Amor y con Mi Paz.
¡Gracias Argentina por haber respondido al llamado de los Mensajeros Divinos!
Los amo,
Vuestra Madre María, Madre de la Divina Concepción de la Trinidad y Madre de la Humanidad
Ofrezcan a Dios todos los frutos que podrá traer esta próxima Maratón de la Misericordia a fin de que dichos frutos sirvan de ofrenda, de reverencia y de amor para que su Maestro y Señor los entregue como testimonio de amor y de devoción al Padre Eterno.
Ofrezcan lo mejor de ustedes para que su Maestro pueda seguir interviniendo en la situación espiritual de la humanidad, para que cientos de registros sigan siendo disueltos por el descenso de la Luz Crística.
No dejen de ofrecer lo máximo de ustedes para que en esta oferta también los Reinos de la Naturaleza, que son ultrajados, puedan recibir una nueva oportunidad de aprender y de evolucionar en otras esferas de consciencia.
Ofrezcan esta Maratón como una tabla de salvación para los más perdidos, pero también ofrezcan sus oraciones por las situaciones graves y desconocidas por todos, situaciones que solo ve su Maestro y Señor.
Ofrezcan cada momento como si fuera el último para que el triunfo y la victoria de Cristo se puedan seguir dando en el corazón humano, para que despierten los talentos y se entreguen a Dios todos los dones que moran en cada alma de la Tierra.
Ofrezcan sus corazones porque aún hay tiempo para clamar por la Misericordia, antes de que llegue el tiempo de la Justicia.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
No quiero que algún día sientan frustración, incomodidad o desesperación por estar cansados, porque Yo llegué a la cruz más exhausto y destruido que todos ustedes; por eso tienen la oportunidad, en este día, de padecer por Mí.
Sé que para sus núcleos internos a veces es demasiada exigencia, pero ya es tiempo de que vean que nada, absolutamente nada les falta y que Mi propio Padre, a través de Su Madre Celeste, cuida hasta esos detalles.
Recuerden a todos aquellos hermanos suyos que nada tienen, que nada reciben y que se encuentran en peores condiciones de vida espiritual y material.
Yo llamé a cada uno de ustedes para que Me dieran algo de su interior, y muchos aún no Me lo dieron.
No busco su desarrollo material ni intelectual. Lo que siempre busco es que sus corazones ofrecidos plenamente por la humanidad estén conmigo también en este momento en el que tal vez sus células desean o aspiran a otras cosas.
Yo les prometí Mi Reino por medio de sacrificios soportables para ustedes. Ahora es el tiempo de ofrecerse completamente en las manos de su Redentor para que milagros e intervenciones más grandes se puedan dar.
Les prometí decirles la verdad, reconozco los demás esfuerzos, pero hoy necesito que individualmente se coloquen ante Mí y Me pregunten ¿Señor que más debo hacer?
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor Cristo Jesús
Recibe de Mi Corazón el impulso de la elevación de la consciencia para que, a través de tu oración, puedas alcanzar toda la visión infinita del Propósito.
Elevando tu consciencia, tu espíritu atravesará el portal y entregarás al Padre Eterno todo tu ser para que Él concrete en ti Su Proyecto de Amor.
Entregando tu consciencia despertarás a lo eterno, descubrirás en el camino la Gracia que significa poder estar en Dios.
Recibe de Mi Corazón el impulso de la trascendencia y, así, podrás ser testigo del inagotable océano del Amor de Dios, el que te colmará y te revelará el verdadero sentido de la existencia.
Trascendiendo tu consciencia recibirás al Espíritu Santo, el que te conducirá y te llevará a concretar las metas para que se establezca el triunfo del Plan de Cristo.
Recibe de Mi Consciencia los impulsos de Mi Corazón para que en tu vida se concrete y se realice la Divina Voluntad.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
A través de la Santa Eucaristía encontrarán el portal interior que los unirá a Dios y, desde ese lugar de consciencia, descenderán todos los atributos que necesiten para alcanzar la transformación.
A través de la Eucaristía encontrarán al Dios Vivo presente en la forma perfecta de Su Hijo. En el Padre sentirán Su poderosa Presencia y podrán acompañar como servidores, la manifestación de Su Voluntad.
A través de la Eucaristía encontrarán el camino que los llevará siempre hacia la luz y sentirán, dentro de sí, una fuerza interior de elevación que los impulsará a la trascendencia.
A través de la Eucaristía encontrarán cada respuesta que busquen y sentirán, dentro de sí, la confianza en Dios necesaria para poder dar los pasos en el camino crístico.
A través de la Eucaristía encontrarán el alimento que nutrirá su fe para los tiempos que llegarán. Y, a pesar del ciclo de la tribulación, su fe no vacilará porque habrán construido, dentro de sí, la unión plena con la Santísima Trinidad.
¡Les agradezco por guardar Mis palabras en el corazón!
Los bendice,
Vuestro Maestro, Cristo Jesús
Por dondequiera que pases, lleva contigo las gracias y las bendiciones que recibiste de Dios.
Que quienquiera que encuentres en el camino reciba de ti una mirada compasiva y una presencia que irradie paz.
Hagas lo que hagas, que en tus acciones estén la acción y el don de la Divina Misericordia para que en todo coloques amor y gratitud.
En tu vida, hijo, reconoce que fuiste rescatado por el Poder y por el Amor de Dios y, en todo lo que hagas, da gracias al Padre por Su bondad.
Colma con el espíritu de la gratitud a todas las cosas, para que así más almas también reciban esta bendición que tú, como hijo amado de Dios, recibiste.
Haz de tu vida una acción de gracias permanente y aspira a que cada ser pueda recibir esas mismas gracias.
Tu corazón fue llamado para ser un jardinero en los Jardines de Dios y, con las semillas de las flores que nacieron en tu interior, generar más vida y más bien.
Anda y no tengas recelo de anunciar, distribuir y multiplicar lo que recibiste. Ve a cada alma como a una flor sedienta de Dios y vierte sobre ella el agua que desborda de ti cuando estás unido al Padre.
Para que pudieras crecer, un jardinero de Dios sembró el Amor en tu interior. Ahora, hijo, aprende, en este tiempo, a ser tú también un jardinero.
Tienes Mi bendición para eso.
Tu Padre y Amigo,
San José Castísimo
La Fe de Jesús no estaba basada en argumentos o justificaciones espirituales.
La Fe de Jesús provenía de una convicción verdadera de que el conocimiento surgía y nacía del Amor concedido por Dios a cada interior; eso la hacía simple, humilde y verdadera, como conocimiento.
Esta Fe era impulsada por la absoluta confianza en el Padre Celestial, eso la fortalecía por sí misma. No era una Fe que se apropiara de algo, ni siquiera espiritual o inmaterial.
Jesús alimentaba Su Fe a través del Amor que Su propio Corazón tenía por la Voluntad Divina. Era ese Amor el que fortalecía Su Fe y le concedía a todos la revelación del misterio divino y cósmico.
Jesús traía, por medio de Su Fe, la realización del mandato divino, lo que permitía cambiar el rumbo de los acontecimientos y enderezaba el desvío interior de las consciencias.
El Amor y la Fe en Jesús eran inseparables, uno no podía prevalecer sin el otro; ya que esas virtudes internas, en perfecto equilibrio y armonía, eran las que concedían los milagros.
La Fe de Jesús no tenía nada de racional y ni siquiera de científico. Aunque ella se fundamentara en las líneas del conocimiento de la Ley Suprema, Su Fe era absolutamente colmada por el Amor, lo que hacía de Él un Ser pleno de sabiduría y comprensión.
Esta Fe que vivió en Jesús es la misma Fe que Cristo intentó despertar y depositar en lo profundo del corazón de los hombres.
Porque, en esencia, la Fe de Jesús les demuestra a los seres de superficie que son capaces de pasar por encima de sí mismos, a fin de vivir y de experimentar la razón de su existencia, de su propósito y de su meta, plasmado en el misterio inviolable de la Voluntad Divina.
Si las almas imitaran la Fe de Jesús, las pruebas que el Universo les concede no serían problemas ni obstáculos.
Imitar la Fe de Jesús es carecer de voluntad propia, es tener un corazón disponible para amar cualquier consciencia, bajo cualquier situación; es decir “sí” cuando los llaman para darse más de lo que podrían.
Imitar la Fe de Jesús es no tener miedo de reconocer los errores y de intentar enmendarlos con transparencia para no volverlos a cometer.
Imitar la Fe de Jesús es creer, más allá de sí, de que existe Algo superior y divino que nos rige, que tenemos un propósito que cumplir y una Voluntad desconocida que abrazar y amar con toda nuestra fuerza.
Imitar la Fe de Jesús es no temer caer y levantarse cuantas veces sea necesario para afirmar nuestra unión con el Padre Eterno.
¡Les agradezco por imitar la Fe de Jesús!
Los bendice,
Vuestro Maestro, Cristo Jesús
Escucha a tu corazón y encuentra la Verdad. Aspira todo el tiempo a reencenderte a través de ella para que siempre recuerdes lo que eres esencialmente y no lo que te sucede superficialmente en la vida diaria.
Recuerda tu origen y tu filiación con lo Alto, y sostente a través de ese recuerdo inquebrantable que te ayudará a seguir despertando la confianza en Dios y en Su divina Misericordia.
Así, renuévate y no te atormentes por los errores. El Padre Eterno ya conoce la imperfección del Proyecto humano y todas las experiencias de vida que llevaron y que aún llevan a la humanidad por un sendero oscuro.
Emerge de este mundo como una luz interior que ayuda en la sublimación de tu consciencia y a tu alrededor.
Haz uso de la herramienta de la oración para que ella siempre disipe y retire de ti cualquier duda o inquietud y, al fin, sumérgete en el Océano de la Misericordia y permite que, de tiempo en tiempo, todo sea redimido.
Reconócete, de una vez y para siempre, como un digno hijo de Dios, así estarás siendo tocado por la Gracia.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre María, Rosa de la Paz
Cuando vengo al mundo es por una causa y por un motivo mayor.
Por eso, hijos, su Madre Celeste moviliza grandes esferas divinas de consciencia para que cada propósito encomendado por el Padre Eterno se pueda cumplir según Sus más amorosos designios.
Ese movimiento generado, que es amparado por las grandes huestes de Luz, apela a concretar, paso a paso, lo que desde antes ya fue pensado por el Creador.
Es así, hijos, que todo el Universo Celestial se presenta al ser convocado para llevar adelante esa misión que sucede, por ejemplo, a través de la manifestación de cada encuentro de oración.
En este sentido, toda la labor llevada adelante por la Jerarquía Divina abraza, a nivel planetario, a muchos estados de consciencia, y todo lo que debe descender a la humanidad, de ciclo en ciclo, es llevado adelante con grandes esfuerzos.
Hijos, hoy les digo esto para que perciban y tomen consciencia de que cada nuevo encuentro, sea donde sea, es la oportunidad única de alcanzar esa esperada redención para una parte de la humanidad, para una región específica del planeta o para un grupo de consciencias.
Todo es parte de una gran operación espiritual y divina.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre María, Rosa de la Paz
Siente Mi Corazón percibiendo al mundo y a todos sus hijos dispersos en la ilusión y en la realización personal, sin que la mayoría busque verdaderamente a Dios.
Siente Mi Corazón clamando por un poco más de consciencia y de responsabilidad por parte de las almas que, a cada paso que dan, comprometen sus vidas.
Siente Mi Corazón suplicando para que Mis hijos del mundo despierten del sueño profundo e inerte en el cual Mi adversario los colocó.
Siente Mi Corazón intercediendo por las naciones del mundo y por los errores de sus dirigentes que llevan a los pueblos a comprometerse espiritualmente.
Siente Mi Corazón rezando para que terminen las guerras, la violencia entre los seres humanos, la desesperación interior y la falta de amor.
Siente Mi Corazón rogándole al Padre Eterno para que los que Me sirven y siguen la Iglesia de Cristo sean transparentes y disciplinados en la protección de la comunión de las almas con Mi Amado Hijo.
Siente Mi Corazón sosteniendo este tiempo y esta humanidad que deberá arrepentirse de corazón para poder salvarse.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre María, Rosa de la Paz
Queridos hijos:
El plano espiritual de Dios siempre envía al mundo material innumerables impulsos de Luz provenientes directamente de Su Fuente Primordial.
Estos impulsos que son enviados por el Padre Eterno, por intermedio de Sus ejércitos angélicos, ayudan en el despertar de la consciencia humana, como también evitan acontecimientos que comprometerían aún más la vida espiritual del planeta.
Es abriéndose a la vida del espíritu que se podrá comprender esos misterios que brotan como impulsos de Luz desde la Fuente Suprema a fin de alinear y de corregir a la actual humanidad.
En este sentido, el Plan espiritual de Dios se aproxima a la Tierra, de tiempo en tiempo y de ciclo en ciclo, para que las almas tomen consciencia de su filiación con Dios y para que, habiendo tomado consciencia de la realidad interior, las almas se definan por el camino de la Luz.
En este tiempo el plano espiritual desdobla todos sus poderes superiores para auxiliar a la humanidad de superficie que camina rumbo a una gran definición.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre María, Rosa de la Paz
Para los que persisten, Mi sonrisa es eterna.
Para los que pueden hacer mucho más y no lo hacen, Mi sonrisa es seria y recogida.
Para los que no se donan y pierden el tiempo, Mi sonrisa es triste.
Para los que tienen potencial y lo colocan al servicio del Plan, Mi sonrisa es de alegría.
Porque todo lo que puedan ofrecer, y un poco más, será bien recibido por el Padre Eterno y ya no importarán las imperfecciones, sino lo que deben entregar en cada nueva etapa de la realización del Plan en la Tierra.
Por eso, todo lo que hagan ayudará mucho. Pero si todo lo que hacen no es de corazón, sino de forma forzada, no tendrá el impulso que tendría que tener.
Para vivir el Plan no podrán ser arrastrados ni ayudados a salir de la inercia; porque ya tienen las herramientas, sobre todo la experiencia de que el Plan de Amor se construye diariamente con determinación, esfuerzo y sintonía.
No existen en los servidores del Plan la comodidad ni el estancamiento. El Plan es dinamismo permanente, es el fluir de corrientes superiores dentro de la vida universal. El Plan no es estático ni fijo.
El Plan es movimiento en ascensión y quien está dentro del Plan no puede quedar estancado porque la propia corriente del Plan, por su impulso superior, lo desplazaría hacia algún lugar.
La inercia es una de las raíces de la comodidad y de los placeres. Para ser vencida siempre deben buscar qué hacer, porque de lo contrario estarán contribuyendo con la somnolencia y con la inercia mundial.
¡Les agradezco por responder a Mi llamado!
Los bendice,
Vuestra Madre María, Rosa de la Paz
Segundo Mensaje
Y verán venir al Hijo de Dios con la victoriosa Cruz de Emmanuel, iluminando los cuatro puntos de la Tierra, a todas las razas y a todos los pueblos, para que triunfe nuevamente el Amor Misericordioso de Mi Corazón y se abran las puertas a la reconciliación de las almas con el Universo y la vida.
Esta victoriosa Cruz de Emmanuel anunciará un nuevo tiempo para el planeta y su humanidad.
Dichosos serán aquellos que la veneren con la humildad del corazón, porque en el próximo tiempo serán reconocidos como Hijos de Dios.
Dichosos serán los que creen en Su poder, porque serán congregados a los pies de la Cruz de Emmanuel para ser bendecidos y colmados por el Espíritu Santo.
Y finalmente, compañeros, por la poderosa Cruz de Emmanuel, toda adversidad y mal serán vencidos y, en la unidad con el Padre, sus corazones florecerán en el amor y en la fe.
Cuando vean venir al Hijo de Dios con la victoriosa Cruz de Emmanuel, será la señal de que se aproxima el último tiempo, será el momento en el que sus corazones deberán estar preparados para recibir lo que tanto esperaban.
Esta Cruz viene a cerrar todo lo que es incierto y a abrir la Fuente del Amor para los corazones.
La Cruz de Emmanuel trae el espíritu de la redención para las almas y para todos los espíritus caídos. Ella tiene la potestad de traer la liberación para el mundo y la redención para las naciones, porque en ella se guardan los códigos de los sagrados méritos de la Pasión de su Señor.
En la Sagrada Cruz de Emmanuel se guarda la experiencia vivida por Cristo en la Tierra, el incalculable valor de Sus padecimientos, de todos Sus sufrimientos y de todas Sus agonías por la conversión y la redención de los espíritus caídos en este planeta; y también por Su preciosísima Sangre derramada durante Su Pasión y hasta Su Muerte en la Cruz.
La victoriosa Cruz de Emmanuel guarda, en esencia, hasta el último momento en que su Maestro y Señor expiró en la Cruz entregando Su Espíritu al Padre para que al tercer día lo resucitara.
Bienaventurado será quien contemple con humildad la victoriosa Cruz de Emmanuel y quien le pida algo al Padre por alguna consciencia que está perdida o caída, porque al tercer día el Padre lo escuchará y responderá a su súplica.
Esta poderosa Cruz de Emmanuel es el símbolo para los mundos visibles e invisibles, para el plano espiritual, mental y material.
En ella, el Padre ha dejado los méritos que Su amado Hijo alcanzó desde Su Nacimiento hasta Su Ascensión a los Cielos, hasta antes de salir de este planeta y elevarse al Universo.
La sagrada y poderosa Cruz de Emmanuel trae la alianza y la unión de las almas con Dios, con Su Divino Proyecto, con Su Divina Idea, con Su Divino Pensamiento y con el propósito que cada ser y criatura de esta humanidad debe manifestar en el fin de estos tiempos.
Ella es el símbolo azul que vence a las tinieblas.
No hay espíritu o consciencia que se pueda resistir a la victoriosa Cruz de Emmanuel y a los méritos que ella guarda, méritos alcanzados por Cristo durante Su pasaje en la Tierra.
La victoriosa Cruz de Emmanuel es el símbolo de unión del Universo Espiritual con el Universo Material, de la Fuente del Padre con la esencia de Sus criaturas en todo este Universo y en otros.
Su Hijo Amado y los santos ángeles del Cielo se postran ante la victoriosa Cruz de Emmanuel, porque ella vence al enemigo, derrota a los impíos, purifica a los injustos y redime a los que están perdidos.
Abran sus corazones a este gran momento del descenso de la Poderosa Luz de Emmanuel para que las almas abandonen sus desiertos internos y todas sus agonías, para que los espíritus de esta Tierra se reenciendan por la Poderosa Luz de Emmanuel que viene al encuentro del espíritu de sus hijos para colmarlos con sus Dones y con todas sus Gracias.
Cuando vivan algún obstáculo o alguna dificultad, póstrense ante la poderosa y victoriosa Cruz de Emmanuel y contémplenla, encendida y brillante, y vean cómo ella penetra en los espacios y los planos, llenándolos de Luz y de Misericordia, y así, sus penas se disolverán.
¡Poderoso Padre del Universo, Amado y Resplandeciente Emmanuel!
Tu Hijo, hoy ofrece el símbolo para la redención de las almas y de todo este planeta.
Tu Hijo coloca en Tu Altar celestial la poderosa Cruz de Emmanuel para que, por todos los sacrificios, padecimientos y sufrimientos vividos por Tu Amado Hijo, todas Tus Gracias y Misericordias retornen a las almas a fin de que se disuelva la esencia del mal y brille en los corazones Tu Divina y Gloriosa Esperanza.
¡Oh, gloriosa Cruz de Emmanuel que llegas al mundo para socorrer a las almas, que desciendes en Gloria para encender a los corazones, que vienes al auxilio de los no redimidos!
¡Oh, Santo Padre!
Que Tu poderosa Cruz Azul haga cumplir en las almas Tu Propósito para que el mal sea disuelto y la alegría regrese a los corazones limpios, y así vivamos en la comunión con Tu Espíritu y Tu Divinidad.
Hoy los ilumino con la poderosa Cruz de Emmanuel para que todo sea transformado y transmutado.
Verán brillar en los Centros Marianos el Espíritu del Padre que, siendo imperceptible y silencioso, llega al mundo para reunir a los rebaños de Dios y llevarlos al encuentro del Retorno de Cristo.
El Cielo les entrega un símbolo más de redención y de misericordia.
Que la Cruz sea el impulso para el retorno a sus orígenes y, en esencia, a su principio.
Así podrán vivir el Plan como lo ha diseñado Dios en Su Corazón Misericordioso.
No teman, el sufrimiento del mundo terminará, pero aún la humanidad deberá aprender lo que no aprendió.
Mi Corazón y Mi Vida les entregan la poderosa y victoriosa Cruz de Emmanuel para que ilumine los caminos de los discípulos de Cristo, de los pueblos de Dios, de los servidores del Plan durante el tiempo de la gran tribulación.
Cuando Yo ya no esté entre ustedes ni siquiera aquí, tendrán de qué servirse: de la poderosa Cruz de Emmanuel, y recordarán a cada momento el Sacrificio del Hijo de Dios y todos los méritos que Él alcanzó por Su dolorosa Pasión.
Que el Espíritu del Padre descienda a los Centros Sagrados y que las almas escuchen en su interior la Voz y el Eco de Dios, para que caminen al encuentro de la victoriosa Cruz de Emmanuel que será el portal de unión con el Universo y las estrellas.
¡Oh Santo Propósito de Emmanuel, hazte visible a las almas del mundo!
Que las cadenas de la perdición se rompan, que los corazones se liberen y que las almas encuentren la comunión con Tu Espíritu.
Después de dos mil dieciocho años, su Maestro y Señor desciende en Aurora, con la poderosa y victoriosa Cruz de Emmanuel para iluminar los espacios visibles e invisibles, para dar la Gracia de la redención y de la cura a todos los espíritus caídos.
Y junto a Sus Ángeles del Cielo, el Maestro canta Aleluya porque se cumple, en el fin del ciclo, Su esperado Retorno a la humanidad bajo la Gloria y el Poder de Emmanuel.
Que en esta Maratón las almas puedan revivir su compromiso con lo Alto y no con lo bajo.
Que las almas puedan volver a despertar a la esencia de su propósito para cumplir con la Voluntad del Padre y así responder a Su llamado en el fin de este tiempo.
Vengo aquí trayendo entre Mis Manos la poderosa y victoriosa Cruz de Emmanuel para que las puertas se cierren y el Reino de Dios descienda, a fin de transfigurar los corazones y las vidas de todas las personas.
¡Amado Padre Emmanuel, Soplo del Espíritu Poderoso de Dios, Esencia inextinguible e irrefutable, Poderoso código de redención y de liberación cósmica!
Reconstruye, en esta raza, Tus sagrados Principios, para que bajo la poderosa Luz Azul de Tu Consciencia Divina las almas alcen vuelo en dirección a Tu Fuente y así, se fundan en Tu Corazón Glorioso y Vivo.
Así como la Cruz poderosa y victoriosa de Emmanuel, les entrego el Sacramento de la Comunión con Mi Cuerpo y con Mi Sangre para que vuelvan a vivificar su compromiso con el Padre y Su sagrado Plan.
Como hace más de dos mil dieciocho años, vuelvo a decirles que coman porque este es Mi Cuerpo, que ha sido entregado por los injustos y los traidores para la redención de todas las almas y de todos los pecadores, a fin de que algún día despierten a la Verdad que es el Amor y la Unidad con el Padre.
De la misma forma les digo que beban porque esta es Mi Sangre de la Nueva Alianza, que viene para purificarlos y santificarlos en comunión con la humildad y con la verdad.
Reciban este Sacramento en nombre de Emmanuel, para que no solo el Universo cumpla el Divino Propósito, sino que todas las almas, todos los pueblos y todas las razas despierten en estos tiempos a la redención y a la cura.
Así, Yo los dejo con la Bendición de Emmanuel preparándolos para el día de la consagración de Su victoriosa y poderosa Cruz, en el que muchos más espíritus, dispersos por este planeta, se rendirán cuando la Cruz sea encendida y se una al Padre, y el Padre se una a Sus hijos.
Los bendigo, y ofrezcan este Encuentro de oración por los que ya no están aquí y por los que han cerrado su corazón a la Verdad por miedo, por temor o por disociación.
Que una pequeña partícula de la Sagrada Luz de Emmanuel llegue a esas almas para que el Plan se reconstruya, así como Dios lo ha pensado.
Llevando en Mi Mano la Poderosa Cruz de Emmanuel, encendida y resplandeciente, trayendo el Cielo a la Tierra, trayendo a Dios hacia Aurora, los preparo para estos días de reconfirmación y de vivencia del Amor Crístico.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Asociación María
Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más