Lunes, 12 de marzo de 2018

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

La Hora de confirmar el Compromiso

Queridos hijos:

Llegó la hora de confirmar ante el Padre, su compromiso incondicional al servicio, a la donación, a la disponibilidad y al mayor tiempo de servir a Dios.

Llegó la hora, después de estos últimos diez años de Gracias y de bendiciones, de que los Hijos de María se confirmen ante el Plan de Dios que espera realizarse a través de sus vidas.

Hijos, llegó la hora para los viejos servidores de la Obra de confirmarse ante el Plan de Dios y de donar aún más su tiempo como solo algunos ya lo donan integralmente, sin horas, sin sueño y sin condiciones.

Queridos hijos, llegó la hora de confirmar su compromiso con las diferentes fases de la Obra y, sobre todo, con las bases espirituales, las que se encuentran expresadas por medio de las Comunidades-Luz y de su vida grupal.

Hijos, llegó la hora de confirmar y de asumir su compromiso ante el Padre dentro de esta Obra que fue concebida hace años y no estar más en medios caminos, sino de decidirse por el despertar definitivo y por la evolución.

Queridos hijos, llegó la hora de vivir la espiritualidad y el Propósito enteramente, y no solo los fines de semana o en las horas libres del día.

Llegó la hora, hijos, de asumir lo que en verdad vinieron a asumir en esta vida, de asumir un servicio integral y definitivo por un planeta y por una humanidad enferma y dormida.

Queridos hijos, llegó la hora de que vivan lo que dicen que deben vivir, de que no estén en términos medios o estén buscando saciar sus carencias o incomprensiones en otros lugares.

Esta Obra de amor y de redención incondicional es la que les ofrece Mi Hijo por millones de almas más, las que algún día deberán despertar, así como ustedes despertaron.

Hijos Míos, llegó la hora de que den el paso y no lo piensen más, el Padre espera por ustedes para poder manifestar Su Plan de Rescate y, sobre todo, espera su integral adhesión a todos Sus pedidos dentro de esta Obra de amor que ustedes viven.

Llegó la hora, hijos, de que por ustedes mismos perciban y se den cuenta lo que no están haciendo, lo que no están sacrificando u ofreciendo por un objetivo mayor.

Hijos Míos, llegó la hora de que coloquen sus pies en un solo camino, en una sola senda.

Les digo esto, hijos, porque el tiempo pasa y no podrán esperar treinta años más para poder definir sus caminos.

Ya no pueden buscar solamente los beneficios personales dentro de la Obra, ya no pueden solo aspirar a las Gracias del Cielo y no hacer sacrificios ni esfuerzos que deben ser inmediatos.

Ya no pueden, hijos, solo estar presentes cuando todo está por comenzar en los encuentros de oración o de instrucción.

¿Dónde está ese fuego que antes los encendía de amor por las Comunidades?

¿Dónde está ese fuego interior que antes los llevaba a darlo todo por amor, a preparar cada espacio, a estar presente con anticipación para celebrar con los hermanos?

Hijos, ya no hay tiempo, esa es la verdad.

Ya no son niños mimados por su Madre Celeste, ya son siervos y discípulos consagrados por Mi Hijo. ¿Qué esperan para dar el paso?

Les pido, hijos, que estos próximos encuentros que llegarán les ayuden a confirmarse y a no refugiarse en sus casas y modos de vida, ya que hay mucho por hacer y las naciones día a día se desestabilizan.

Hijos, Soy su Madre Celestial y los necesito a Mi lado de una forma incondicional.

Me entristecen las conveniencias personales o los gustos. Yo los quiero disponibles, inmediatos, vigilantes y guardianes de Mi Obra, eso permitirá ante el Universo que Yo pueda estar más tiempo entre ustedes.

Mis soldados de siempre ya están cansados de luchar solos y llegará un día en que no podrán levantarse del suelo por estar exhaustos de tanto trabajar.

Ofrézcanse al Plan, de verdad. No asuman tareas livianas, la Obra exige de más manos, pero sobre todo de más corazones incondicionales.

¡Les agradezco por escucharme de corazón y sin resistencias!

Los bendice para su pronta definición,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz