Domingo, 10 de septiembre de 2017

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE LA VIRGEN MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Queridos hijos:

Aunque las heridas más profundas del planeta, en este momento, se estén mostrando por medio del caos en este mundo, Mi Inmaculado Corazón protege y ampara a todos los hijos que claman a Dios con sinceridad de corazón. 

Es así que su Madre Celeste está intercediendo, en este momento, por todas las almas inocentes y por las almas más pecadoras que atraen hacia el mundo la violencia de los elementos de la naturaleza. 

Hoy, estoy colocando a cada una de ellas en Mis Brazos de Madre, a fin de que sus núcleos más profundos sean amparados por el Amor de Mi Materno Corazón.

Aunque el mundo se precipite, siempre estaré con ustedes.

Aunque el mundo parezca venirse abajo, siempre estaré con ustedes.

Aunque aún existan catástrofes, guerras, sangre derramada injustamente, siempre estaré con ustedes.

Aunque la violencia del fin de estos tiempos se desencadene de la noche a la mañana, e incluso en los tres días de gran oscuridad, siempre, siempre estaré con ustedes. Porque vine y vengo a este mundo para rescatar lo que está perdido, lo que nadie quiere atender de esta humanidad. 

Estoy decidida, al menos, a hacer triunfar Mi Corazón en los mundos internos de los pobladores de Norteamérica. 

Es Mi misión y Mi destino que las almas más imperfectas y perdidas, que los pueblos, ciudades y naciones desbastados por la ola de la intensa purificación, tengan una oportunidad y adquieran una Gracia de Mi Corazón. 

No habrá elemento, catástrofe o desastre físico o interno que Me lo impida; porque Yo Soy la Madre de su Maestro y Señor, Soy la incansable buscadora del amor y de las oraciones de las almas.

Cuando esa alianza sea consumada entre ustedes, hijos Míos, y su Madre Universal, cuando vivan en el mismo amor y en el mismo servicio que su Madre Celestial vive, les aseguro que el planeta podrá temblar o balancearse, pero el amor entre nosotros será inextinguible; y Yo recibiré su amor y servicio en cada momento para presentarlo como ofrenda de sacrificio de la humanidad.

No vacilen, no titubeen, el Señor es misericordioso y consolador con todo lo que hoy sucede en este mundo.
 
Crean y reafirmen en ustedes la Venida de Cristo, porque sucederá a pesar de lo que acontezca.

Los dejo en Mis Brazos Maternales, ahora y siempre.

Los bendice, con la santa espada de San Miguel Arcángel,

Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz