APARICIÓN DE LA VIRGEN MARÍA, EN FÁTIMA, PORTUGAL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Inmaculado Corazón de María,
camino de protección y guía,
¡gracias, por cuánto nos das!

He venido a Fátima no solo para ayudar a Europa, África y Medio Oriente; he venido a Fátima para que todos ustedes, Mis hijos, Me ayuden a hacer despuntar la manifestación de esta Comunidad-Luz que será importante en el fin de los tiempos por toda la tarea espiritual e interna que realizará la Jerarquía. Este es el momento y también el tiempo para que eso suceda. Su colaboración en este momento es imprescindible.

La Comunidad Flor de Lys, que Yo he consagrado a Mi Corazón Inmaculado, ha esperado mucho tiempo para que esto suceda. Esa manifestación, por más material que parezca, será fundamental para todo lo que la Jerarquía necesita impulsar.

Por eso, hijos Míos, en este día, en el que comienza un nuevo ciclo aquí, en Fátima, un nuevo ciclo en toda Europa; Yo los llamo y también los invito a que Me ayuden a hacer posible esa manifestación; porque hasta que esa manifestación no suceda, la Jerarquía no podrá continuar adelante con todo lo que tiene previsto.

En los primeros días de setiembre, ustedes pudieron escuchar lo que ha dicho Mi Hijo sobre la importancia de que en Europa se arranquen las raíces de la adversidad y del mal; que han llevado a la desigualdad entre los pueblos y entre las naciones, especialmente las naciones más pobres.

Pero, lo que Yo les vengo a pedir por la Comunidad Flor de Lys no es nada tan grandioso e imposible; les vengo a pedir algo real, algo que es posible para cada uno de ustedes si, como hijos Míos, se unen en esta cadena de Luz para concretar y materializar lo que esta Comunidad necesita, porque podría ser una de las únicas Comunidades-Luz, en esta región de Europa, que podrá sustentar, de forma espiritual e interna, toda la purificación en esta parte del planeta.

Ahora, hijos Míos, ¿entienden lo que esto significa?  No es solo un deseo de la Jerarquía o una petición de la Jerarquía, es una necesidad del Plan de Dios que viene a golpear a la puerta de cada uno de sus corazones, de cada uno de los representantes de esta Obra de los Mensajeros Divinos para que, por medio de la manifestación de la Comunidad Flor de Lys, la Jerarquía esté más cerca y más próxima a ustedes y de todo lo que podrían imaginar y pensar hasta este momento.

Ya ha sido un paso importante que el grupo haya llegado aquí, a Fátima, pero no es suficiente. Mi Corazón sigue recibiendo las espinas de esta humanidad, los agravios y las indiferencias de los hombres que aún no se vuelven hacia Dios y solo se vuelven hacia las tecnologías, siendo viciados por la ilusión y la inferioridad de este mundo.

Pero les digo, hijos Míos, que la importancia de la manifestación de la Comunidad Flor de Lys, como Dios lo espera, depende del paso de cada uno de Mis hijos.

El universo tiene todo para poder entregarles; pero ustedes, Mis amados hijos, son los responsables de abrir la puerta correcta para que esa manifestación pueda llegar y descender.

Mientras tanto, hijos amados, la Jerarquía hará todo lo posible y un poco más para poder seguir ayudando a esta humanidad, a este planeta ultrajado por esta raza.

Yo vengo aquí para abrirles una puerta hacia la oportunidad de que no solo se consagren como servidores de Cristo, sino también se consagren como precursores de la manifestación del Plan; porque el tiempo de emergencia lo necesita; de esa forma Mis Gracias estarán más próximas a Mis hijos, la intercesión de la Madre de Dios estará más cerca de cada uno de Mis hijos, especialmente de aquellos que se han condenado al castigo eterno.

Ahora, llegó el tiempo de que la cooperación y la colaboración sea equitativa, sea una colaboración y una cooperación de parte de cada uno de Mis hijos, no importando la nación a la cual pertenecen o el lugar del planeta en el que viven.

Ustedes, a través de este impulso y de este pedido que hoy les traigo, podrán consagrarse como ciudadanos evolutivos de este universo, para que ya no existan diferencias, fronteras, lenguas o aun naciones, sino que se puedan consagrar como una única humanidad, que puedan ver toda esta vida material y también la vida interna como una única vida, como lo ve el Padre Eterno en cada etapa de esta evolución.

Ahora, hijos Míos, a pedido de Mi Hijo, vengo a decirles, por medio de este Mensaje, que llegó el momento de manifestar en Europa lo que Europa necesita.

Su acción inmediata, su prontitud inmediata, su disponibilidad inmediata será lo que moverá en los planos internos a otras almas para que también se coloquen. No esperen que la manifestación venga de otro lugar o aun de hijos desconocidos.

Yo llamo a sus consciencias porque se han comprometido Conmigo en esa manifestación del Plan; y quiero recordarles, Mis amados hijos, que esa manifestación no finalizó; no solo aquí, sino también en todas las Comunidades-Luz, en todos los puntos de Luz que la Jerarquía necesita en este planeta. En Sudamérica, Norteamérica, África, Europa y el Lejano Oriente deben existir puntos de Luz por más pequeños que parezcan, para llevar adelante lo que la Jerarquía tiene planeado para este momento crítico de la humanidad.

Nuestros Sagrados Corazones están repletos de Gracias y de Misericordias para las almas, pero aún son muy insuficientes porque pocas almas aceptan esas Gracias y esas Misericordias.

Ustedes, Conmigo, son los constructores del nuevo camino, del camino que se materializará y preparará el Retorno de Mi Hijo, y eso no es solo en el Espíritu, sino también es en lo material para que también lo material sea transformado y sublimado; para que los recursos de esta humanidad, gravemente desequilibrados y no bien utilizados, sean equilibrados a través de las buenas obras, del buen pensamiento y hasta de la buena acción, para generar la paz en esta humanidad con las Leyes superiores de consciencia.

Este es el Mensaje que hoy les quiero dejar, Mis hijos. Eso no significa que Mi Corazón no tenga más cosas para decirles y compartirles; pero es importante, en este ciclo, que no pierdan el significado de Mis Palabras, el motivo de Mi Mensaje, el propósito de Mi llegada; porque necesitan comprender lo que Yo les pido, porque en este ciclo, en este tiempo final, Mi Mensaje no puede ser un Mensaje más, guardado en el olvido de sus consciencias.

Tienen que memorizar Mis Palabras para que puedan vivir Mis impulsos; para que sean instrumentos en las Manos de Dios que, en el esfuerzo y en el sagrado sacrificio, hagan posible las aspiraciones de Dios, a través de la Presencia de Mi Inmaculado Corazón.

En este día, dejo una bendición especial para Europa y también para África y el Medio Oriente; ya que las puertas de las necesidades de toda la humanidad, pero especialmente estas tres regiones que he nombrado, esperarán por la ayuda de todos Mis hijos, los servidores de Cristo; para que despierten a cada día más el espíritu misionero, para que sepan que tienen que estar presentes y no ausentes, delante de las necesidades de estos tiempos.

Ahora, a pedido de Cristo, Yo los quiero hacer crecer en la madurez del corazón, en una madurez que vive con responsabilidad el Plan de Dios; en un corazón humano que, no solo se abre a la transformación de la vida y de la consciencia, sino que a través del servicio y de la donación de sí, el Plan de Dios los transforma y los consagra, así como el Padre Eterno tanto lo espera.

Mi Corazón y sus corazones deberán seguir orando por la manifestación de la Comunidad Flor de Lys. Que esta oración no solo sea una plegaria, sino que también los lleve a cada uno de ustedes a tomar una actitud, una acción, lo más pronto posible, para que la Jerarquía tenga las puertas abiertas para poder entrar en esta dimensión y así poder ayudar aún más en todo lo que sea necesario y en todo lo que sea posible.

No olviden, Mis amados hijos, que ustedes tienen la llave para abrirnos la puerta. Estaremos del otro lado de esa puerta, del otro lado de ese umbral, esperando para poder ayudar e intervenir, no solo en Europa, sino también en el mundo entero.

Este es el tiempo del apostolado.

Antes de bendecirlos y de despedirme, al final de esta bendición, deseo escuchar una canción, una canción tan simple que le permite a las almas unirse a Mi Corazón para recibir Mis Gracias.

Esa canción se llama “Fuente Celestial”, e intentarán sentirla en su corazón como la afirmación y la concreción de este ciclo de manifestación de la Comunidad Flor de Lys, como epicentro espiritual, interno y divino en este tiempo de Europa.

Vayan en paz y, en confianza, sigamos adelante.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.