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Si estás agobiado ven hacia Mí.
Si estás cansado ven hacia Mí.
Si estás perturbado ven hacia Mí, porque Yo te ayudaré.
Solo tu Maestro conoce y sabe de los acontecimientos de la vida.
Tu Maestro sabe el momento en que atravesarás un desierto, una prueba o una dificultad. Pero si estás aferrado a Mí no perecerás.
Deja que la Llama de Mi Corazón sea la guía de tu vida y sea el farol que ilumine los tiempos de oscuridad.
Ven hacia Mí y Yo te aliviaré. Te daré fuerzas internas para poder continuar adelante.
Solo el Maestro sabe lo que significa darlo todo y estar en una profunda soledad. Por eso, encarné en la humanidad para dar testimonio del Amor de Dios, de un Amor que es capaz de ir más allá de las flaquezas.
Por eso, ven hacia Mí y Yo te aliviaré. Te daré del mismo maná que recibió el pueblo de Israel y podrás persistir y continuar adelante en esta experiencia.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
Compañeros:
A San Camilo de Lelis, Yo le enseñe a llevar amor y caridad a los más enfermos.
Hoy, Yo les enseño lo mismo a fin de que el amor esté presente en los servidores y colaboradores de los Núcleos de Servicio.
Que él pueda llegar a todas las almas que encontrarán en este momento agudo de la humanidad. Aún muchas almas necesitan de ese amor que Yo les entrego a ustedes, en cada nuevo encuentro, para que la vida y el corazón de los que sufren sea aliviada.
Este es el tiempo de dar alivio espiritual, mental y material. Ya no es tiempo de reclamar ni de juzgar, es tiempo de llevar el Amor Mayor al mundo enfermo y sufrido.
Por eso, San Camilo siguió fielmente Mis inspiraciones internas, hasta que de San Camilo y de su obra de servicio por los enfermos nació la Cruz Roja, la que hasta los días de hoy impulsa a millones de almas al servicio por los más necesitados.
San Camilo de Lelis tenía en su interior ciertas reglas y llaves espirituales, las cuales les ayudarán a ustedes en el momento de acoger y de dar amor a los que sufren en este tiempo por enfermedades diversas e inexplicables.
San Camilo sentía en su corazón que el amor debería estar siempre primero, antes que la acción, porque así la acción de caridad y de servicio sería colmada del Amor Mayor y allí se establecería la Ley de la Cura interna.
San Camilo sentía que para servir abnegadamente, primero uno debería donarse completamente, sin colocar requisitos ni condiciones en el momento de presentarse al servicio.
San Camilo sentía que para ayudar espiritualmente al que estaba enfermo y sufriendo, el servidor debería entrar en el sufrimiento del otro para poder comprender a gran escala lo que el semejante estaba viviendo.
Y por último, lo fundamental para San Camilo era ver en el otro a Cristo vivo, al Cristo que sufre y agoniza por la indiferencia e ignorancia humana.
Eso era lo que impulsaba a San Camilo a vivir enteramente por los demás, más allá de los límites.
Que estos impulsos ayuden a todos los servidores de la cura a llevar a los que sufren la Presencia del Señor, para que el perdón se establezca en la consciencia de quien lo necesita.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Su Maestro y Señor, Cristo Jesús
Finalmente, compañeros, después de tantos años de trabajo y de encuentros compartidos con ustedes, Yo podré dejar instaurada y establecida, en los Centros Marianos, la vivencia de los Sacramentos para las almas.
Por eso, a partir del próximo 3 de marzo todos los que quieran ser sacramentados podrán dirigirse hacia algún Centro Mariano a fin de prepararse para vivir el Sacramento que necesiten.
Será de esa forma que el 4 de marzo de 2019, así como todos los días 4 de los meses que vendrán, los Centros Marianos prepararán sus altares para ofrecer y administrar a las almas los Sagrados y Divinos Sacramentos.
He escogido al Centro Mariano de Aurora para comenzar con este impulso para que el nuevo ciclo de los Centros Marianos sea más apoyado por todos, principalmente por los peregrinos.
Por eso deseo, con amor en el corazón, que los días 4 de cada mes lleguen a los Centros Marianos ómnibus peregrinos y que su acogimiento y recepción sean preciosamente organizados por los Hijos de María y por los Celadores de la Eucaristía.
Así es que todos los días 4, después de vivir la sagrada procesión con el Santísimo Cuerpo de su Señor, los Sacerdotes, los auxiliadores de Sacerdotes, los Celadores de la Eucaristía y los Hijos de María se prepararán para brindar los Sacramentos del Bautismo, la Unción y el Lavapiés.
De esta manera, los Sacramentos pasarán a ser puentes espirituales de preparación para aquellos que luego participarán de los encuentros de oración de la Divina Misericordia.
Los Sacramentos, excepto la Santa Comunión, no serán más administrados los días 5 y 6 para que las almas se preparen mejor espiritualmente para estar ante Mi Presencia en la Maratón de la Divina Misericordia de cada mes.
Por un período más, seguiré consagrando con amor las hostias para ustedes, para que se sigan sirviendo de Mi Cuerpo y de Mi Sangre.
Por último, el día 4 de cada mes, los Sacerdotes ofrecerán el Sacramento de la Confesión durante la mañana, como parte de la actividad litúrgica y sacramental de los Centros Marianos.
Para eso, se construirán confesionarios portátiles que serán colocados reverentemente en algunos puntos de los Centros Marianos para que los confesores tengan mejores condiciones espirituales para ofrecer ese ejercicio de purificación.
Invito a todos los fieles seguidores de Cristo, a los devotos, a los orantes y a los peregrinos para que, a partir del mes de marzo de 2019, se sirvan humildemente de los Sacramentos y así alivien a este sufrido planeta.
Esperaré para ver en la puerta de cada Centro Mariano la llegada de los ómnibus peregrinos. Yo mismo los recibiré de brazos abiertos para que entren al Templo de Mi Corazón, expresado en la simplicidad de cada Centro Mariano.
¡Les agradezco por guardar Mis aspiraciones en el corazón!
Los bendice,
Vuestro Maestro, Cristo Jesús
Yo Soy como el agua que sacia toda la sed interior, quien viene a Mí nunca sentirá sed y siempre estará colmado por Mi Manantial.
Soy el agua que sacia toda la sed interior, Soy quien proporciona la luz superior para las almas. Todos los que se dirigen a Mí recibirán lo que necesitan. Siempre atenderé todo lo que Me pidan, porque, para Mí, las almas y su salvación están primero.
Soy el agua que sacia la sed interior, Soy quien socorre al corazón que suplica y que clama por el Señor.
Soy el agua que sacia la sed interior, Soy quien escucha al espíritu sufrido, Soy quien lo alivia en su momento de mayor dolor.
Soy todo lo que tú creas que Soy, porque provengo de una Fuente infinita y hacia esa Fuente elevo a todos los que llaman por Mi Nombre.
Soy el agua que sacia la sed interior, Soy el Pastor, pero también Soy el Peregrino. Soy el motivo de tu vida y la razón de tu existir.
Yo Soy el que Soy.
¡Les agradezco por saciar su sed interior en Mí!
Los bendice,
Vuestro Maestro, Cristo Jesús
Compañero:
No importa si aún no tienes un corazón totalmente puro para Mí, porque lo que Yo espero es que algún día alcances esa transparencia interior, y que sea verdadera en lo material, en lo mental y en lo espiritual.
Mientras tanto, no temas encontrarte y reencontrarte una y otra vez con los aspectos de la vida, los que formados por hábitos cotidianos, les llegará la hora de trascenderse.
Sigue adelante y confía en el alivio que te puede dar Mi Corazón.
No hay Amor más grande que el que el Maestro tiene por Sus amigos.
Aférrate y con fe camina hacia Mi encuentro. Tengo todo para darte y para entregarte.
No dejes que la tristeza o la impotencia te derroten.
Confía otra vez en lo que algún día podrás alcanzar.
Sé que el amor en la Tierra puede ser real cuando es ofrecido a Dios más allá de toda persona.
El amor es capaz de liberar y de no poseer. Por esa razón a veces las almas sufren, porque a través del amor intentan poseer.
Anímate a aprender a través de Mí.
Mi Amor es una escuela.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Vuestro Maestro, Cristo Jesús
Novena al Sagrado Corazón Espinado de Jesús
Noveno día
Ya hay espinas en Mi Corazón que se convirtieron en flores de amor para el Señor.
Esto es señal de que, más allá de cualquier circunstancia, el amor fiel de los Míos está llegando a lo profundo del Corazón del Pastor y los dolores están siendo aliviados por la oración de los que claman por Misericordia, no solo para sí mismos, sino también para el mundo entero.
Eso no significa que la humanidad dejará de colocar espinas dolorosas en el Corazón del Señor, sin embargo, la fe de los que creen en Mí permitirá convertir lo que parecería imposible.
Hoy vengo para pedirte que, a través de tu oración, retires la novena espina del Corazón de tu Pastor que es la espina de la vida materialista y lujosa.
Esa espina Me provoca un inmenso dolor, ya que las almas, a través de todo lo que es material y concreto, se vuelcan a una vida de vicios y de placeres, olvidándose de lo esencial, de lo que el Universo creador depositó en el mundo interior de cada ser.
Por esa causa, pídele al Padre Celestial por las almas que están completamente sumergidas y abducidas por las tentaciones de la vida material y del lujo.
Tú, detente por un instante y reflexiona para que dentro de ti se manifieste el desprendimiento de todo lo que es mezquino, superfluo y que no construye la hermandad entre los seres.
Vacíate completamente y deja que el Fuego de Mi Amor te invada, aun cuando creas que no sucede nada.
Rézale de corazón a Dios para que Su inmensa e infinita Misericordia se derrame sobre los que están hipnotizados por la ilusión mundial, para que ellos reciban el impulso del despertar y de la redención.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Vuestro Maestro, Cristo Jesús
Novena al Sagrado Corazón Espinado de Jesús
Quinto día
Retira, hijo Mío, la espina dolorosa de la ingratitud de los hombres.
Después de todo el auxilio que recibieron a través de la Pasión y de la Muerte del Señor, la humanidad en este tiempo es muy ingrata Conmigo.
Alíviame completamente de esta pena y por medio de tu fervorosa oración retira de Mi Corazón esa flageladora espina.
Pídele al Padre Eterno que, por el Nacimiento y por la Muerte de Su Hijo, tenga piedad y misericordia por todas las almas que, a través de los tiempos, se olvidaron de agradecer y de reconocer que la Divina Providencia es perfecta para todos, tanto en la abundancia como en la carencia de algo.
Ahora, delante de esta revelación, reconoce tus posibles faltas y aquellos momentos en que no tuviste gratitud con la Providencia y cuantas veces pensaste, sentiste desprecio, o incluso rechazo, por lo que el Universo te colocaba como prueba o como instrumento.
La gratitud de las almas debe estar presente en todo. Un alma que no expresa ni vive la gratitud es como un alma perdida, desorientada en un vasto desierto, que, moribunda, siente mucha sed.
La gratitud por todo lo recibido se perdió completamente de la consciencia de la humanidad. Por esa razón, la espina de la ingratitud lastima mucho a Mi Sagrado Corazón, porque sé que las almas no tienen consciencia ni discernimiento sobre lo que están expresando como ingratitud.
¡Cuántos fueron beneficiados por la Suprema Providencia y hoy se dan el gusto de desmentir Mi Obra y de vivir una vida superflua como si nunca Me hubieran conocido!, ¡y todavía siguen creyendo que están en Mí!
¡Pobres de esas almas! ¿Qué será de ellas en poco tiempo?, ¿alguien lo sabe?
Por eso, alegra Mi Corazón con la gratitud de tu corazón, porque eso vale más que muchos conocimientos, que muchas habilidades o destrezas.
La gratitud es la puerta directa hacia el Amor de Mi Corazón.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Vuestro Maestro, Cristo Jesús
Novena al Sagrado Corazón Espinado de Jesús
Primer día
Compañeros:
Durante estos próximos nueve días, sinceramente les revelaré las nueve principales espinas que lastiman al Sagrado Corazón de su Maestro y Señor, las cuales les pediré que retiren, una a una, a fin de aliviar los dolores que muchas almas le provocan a su Redentor y para que su Maestro tenga la autoridad espiritual de socorrer y de rescatar a las almas que se pervirtieron y se desviaron del camino del verdadero Amor.
Por eso, vengo a pedirles que, en estos tiempos y todas las veces que así lo sientan, recen esta poderosa novena al Sagrado Corazón Espinado de Jesús para que también sus almas, mediante el poder de Mi Gloria, estén libres y a salvo de cualquier perversión actual y que, así, el Padre Celestial pueda fijar Sus Ojos de Compasión, de Piedad y de Misericordia sobre quienes recen con devoción esta novena.
El medio a través del cual ustedes conseguirán retirar las dolorosas espinas del Corazón de su Redentor, cada día de la novena, será el Rosario a la Divina Misericordia.
Si rezaran cincuenta cuentas, eso tendrá un efecto de intercesión.
Si rezaran setenta y dos cuentas, eso tendrá otro efecto de intercesión.
Pero si rezaran ciento cincuenta cuentas, su Maestro tendrá más amplitud a la hora de interceder por la humanidad.
Hoy les revelaré la primera espina que, por medio de sus oraciones, deberán retirar del Corazón Espinado de Jesús: la espina de la mentira y del engaño que cientos de almas viven como si fuera normal en la vida de la humanidad.
La espina de la mentira y del engaño, que fue colocada en Mi Corazón por los que no son transparentes y verdaderos de espíritu, de alma, de mente y de corazón, es una de las espinas que más lastima Mi Alma; porque las almas que viven en la mentira y en el engaño se pervierten mediante costumbres que envenenan el espíritu de cada persona.
Por eso, hoy vengo a pedirles que retiren esa dolorosa espina de Mi Corazón para que esas almas que están ciegas y lejos del amor puedan ser merecedoras de Mi Misericordia.
¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!
Los bendice,
Vuestro Maestro, Cristo Jesús
Mis Pies tocan todos los días las nubes que circulan sobre su amado planeta y desde allí, en la gran bóveda celeste del Universo, Mi Corazón derrama Sus Rayos de Divina Misericordia.
A las tres de la tarde, el mundo entero tiene la preciosa posibilidad de renovarse a través de Mi Espíritu Crístico y, así, liberar a las almas del pecado eterno. Mi Misericordia es una gran usina de energía que, de tiempo en tiempo, renueva todas las cosas y a todos los seres.
Aquellos discípulos que tienen la misión de orar a Mi Divina Misericordia, a las tres de la tarde, ingresan como el agua bendita en Mi usina reparadora y transformadora de sus consciencias; rápidamente sus esencias son impregnadas por sabios Códigos de Luz que una vez Yo alcancé en la Cruz, cuando Me entregué por entero a ustedes.
Desde ese momento, la Fuente de Mi Misericordia se ha vuelto prodigiosa y constante, trayendo alivio, liberación y reparación para los que más necesitan. Recuerden que siempre llevarán una parte de Mi Manantial en sus corazones, y quien vive a través de Mi Corazón se liberará.
Bajo el Amor de Dios, sean bienaventurados.
Gracias por recibir Mis Palabras en el corazón.
Cristo Jesús, el Salvador
El mayor alivio que irradia Mi Corazón Misericordioso es la fuente de la piedad y del consuelo; por eso vengo todos los días para secar las lágrimas de sus rostros y para ver en ellos una sonrisa redimida y luminosa como un sol resplandeciente.
Estoy aquí, retornando poco a poco, para preparar primero el espíritu interior de cada hijo que debe fortalecerse en la fe y en Mi Misericordia.
Vengo a demostrarles que, después del prolongado sacrificio que ofrezcan a Mi Corazón, les espera el tesoro inamovible del Paraíso, del Reino de la Paz y del Amor de Dios, donde los ángeles se alegran por estar en Dios eternamente.
Vengo a llamar y a recordar el compromiso que muchos tienen Conmigo. Vengo por aquellos que aún tienen una tarea Conmigo y que se han apartado por temor a lo que digan los demás; a todos los reúno en Mi Compasivo Corazón de Amor.
Compañeros, la meta final es para todos, pero ahora es el momento de que beban de la Fuente de Mi Unidad. Será por la victoriosa unidad que todos vivirán en paz; la falta de unidad gesta la ausencia de fraternidad.
Día a día vengo para fortalecerlos un poco más en el Amor y en el Perdón de Dios.
El Cielo espera que Sus hijos den el máximo para que las puertas que están cerradas para muchos puedan ser abiertas por la misericordia.
Sientan hoy la calidez de Mi Voz, la fuerza inquebrantable de Mi Espíritu que emana para ustedes sin demora y sin tiempo.
Es hora de alzar las banderas para confirmar los Planes de Dios.
Es hora de actuar a través del verdadero amor, que cura y auxilia a los que más necesitan de Mi Insondable y Pacífica Misericordia.
Los guardo en el silencio de Mi Corazón, ingresen en el universo de Mi Serenidad; busquen siempre Mi Paz Eterna.
Bajo la Luz del Padre, sean bienaventurados.
Gracias por escuchar con atención Mis Palabras.
Cristo Jesús, vuestro Pastor del Amor
Camino al lado de ustedes para guiar el recorrido de sus pasos.
Retiro el peso del pecado del corazón de todos los que le faltan día a día a Mi Padre.
Alivio la esencia de las criaturas, las alimento con la Palabra de Vida y les irradio Mi Amor para que Me puedan sentir.
¿Cómo no esperar esas Gracias Misericordiosas? Las almas día a día olvidan todo lo que vertimos sobre sus consciencias. Algunos escuchan Mis Palabras, otros las guardan en el corazón, pero ¿quién las llevará a la práctica espiritual de la vida?
Como Maestro espero el encuentro diario de ustedes Conmigo porque espero revelarles los misterios guardados en Mi Corazón y en las estrellas del universo. Para eso deberán tener los ojos abiertos para que la sabiduría de Mi Espíritu los pueda impregnar y despertar a lo nuevo.
Reconozco que muchos aman a la Jerarquía, pero ¿cuánto más demorarán en dar el salto de retorno al verdadero origen interior que es la pureza de sus corazones?
Bajo el Amor de Dios, sean bienaventurados.
Gracias por guardar Mis Palabras en el corazón.
Cristo Jesús
Serénense en Mi Corazón porque dentro de Mi Alma hallarán el alivio y el verdadero consuelo que nadie podrá entregarles. Como Yo provengo de la Fuente del Amor, derramo ese Amor sobre las almas y sobre sus errores. En este tiempo, queridos Míos, quien se debilite por no confiar en Mi Misericordia, mucho deberá aprender.
Mi Constancia es para sostenerlos en todos los momentos de la vida, incluso en aquellos momentos en los que ustedes por sí solos, como personas, no pueden superar. Cuando Yo les hablo de la Fuente de los Prodigios, les hablo sobre el momento de Gracia que podrán vivir Conmigo.
Que hoy sus corazones no se cierren por las pruebas e indiferencias que existen entre las almas; deberán recordar que mientras estén en la Tierra habrá mucho que perdonar y purificar. Para entrar en el Reino de los Cielos deberán consagrarse como el pequeño corazón de un niño, donde no haya tristeza, falta de amor ni rivalidades entre las consciencias.
Podrán ver cómo es el corazón de un niño: puro, transparente, cristalino, simple, alegre y libre; eso es lo que ustedes a veces pierden en sus corazones por la interferencia de sus ideas, comprensiones y aspiraciones. Por eso el mundo está como está; es un mundo para redimir nuevamente y liberarlo de todas las indiferencias que no permiten manifestar el Amor de Dios entre las almas.
Intenten tener en estos momentos un corazón de niño y perciban desde ahí cómo están sus sentimientos más profundos, sobre todo aquellos que están guardados en la consciencia.
Me encuentro hoy con el desierto que muchos de Mis hijos están cruzando. Yo Soy el Manantial que los saciará por completo y que les dará la Vida para que a través de Mí se puedan renovar.
Ahora deberán aprender a vivir Mi Mensaje para que Mis Palabras no se tornen una teoría, sino un camino de transformación para sus corazones.
Bajo el Amor de Dios, sean humildes y hermanos.
Gracias por guardar y vivir Mis Palabras desde el corazón.
Cristo Jesús
Asociación María
Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más