Martes, 28 de junio de 2016

Mensajes diarios
APARICIÓN EXTRAORDINARIA DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, CORRESPONDIENTE AL MENSAJE DIARIO, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE MADRID, ESPAÑA, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Yo soy la Madre de todos los hijos del mundo y les traigo desde el Cielo la paz que es posible vivir en estos tiempos. Por eso estoy aquí, queridos hijos, para que puedan creer en ello; porque a pesar de lo que suceda en la humanidad y en todos los corazones, Mi tarea no deja de cumplirse. Abro los Cielos para que sus corazones se puedan elevar hacia Mí y así ingresar en el Corazón de Dios, que con amor ardiente los espera para acogerlos en Su Espíritu y en Su Divinidad.

Queridos hijos, vengo a Madrid con la misma misión de hace dos años. La Guadalupana ahora debe recorrer cada provincia de España y debe llegar a los corazones que ustedes desconocen. Porque si ustedes peregrinan Conmigo llevando la santa imagen, los corazones la buscarán porque han perdido la fe en Dios y necesitan reencontrarla. Por eso Yo estoy aquí, queridos hijos, para hacerles este pedido, porque desde el corazón de España es posible que esta tarea pueda comenzar.

Y así encontrarán almas que necesitarán vivir de la oración, necesitarán aprender a orar y saber cómo conectarse con Dios. Ustedes, que ya viven dentro de Mi Escuela de Oración, sabrán cómo hacerlo y enseñarlo, porque Yo los inspiraré en el Poder del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Así, queridos hijos, irán conociendo los Dones de Dios que están esperando descender sobre la humanidad y sobre los corazones simples que se abren para encontrar el camino de la consagración al Plan del Altísimo.

Hoy vengo aquí para unir lo que está separado entre las consciencias, así como lo dice el cántico. Vengo a establecer en sus esencias la nueva humanidad, algo que hoy no podrán comprender, queridos hijos, pero que lo irán construyendo dentro de ustedes dando los pasos en el Plan del Señor y en la redención que les ofrece Mi Hijo en este tiempo. Así, queridos hijos, nunca estarán solos; por más que sientan que pierden las fuerzas internas, Mi Corazón siempre los apoyará. Yo soy esa sagrada mano que se tiende a ustedes para que la puedan tomar fuerte y sentirse seguros en este camino de conversión, de completa transfiguración de sus vidas.

España debe ser el Reinado de Mi Inmaculado Corazón, porque unida a Portugal podrá irradiar la paz a todo el continente europeo y más allá de él. Saben, queridos hijos, que cuentan con el Santuario de Lis y también con el santuario de Medjugorje. Pero aún no es suficiente, hay corazones que todavía no están arrepentidos y que no encuentran el camino hacia Mi Hijo.

Yo vengo a mostrarles el sendero que los lleva al Corazón del Padre Celestial y esto dejará de ser una teoría o algo tan invisible para ustedes. Queridos hijos, necesito que se formen como Mis columnas, como ya se los dije una vez, y que sigan fortaleciendo su vida espiritual para que Yo pueda estar cerca de ustedes y guiarlos por este camino de fin de tiempo entre las tinieblas y la oscuridad que vive el mundo.

Quisiera que esta imagen sea un portal de la paz, porque para eso Yo la he consagrado para cada uno de ustedes y para sus hermanos de camino. Como Guadalupe cumplo una tarea importante en los Estados Unidos y también la cumplo aquí, porque desde aquí Yo partí para manifestarme en América y ser conocida como la Madre de las Américas y la Madre de todos los pueblos.

Yo inspiré a los apóstoles de Cristo, cuando evangelizaron y predicaron por esta región, para que dieran a conocer Mi Evangelio, que es la historia más profunda de la Madre de Dios con Jesucristo, Vuestro Señor; para que dieran a conocer Mi obra silenciosa y que fuera testimoniada por cada uno que la escuchaba. Esa historia llegó hasta Guadalupe, en un rincón de esta gran España, y desde allí fui conocida por el mundo cuando Mi sagrada faz de la Madre de todas las razas se mostró a las Américas; recordándole así al hombre blanco la unión con todos los pueblos a través de la unidad y del amor, que en aquel tiempo en Guadalupe Yo vine a instituir por orden de Dios para que el pueblo de Europa tuviera una oportunidad en este tiempo final, en este tiempo de purificación, en este tiempo de transición.

Sus corazones se autoconvocaron para esto y no han dejado de cumplir lo que Yo he pedido en esta obra de expandir la luz de Mi Corazón por el mundo y especialmente por Europa. Mi misión con ustedes, queridos hijos, debe ir más allá de las fronteras y de las naciones. Ustedes deben llegar a esos corazones cerrados que no quieren conocer a Jesús y tampoco quieren acercarse a  Dios. No existe un método para hacerlo, ni tampoco una regla; transmitan el amor de sus corazones, el amor que sienten por Mí y así Yo obraré. Y cuando se unan a orar con sus hermanos, con aquellos que son desconocidos por ustedes, podrán ser convertidos por Mi Amor y encontrarán la paz que tanto buscan. Queridos hijos, Yo espero eso de ustedes en este tiempo. Por eso he venido aquí, a Madrid, para que realicen una renovación de sus votos con el Padre Celestial y con el Plan de redención de Mi Amado Hijo y de Mi Inmaculado Corazón.

El siguiente paso para Europa es difundir el amor de San José y la transformación que ese santo hombre vivió siendo humano, siendo un hombre simple y verdadero. Así Yo quiero, queridos hijos, crear en ustedes y en este pueblo de Europa un hombre nuevo, y dejar atrás al hombre viejo que se ha cerrado a la transformación y a la renuncia. San José será el Mediador que los llevará por ese camino.

Si difunden a Nuestra Señora de Guadalupe, sabrán difundir al Casto Corazón de San José, porque en verdad les digo, queridos hijos, que aquí en España aún existen almas simples que sienten a Dios en su corazón pero que no saben cómo conectarse con Él. Las almas que están cerradas son Mis almas predilectas, son las que Yo aspiro a encontrar a través de sus manos y de sus servicios unidos a Mi Hijo, a Su Sagrado Corazón.

Aún hay mucho por hacer aquí y es hora de que sus corazones puedan crecer en esta tarea y que no tengan miedo de dar los pasos, así como sus hermanos los han dado en otras partes del mundo, entregándose definitivamente a vivir el Plan de Dios y a cooperar con la salvación de esta humanidad y de todos los Reinos de la Naturaleza, que son muy agredidos.

Queridos hijos, Yo estoy en comunión con ustedes todos los santos días de la vida. Y en cada momento que oran a Mi Corazón, Yo los puedo fortalecer para que vivan este Proyecto que es tan desconocido por el mundo, que es el Proyecto del amor y de la redención.

Hoy estoy sobre ustedes, queridos hijos, porque los amo, los amo en el gozo eterno de Mi Corazón Inmaculado que derrama Sus Gracias sobre Mis hijos para que puedan estar firmes y seguros en el camino que Yo los invito a seguir.  Soy Vuestra Madre de la Paz, soy Vuestra Madre del Amor, Madre de la Confianza, Madre de la Consagración y de la Esperanza, soy quien los levanta cuando caen, soy quien los hace alegrar cuando tienen sus corazones tristes o cuando están confundidos por Mi adversario.

Únanse a Mí a través del Santo Rosario y contemplen, como lo han hecho hoy, cada misterio divino de Mi Hijo. Así sus corazones serán depositarios de los códigos del Universo Celestial, que serán imprescindibles en estos tiempos y para toda la humanidad. Como sé, queridos hijos, que no todos recibirán esos códigos que ayudarán a transformar el mundo, los muy pocos que los recibirán tendrán la gran responsabilidad de ser consecuentes con ellos y de expandirlos en amor y en alegría por el mundo.

Sus ángeles de la guarda confían en que pueden hacerlo, cuenten con ellos en esta obra de corredención que viven Conmigo y en unión a Mi Hijo. Por eso Yo los vengo a preparar para el tiempo final y para que nunca olviden este momento en que el Cielo toca sus corazones y vidas para renovarlos e impulsarlos a dar un poco más, en honor a Dios, que los contempla en esta hora con dulzura y detenimiento a través de Mi Inmaculado Corazón.

Sientan, queridos hijos, cómo Mi Paz es viva y más allá de ser inmaterial se siente y palpita en el corazón que se abre para recibirla. Busquen los dones de la caridad y del bien, y estarán en el camino correcto. No busquen la realización personal, sino la concreción de las obras en la humanidad a través de los Sagrados Corazones. Así, queridos hijos, como Vuestra Patrona de Guadalupe y de toda España podremos alcanzar en el silencio la redención de millones de almas que están sumergidas en el caos de este mundo y en la superficialidad de la vida material. Mi adversario se ha encargado de cerrar esos corazones, pero Yo hoy les entrego la llave maestra, que es la llave de sus corazones, la llave del amor y de la confianza en Dios, porque el corazón que es paciente, queridos hijos, todo lo alcanza.

Oremos ahora, queridos hijos, por la humanidad.

(Rezamos tres veces el Padre Nuestro en arameo).

Y aquí, queridos hijos, hoy ustedes Me ofrecen ante los Altares de Dios, el mayor testimonio de la Verdad y de la redención para los corazones del mundo, a través de la Sangre preciosa y del divino Cuerpo de Vuestro Señor, quien habiendo derramado todos los códigos de la rehabilitación para los corazones y espíritus, hoy a través de este pan y de este vino se hará presente por la transubstanciación. Los ángeles del Universo unidos a Mi Corazón y en adoración convertirán estos elementos en gloria al Padre Celestial. Cuando beban de la Sangre de Cristo, beban por aquellos que no beben la sangre preciosa de Nuestro Señor y cuando comulguen, queridos hijos, comulguen por aquellos que lo ofenden y que lo niegan en este tiempo.

Cantarán a Nuestra Señora de Guadalupe así como lo han hecho, para que Mi Faz unifique a todas las razas y a todos los pueblos en la espiritualidad de Cristo.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado y los amo!

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz