12 de junio de 2012 - Luján, Argentina

Vigilia de Oración

El segundo día del Encuentro de Oración en Luján, el grupo se reunió a las 16.30 para comenzar la sintonía de oración.

Los participantes del encuentro se ubicaron cerca del árbol, sobre el cual, según fue  anunciado por la Madre Divina, Ella aparecería.

Se comenzó leyendo el mensaje diario en los tres idiomas: español, portugués e inglés. Se siguió con los cánticos y las oraciones hasta que, poco antes de las 16.00 Fray Elías se puso de pie y se acercó al árbol.

Mientras todos cantaban, él dialogaba con la Madre Divina, seguidamente solicitó silencio y comenzó a transmitir Sus palabras.


Fray Elías: La Madre Divina nos dice:


Queridos hijos de este mundo: les agradezco por responder a Mi llamado.

Un motivo tiene Dios para congregarlos aquí: necesito que este Santuario, que han dedicado a Mi Corazón, sea reavivado por las oraciones de todos ustedes. Si así lo hacen, Mis planes de Paz se cumplirán en este lugar. Para esto, necesito de almas valientes, para que junto a Mí difundan la Paz. Como buena Madre los espero, para que junto a Mi reúnan los Cielos aquí en la Tierra.

Les dije en Fátima que era necesario congregar a los corazones. Ahora, es necesario que hagan eso mismo aquí, especialmente con todos aquellos hijos Míos que no han sido aceptados por su condición de vida.

Hoy les pido, queridos hijos, que recuerden las palabras de Cristo, lo que Él dijo una vez: “entre los más pobres se encuentran los más humildes”. Deben saber, queridos Míos, con quién están y cómo se dirigen a los demás. Solo les pido que, mediante la oración, unan a los corazones para las obras que Mi Corazón Inmaculado intenta realizar en cada uno de ustedes.

Hoy también les dije que el Corazón de Mi Hijo es continuamente flagelado. Esto es verdad, es un dolor que Él recibe por las acciones que provienen de este mundo. Pero, de la misma forma que Él recibe este martirio de parte de toda la humanidad, Él derrama Su Misericordia sobre todos ustedes. Su Corazón no se cansa de donar Amor. Mi Manto quiere ser el sendero que los lleve hasta Mi Hijo, quiere ser el Nuevo Camino que muchos puedan encontrar.

Les pido que estén Conmigo en este sendero que Mi Corazón está construyendo a través de las naciones. Yo quiero que conozcan la verdadera Nación de Dios que está en los Cielos, de la cual pueden participar, tan solo dando el permiso para que Mi Corazón los lleve...

 

En ese momento, se escucha el llanto de una niña que se había aproximado a jugar en el árbol sobre el cual se encontraba la Madre, y que cayera desde una de las ramas. La Madre Divina continuó transmitiendo Su mensaje, mientras una colaboradora asistía a la niña, que no sufrió ningún daño.

 

Fray Elías: La Madre Divina dice:

 

Jesús también cayó, más de tres veces, cuando era niño.

Como Madre recojo, amparo y protejo a los corazones, especialmente aquellos que están más distanciados de Mí y que hace tiempo no me escuchan porque no conocen el poder de Mi Corazón Maternal.

Hoy, estoy lanzando sobre la Tierra las cuentas perpetuas de Mi oración, para que sus almas puedan escalar por ellas y así, entrar en Mi Corazón... Luz perpetua que los ama.

El mundo necesita de muchas experiencias que lo distancian de Dios. Por eso estoy aquí, como en Medjugorje, para anunciarles lo Nuevo. Mis Manos no se cansan de orar por todos ustedes, Mi Manto no se cansa de extenderse sobre el mundo, estoy aquí como una obrera de Dios para traerles una Buena Nueva que se llama Paz Celestial.

Podrán revertir sus sufrimientos cuando sus corazones, en sinceridad, despierten la pureza mediante la oración.

 

Se hace algunos minutos de silencio, luego continúa la transmisión:

 

Fray Elías: La Madre Divina dice:

 

El silencio les promete alegría, y esa alegría les proporcionará el gozo por el despertar de sus almas en esta vida.

Quiero dejarles una reflexión interior: si en verdad se unen al propósito de Mi llamado, estarán respondiendo a los planes de Mi Hijo, y éste será el permiso que Yo tendré para ayudarlos.

Dejo aquí Mis Palabras de Nazarena para que recuerden qué es lo que quiero de ustedes.

Hoy podré decirles qué es lo que quiero:

- Donación a Dios.

- Devoción a Mi Inmaculado Corazón y al Corazón de Mi Hijo.

- Aceptación del perdón de Dios para este tiempo.

- Reconciliación en la humanidad, para que nazca la Fraternidad que está perdida.

Y en especial, oración, mucha oración, para reparar todas las causas que no son buenas, generadas por todos los seres de este mundo.

Ustedes son Mis rosas que aún no han abierto. Cuando vivan la Voluntad de Dios, ustedes se abrirán como las flores en la mañana y Mi Corazón podrá decir que los talentos de Mi Hijo florecieron en sus corazones.

También podrán secar las lágrimas de Mi rostro vertidas por todos aquellos hijos que, sumergidos en el dolor, pierden la luz en el camino.

Ustedes ya tienen la Luz del Padre, y los demás pequeños, ¿dónde la tienen?

Amo a todas las naciones, especialmente a aquellas que, con esfuerzos se consagran a Dios. Cada uno de ustedes, cada uno de Mis corazones en la Tierra, cada uno de Mis hijos; forma parte de la Nación de Dios, lugar que los aguarda en vuestro retorno al Paraíso.

Lleven Mis Palabras en sus corazones para que ellas puedan florecer y Mi Amor Inmaculado invada sus esencias.

Les agradezco.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén


Madre Shimani: Ahora vamos a quedarnos un momento en silencio para reflexionar sobre el momento que hemos vivido.


Después de transcurridos algunos minutos, Fray Elías hace un relato sobre lo que sucedió durante el trabajo de sintonía y la Aparición.


Fray Elías: Hoy, la Madre Divina llegó antes de lo previsto. Vestía una túnica rosa y un manto azul profundo. Sostenía entre Sus manos un número de cuentas muy largo, que caía más allá de Sus pies.

Cuando apareció, estaba en un profunda contemplación. En silencio, hizo que el Cielo, del cual proviene, se aproximara a nosotros. En ese silencio Ella iba colmando nuestras almas con Su Paz y Su Amor.

Mientras transmitía Su mensaje, la Madre Divina trabajó con todas las almas de la nación Argentina. A través de Su Voz se percibía un profundo Amor, Voz dulce y fuerte e invadía el alma profundamente. Esa Voz penetraba toda la región, particularmente la zona de Luján.

Dijo que estaba especialmente agradecida por la existencia de este Santuario Mariano aquí, en Luján, y nos invitó, internamente, a considerar como hermanos a todos los peregrinos y a todos los que no son peregrinos, pero que llegan hasta aquí.

Como siempre, le preguntamos a la Madre qué es lo que quería de nosotros y Ella nos dijo que quería que hiciéramos algo por los Centro Marianos donde Ella está presente, y nos entregó una pauta de oración para colaborar con los planes que tiene para el mundo en estos tiempos.

Nos pidió que por un período, que no dijo su extensión, en un mismo día y en un mismo horario se haga una oración mundial que sustente a todos los Centros Marianos. Así, Ella nos colocó en un ejercicio de fraternidad. Entonces nos dijo:


“Queridos hijos, si todos ustedes oran por Mis Centros Marianos, Yo podré interceder por todos aquellos peregrinos que tienen fervor y fe, por todos aquellos que llegan a esos Centros Marianos.”


Hoy, al momento de Su aparición, mostró una escena. Dijo: “mira el árbol”, y haciendo lo que me pedía le respondí: “no veo nada, Madre”. “Espera, espera un poco” dijo Ella. Con ambas manos juntas, irradió hacia abajo, en dirección al árbol y éste se transformó en un árbol blanco, y le brotaron rosas. Le preguntamos qué significaba ese símbolo y dijo:


“Como ya tengo el Santuario en Luján, quiero que aquí construyan una gruta para que todos los peregrinos puedan venir a orar a este lugar. Dentro de esa gruta, colocarán a Nuestra Señora de las Gracias, así, todos sabrán que Yo estuve hoy aquí y que, también aquí podrán encontrarme.”


Ese mensaje fue enviado para la dueña de este predio; es algo entre la Virgen y la señora.

Por último, nos dejó una pauta más, un último pedido, nos dijo lo siguiente:


“¿Recuerdan que les pedí peregrinar al Santuario de Aparecida en Brasil? De la misma forma, les pido a todos Mis Hijos en Argentina que peregrinen al Santuario, aquí en Luján. Cada uno sabrá cuándo lo pueda hacer y cuántas veces podrá hacerlo en estos tiempos.”


Dentro de ese pedido, hizo un pedido especial:


“Oren por todos los peregrinos que aquí vienen, para que Mi Corazón pueda interceder. Hay mucho dolor en muchos de ellos y ustedes, en esto, pueden ayudarme.”


También, al comienzo de la oración nos hizo una observación, dijo:


“Quiero que mañana dediquen más tiempo a Mi llegada, quiero que todos Mis hijos descansen y se preparen para recibirme. Yo los esperaré en el Templo”.


Le preguntamos cuál era ese Templo... “aquél que están construyendo”. En ese momento la Madre Divina levantó Su Mano derecha y señaló la carpa donde tiene lugar el Encuentro de Oración. “En el Templo que están construyendo, allí. Ahí los esperaré a la hora 17.00”.


Gracias a todos.



                                                                                                                                                                        - Fin de la Aparición -