Apariciones de la Virgen María

Ago

31

31 de agosto de 2011 - Centro Mariano de Aurora, Uruguay

Aparición Extraordinaria

Hoy, en el undécimo día de apariciones, como en los días anteriores un numeroso grupo se reunió a orar y escuchar el mensaje de hoy de la Madre Divina.

Mientras el grupo oraba, Fray Elías y Madre Shimani se aproximaron al árbol y estuvieron un largo tiempo conversando con la Madre Divina.

Luego, pidieron para que se aproximara una monja del monasterio de la Eterna Fé y también estuvo un largo tiempo cerca del árbol. Fray Elías le transmitía a la hermana lo que la Madre Divina decía. En ese momento la Madre Celestial consagraba a esta hermana como una nueva Madre* dentro de la congregación.

En cierto momento, Fray Elías se dirige al público para transmitir lo que la Madre Divina había dicho.


Fray Elías: La Señora dijo:


Yo soy la Señora y la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad.


Fray Elías: Ella nos dice que está muy contenta con estas oraciones, y nos pide que sigamos orando porque está salvando muchas almas, por más que no lo veamos y no lo sintamos.

Cuando apareció, lo hizo como la Reina de la Paz, muy resplandeciente, con una gran corona de estrellas con forma de arcada que abarcaba de un lado al otro del árbol. En Su cintura tenía una faja grande y bien firme, y nos miraba con mucha bondad, con mucha compasión.

Nos hizo recordar el pasaje de Su encuentro con Isabel, Su prima, y también Su encuentro con algunas de Sus hijas espirituales, que en estos tiempos están presentes aquí para cumplir con una parte de Su llamado.

Nos pidió que sigamos orando, que sigamos ayudándola con la oración, que en algún otro momento del día nos llamará, pero no sabemos cuándo.

También dijo que hoy tenemos que trabajar con la pauta de las 150 Ave Marías en los tres horarios, y dijo que al mediodía va a retornar, que después nos dirá si será para todos.

Gracias a todos.


- Fin de la aparición -


* En la Orden Gracia Misericordia, por pedido de la Madre Divina, a las consagradas femeninas se las llama de “Hermanas”, a los consagrados masculinos de “Frays” (que viene de la palabra Fratello, quiere decir fraterno, por lo tanto son aquellos que buscan vivir en fraternidad) y algunas hermanas que han dado algunos pasos, mostrando una gran entrega y dedicación a los demás, así como una gran capacidad para amar y orientar espiritualmente a sus hermanas y hermanos, se las denomina de “Madres”.

Ago

30

30 de agosto de 2011 - Centro Mariano de Aurora, Uruguay

Aparición Extraordinaria

Como en los días anteriores, un grupo pequeño se reunión en el árbol de las apariciones para orar 150 cuentas del “Ave María”.Pasadas algunas decenas la Madre Divina apareció y llamó a los presentes en el campo pues daría un mensaje a todos.

Mientras uno de los presentes se retiró a buscar al resto del grupo, el resto continuó orando hasta que todos llegaron y la Madre Divina comenzó a dirigir Sus palabras.


Fray Elías: La Madre Divina dice:


Vengan a Mí, Yo los protejo y los amparo. Yo soy el Inmaculado Corazón de Dios, la Guardiana de las almas.


Fray Elías: Cuando Ella apareció, tenía en cada mano un escudo dorado rodeado de estrellas. Cada escudo tenía gravado una letra: el de Su mano derecha, la letra M y el de Su mano izquierda, la letra S. Estas letras significaban “Madre Sagrada”.

Luego cambió la imagen y Ella apareció con un solo escudo en Su mano derecha, el que tenía las letras M y S fundidas una sobre la otra.

En otro momento apareció con una llave dorada, Ella decía que era la “Señora de las Llaves”, la que abre la puerta del corazón y dijo:


Todo pasará, todo pasará.


Luego la llave desapareció y junto al movimiento del viento, la Madre abrió Sus brazos y colocó las palmas de Sus manos hacia arriba. Detrás de Ella había más de siete coros de ángeles en diferentes niveles y planos. En un momento, con una ráfaga de viento, Ella envió a un grupo de ángeles pasar sobre nuestros cuerpos, y ellos acariciaron nuestra alma, limpiaron y purificaron nuestros seres. María nos dijo que esto era como una caricia que Ella nos daba como Madre a cada uno de nosotros.

Dijo que nos anunciaba, a todos los presentes, que nos llevará a Su Reino, a algunos antes y a otros más tarde; porque algunos deberán quedarse para colaborar al fin de estos tiempos. Nos hizo recordar a Lucía, a Francisco y a Jacinta, que Ella les anunció esto y que ahora nos lo viene a decir a nosotros.

La Madre Divina dice:


Yo soy la Señora que desata los nudos, como lo he dicho esta mañana.

Vengo a anunciarles que construyan aquí, a algunos metros de este árbol, en el lugar donde ustedes se sientan a recibirme, una fuente. Una fuente que representará la presencia de Mi renovación como Madre Inmaculada para todos los que lleguen aquí. Una fuente que dará agua para beber desde la profundidad de este suelo, el cual deberán cavar para que vierta. Busquen el punto cierto, no se confundan. Será una fuente de tres platos que no solo refrescará los corazones a través de este elemento, sino que dará vida para las almas a través de Mi presencia en este lugar.

Vengo a pedirles que visiten a Mi hija Esmeralda (Madre Esmeralda), pues Yo la he convocado a los mundos internos. Vayan, para que se reúnan las realidades que están separadas y que pertenecen a Mi misma Ley. Ahora, una tarea en ella está terminando; el momento ha llegado para elevarse, pero la tarea debe continuar. Deben tener en sus corazones a las almas que ella a atraído a través de Mi Voz y a los anuncios que los Cielos le han brindado. Saben que Mi Uruguay es un país de espíritus santos, de sagrados hijos de Dios, que en la simplicidad lo tienen todo, porque no son conocidos, mas son escuchados y Mi Voz ha repercutido en ellos en los tiempos pasados.

Yo soy la Madre Milagrosa del Amor,  la que vierte la Luz sobre los corazones para que se enciendan.

Vengo a pedirles que lleguen aquí todos Mis hijos, sin distinción: los que creen y los que no creen, creyentes en Dios y ateos, porque este es el punto donde se anuncia Mi Voz.

Vean el Espíritu que está descendiendo...


Fray Elías: Ella está señalando aquella ave, aquella que está allá arriba.


En este momento un ave sobre vuela al grupo.


Fray Elías: La Madre Divina nos dice:


Como Jesús fue bautizado por la Fuente, todos se bautizarán a través de esta simple fuente de Paz que intentará abrir los corazones. La humanidad necesita de elementos para poder creer y seguirme.

Yo les estoy dando mucho en estos días, lo digo así para que comprendan y Me sigan. He venido aquí una vez más para irradiar sus corazones, para que encuentren aliento en sus caminos que serán duros pero gloriosos, porque Mi Corazón Inmaculado a todos protegerá para que todos estén amparados bajo Mis rayos y respondan al llamado para este tiempo.

¿Donde están Mis hijos?

Llámenlos, Yo los acojo, estoy abriendo las puertas de los Cielos.


Fray Elías: Ahora está elevando los brazos hacia arriba.


La Gran Conciencia del Padre quiere penetrarlos, para que encuentren descanso y refugio en Su Corazón.

Espero aquí a Mis hijos.

Oren.

Gracias por responder a Mi llamado.


Se plasma un profundo silencio en todos los presente. El viento comienza a intensificarse mientras Fray Elías mantiene su mirada hacia donde está manifestada la Madre Divina. Luego nos dice:


Fray Elías: Mientras la Madre se elevaba, en un instante, se abrió un Cielo más profundo, más elevado, en el que apareció el Arcángel Gabriel. Él descendió de forma muy rápida hasta quedar cerca de la Madre Divina, un poco más arriba y a Su derecha. Trajo un cambio en la energía, él hace sentir de forma muy intensa la energía de la redención, energía que irradia a todos los presente y a toda la humanidad.


La Madre Divina nos dice:


¡Esta es la hora, esta es la hora, acepten la oferta.!
 

Todos oran el Padre Nuestro varias veces.
 

Fray Elías: La Madre Divina nos dice:


¡Acepten la oferta, la hora está llegando, la hora final!

¡Arcángel Gabriel que Tu espada y escudo corten el mal en las almas!

¡Que por el rayo todopoderoso que brota desde Mi Corazón las almas sean liberadas del fuego del infierno, que las almas resuciten delante de los ojos de Cristo!

¡Que el poder que viene de Dios a todos colme y los libere de las amarras. Este es el poder de Mi Aurora y así lo conocerán para sus vidas!

Yo soy la Madre Guerrera de la Paz, la guardiana de todos los internos, la llama sublime de la oración. Ahora están frente a Mí, Yo no los dejo, confíen en Mí. Sientan los Cielos abiertos, el poder de los ángeles que cumplen la obediencia que ustedes deben de aprender.

Es la hora de seguir el camino y no dejarse caer.

Mi Sagrado Corazón prevalecerá y todo serán inmaculados junto Conmigo.


Fray Elías: El Arcángel Gabriel se está elevando.


Yo se que hay ojos oscuros que no Me ven porque sus vidas pesan más que los designios, pero Yo confío en ustedes. Soy la Reina del Amor, la que vierte este rayo en este momento y sobre  este suelo de Uruguay.

Me verán caminar junto a ustedes si oran Conmigo. No hay tiempo que perder, hay almas que se pierden.

¿Quién llevará Mi Corazón Inmaculado?

Escuchen Mi Voz, Yo los reclamo, Soy la Divina Concepción de la Trinidad y ahora les traigo el Espíritu, siéntanlo....


Repentinamente se hace silencio y se percibe un movimiento intenso del viento.


Fray Elías: La Madre Divina continúa diciendo:


Gracias por responder a Mi llamado y no desistan cuando Yo aparezca poco. ¿Será que tienen poca fe?

Yo los acojo y los amparo en el Nombre del Señor.

Por el poder del Espíritu de la Trinidad, vallan en Paz y esperen Mi nuevo llamado.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

- Fin de la Aparición -

 

Las hermanas del Monasterio de la Eterna Fe entonan “Ave María” en agradecimiento.

Ago

27

27 de agosto de 2011 - Centro Mariano de Aurora, Uruguay

Aparición Extraordinaria

 

El día de hoy el grupo aumenta aún más en número de participantes para el encuentro con la Madre Celestial.

A la hora indicada, se comienza con la oración a la Madre Universal.

Pasadas las 7.30 h, Fray Elías y Madre Shimani se colocan de pie, anunciando la llegada de la Madre Divina. En ese momento se pide orar la “Oración a la Madre de la Divina Misericordia”. Pasadas algunas oraciones, el monasterio femenino comienza a entonar el cántico “Ave María”.

Más tarde se hace silencio y Fray Elías se aproxima del árbol, cuando regresa comienza a transmitir lo que ha percibido.

 

Fray Elías: Cuando se entonó “Ave María”, la Madre Divina se manifestó en la parte superior derecha del naranjo, era como si una parte del cielo se hubiera rasgado y se manifestara otro cielo.

Al comienzo, la Madre Divina trajo en Sus manos una medalla de forma oval y color plata. En el centro, la medalla se veía la representación de esta aparición: la imagen de la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad posada sobre la nube que tiene la luna y las rosas a Sus pies.

Alrededor de esta imagen se leía la siguiente frase: “Yo Soy la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad”.

Reveló que en los días de oscuridad, quien llevé esa medalla no sólo su cuerpo será protegido sino también su alma. Dijo que esa medalla trae una energía y una  presencia celestial.

Luego pidió que mirara hacia atrás de Ella, donde se veían ejércitos de ángeles. Algunos llevaban cetros en sus manos y otros un candelabro de siete brazos, con siete velas encendidas.

Los ángeles comenzaron a descender y a aproximarse de la Madre, caminaron en torno a Ella, como si estuvieran peregrinando.

En ese momento, cambió la imagen y la Madre Celestial, apareció sosteniendo en Su mano derecha una pequeña campana, la que hizo sonar en el espacio. La fila de ángeles era larga, y ellos venían de un espacio profundo, de otro Cielo.

Luego, nuevamente cambió la imagen, Ella extendió Sus brazos hacia abajo y a través de la palma de Sus manos nos irradió con una intensa luz. Irradió también a los tres primeros árboles que se encuentran frente a nosotros, los cuales forman una triangulación. Dijo que uno representaba al Padre, otro al Hijo y otro al Espíritu Santo; es ese Espíritu de la Trinidad que Ella está haciendo descender.

Momentos más tarde caminó hacia la copa del primer árbol y se posó sobre él, y ahí comenzó a irradiarlo con Su luz.

Después mostró, de nuevo, la medalla que trajo al principio y la hizo crecer en tamaño y la colocó sobre el grupo presente.

Cuando pidió que me acercara al árbol, mostró detalles de la medalla en la cual la imagen que aparece tiene sobre Su cabeza las doce estrellas, pero no la palabra
Mirnahe.

Ella en algunos momentos nos sonríe en silencio.

“Mi Corazón deberá triunfar dentro de los corazones caídos.”

Y esto lo dice como si ese fuese Su lema.

La imagen de la medalla se recogió y ahora está abriendo un orandio con Sus manos, es un orandio bien grande y nos lo ofrece. Cada diez cuentas, el orandio tiene una
pequeña medalla, la cual brilla de color plata.

Ahora, cada una de esas medallas del orandio, y que son siete, tiene un color diferente, como los siete colores del arco iris.

La Madre Divina dice:

 

Encuentren la Paz en Mi Corazón.

Escuchen Mi voz, oren Conmigo, oren por los que sufren y por los que no están aquí, por los que no creen en Mí y por los que despiertan.

Yo Soy la Reina de la Nueva Concepción, Soy el Espíritu del Amor y de la Paz, Soy la Madre de los sufrientes y de los que están solos, Soy la Madre de todos.

 

Por pedido de la Madre Divina todos comienzan a orar la oración a la Madre Universal

 

Fray Elías: Ahora esta mostrando nuevamente la medalla que mostró al principio. Alrededor de la frase que hay escrita, un poco más hacia el borde de la medalla aparecen tres pequeñas estrellas de seis puntas, la que representan: el Espíritu del Hijo, el Espíritu del Padre y el Espíritu Único, que es el Espíritu de la Trinidad.

La Madre Divina dice:

 

Esta es la Alianza de los seres con Dios para estos tiempos.

Hoy vengo a pedirles que no vendan lo que les estoy entregando, sino que lo sientan como un objeto sagrado, un elemento Divino que viene desde los Cielos.

Yo les estoy entregando tantas llaves para que crean en Mí y confíen en Mí. Yo custodio a todos en los mundos internos y escucho a cada corazón que me reclama.

Hoy les entrego la Luz de la Divinidad en sus corazones.

 

Fray Elías: Ahora está extendiendo Sus brazos hacia abajo y nos está irradiando Su Luz, la Luz de la Divinidad.

La Madre Divina dice:

 

Sientan este sendero que están construyendo Conmigo, que en el fin de los tiempos comprenderán mejor, cuando ustedes se unan en Luz a Mí; así Yo podré protegerlos y resguardarlos.

Escuchen Mi Mensaje de Paz, Mi Mensaje de Reconciliación. He venido desde lo Alto para verlos, para estar con ustedes y con todos Mis hijos de este mundo.

Saben que Mi mensaje está siendo revelado en varias partes del mundo; escuchen el eco de Mi voz para que resuene en lo profundo de la consciencia y en el corazón. Así podrán ser Mis guardianes de la oración, una oración redentora que debe colmar a las almas que vendrán desesperadas, que vendrán en búsqueda de la Paz y del silencio interior.

Verán en las calles y en los pueblos a los demonios que rodearán a las almas. Por eso entrego Mi Medalla de la Paz, Mi medalla de la Divina Concepción de la Trinidad, para que la Alianza original, que nace de la Fuente, a todos los proteja y los guíe.

Cuando Yo no esté aquí, proclamando más Mi voz, será el momento en que ustedes se deberán unir a Mí en oración y construir un diálogo interno Conmigo.

Ahí Yo estaré como un padre que escucha y que clama por sus hijos. Como es el Padre Superior que está en los Cielos, así lo será en la Tierra para quienes abran sus corazones a este nuevo llamado de reconciliación y de paz. Ustedes deben llevar junto a Mí a los que sufren, para que sean rescatados y encuentren Mi Maternal Corazón aquellos corazones que están dormidos.

Yo Soy el Ave del Sol, el amanecer del mañana, Soy la Reina de la Paz que trae esta energía para estos tiempos; recíbanla en sus corazones.
No teman, Yo estoy con ustedes, unidos en oración construiremos los caminos para que los ángeles, Mis ángeles desciendan, y en lo que es desconocido, rescaten de los submundos lo que está oscuro y lo que tiene dolor desde hace tiempo.

Entreguen las plegarias a Mi Corazón, Yo las escucho. Sientan Mi voz que clama; este es el último llamado, es Mi último eco para esta parte del Mundo.

Ustedes saben que Yo aparezco en otros lugares desde hace algún tiempo, llevando el mismo propósito de la Paz para la humanidad, para Mis hijos y para sus corazones.

Viertan sus voces dentro de Mi Corazón Inmaculado, el cual escucha y responde a todos sin distinción, a cada uno a su debido tiempo y a cada uno según la respuesta que dan a Mi llamado.

Si pido que oren es porque es urgente; sus seres creen poco en lo que digo, pero cuando estén aquí Conmigo, en las puertas del Cielo, verán la senda recorrida y el Propósito de Dios que hoy Yo estoy cumpliendo para esta parte del mundo.

Toquen con amor Mi Corazón, Él les responderá y Mi Luz se encenderá en sus esencias para que se afirmen en Mí y sigan el camino en medio de los abismos y de los acantilados; Yo estaré sosteniendo la cuerda, el puente de la luz para que crucen y nos encontremos.

Hoy, estoy llevando más almas hacia los Cielos con este encuentro Inmaculado.

 

Fray Elías: Ahora se está encendiendo en Luz y está elevando Sus brazos hacia arriba.

La Madre Divina dice:

 

Si escuchan Mi Voz recibirán la Gracia que desciende desde lo Alto a través de Mí, su Madre Protectora.

 

Fray Elías: Ahora, encima de Su cabeza aparece una gran estrella dorada de seis puntas.

La Madre Divina dice:

 

Esta es la alianza final para los seres, para aquellos que creen en la eternidad y se unen a Mí para caminar por nuevos senderos que Yo  arcaré a través del latir de sus corazones en Mi Corazón.

Hoy les muestro los candelabros, los siete principios de Dios que se manifiestan en sus llamas: el Amor, la Redención, la Unidad, la Paz, la Cura, el Perdón y la Transfiguración. Estos siete principios estarán siendo derramados hacia el Mundo, hacia un mundo que vive el caos y la desesperación.

Pero si más almas responden a Mi llamado, con la oración permanente y  continua, las Gracias llegarán a pesar del dolor y Yo podré transformar todo en los corazones que sufren. Hoy alivio sus seres con una sublime Gracia y espero que me ayuden a aliviar a los otros  orazones que están presos entre las rejas del mal.

 

Fray Elías: En este momento la Madre Celestial está mostrando, a través de la visión de otro plano, la presencia de almas que estaban presas entre rejas desde hace tiempos eternos (siglos).

La Madre Divina dice:

 

Y así, entre oraciones y oraciones, Mi espada cortará el mal y pisaré la serpiente para que reine Mi Corazón, reine la Voluntad de Dios, la cual deben conocer a través de la apertura del corazón, del alma y del espíritu.

Yo les marco esta senda, sigan por aquí, en el camino orante Conmigo. Podrán, en los tiempos del caos, encontrar la Paz y el Amor y, así, Yo podré confiar en ustedes, amigos de otros tiempos, para que el rescate se cumpla en todos los corazones y en los que están más lejos desde hace tiempo.

Ahora sientan Mi Luz que está descendiendo y nutran sus corazones con Mi  Espíritu de Paz y Redención; esta es la Gracia que envía Dios para ustedes.

Formen grupos de oración para cuando los peregrinos lleguen a buscar Mi Luz y  Mi Amor. Ustedes están frente a Mi Maternal Corazón y así quiero que todos Mis hijos estén, como en este día.

Yo Soy la Concepción de la Trinidad, la Mensajera de Dios para estos tiempos, la que toca el suelo con Sus pies descalzos. A través de las rosas de luz que les oferto ustedes puedan dar sus pasos, desde sus corazones y no desde los pensamientos. La verdadera vida espiritual se construye bajo el instrumento de la oración.

Soy una sierva fiel que responde a las Voluntades Superiores, como respondí una vez cuando estuve aquí en la Tierra, compartiendo con Mi Hijo la Redención. Él me entregó a ustedes como la Madre y Guardiana del Amor, para proteger las esencias hasta Su cercano retorno.

Él ya está llegando, Él ya está apareciendo. Su presencia será vista y sentida no sólo en el corazón, sino en los niveles de la vida material, en el caos de este mundo. El Redentor está llegando y abriendo las puertas de la Misericordia, antes de Su descenso final al mundo al cual pertenece.

Hago descender Mi Paz hacia sus corazones.

 

Fray Elías: Ahora está extendiendo Sus brazos hacia abajo y extiende el orandio con Sus manos.

La Madre Divina dice:

 

Únanse a Mi oración que es constante desde los principios de Mi existencia. 

Oración silenciosa, oración hablada, oración elevada, oración del corazón, oración de la consciencia, oración en el sentir, en el hacer y en el querer. La vida debe ser oración; este es el nuevo movimiento para estos tiempos, para que las almas se eleven y encuentren refugio en Mi Corazón, que está abierto y los aguarda desde hace tiempo.

Conduzcan hacia Mí a las almas en sus oraciones y penetren los Cielos, porque Yo los escucharé y quien confía en Mí, recibirá la respuesta de Mi Voz Interior.

Yo Soy el Ave de la Misericordia, Soy la Madre que viene desde el Sol, Soy Hija de la Trinidad, Soy Guardiana y Protectora de las almas. Únanse a Mí en devoción para estos tiempos, enciendan la llama que está dentro, no dejen que los pensamientos la apaguen, permitan que el fuego renazca en sus corazones y ahí, Yo estaré.

 

Fray Elías: Ahora se está elevando hacia los Cielos.

La Madre Divina dice:

 

Enciendan los Soles que son internos y permitan que Mi llamado se cumpla en sus vidas de oración. Anhelen y busquen ese fuego que debe iluminar la oscuridad en estos tiempos, cuando se unan en fidelidad a Mi Corazón.

Les entrego hoy Mi Amor, cultívenlo en sus corazones para que en las pruebas no se pierda. Recuerden lo que les estoy diciendo; este es Mi último llamado de paz. Vengo en busca de todos aquellos que una vez estuvieron en Cristo y escucharon Su mensaje y el mensaje del Padre, así lo reconocieron y hoy lo están siguiendo. Vean en Él al Redentor, vean Su Luz, vean Su Misericordia.

 

Fray Elías: Ahora está manifestando una gran rosa que está frente a Su ser, una rosa roja abierta. Cada vez se eleva más hacia los Cielos. Nos está irradiando más Luz.

Ahora está apareciendo con un niño entre sus brazos y los dos irradian Luz hacia los cuatro puntos cardinales y detrás de ellos se está abriendo una puerta celeste.

La Madre Divina dice:

 

Yo soy la Madre del Sagrado Corazón de la Paz.

Por el fuego que nace desde el Corazón de Dios: en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

- Fin de la aparición -

 

***

Ago

26

26 de agosto de 2011 - Centro Mariano de Aurora, Uruguay

Aparición Extraordinaria

 

En este sexto día de apariciones, y como en los días anteriores se reunió el grupo alrededor del árbol de las apariciones para esperar en oración a la Madre Celestial.

Hoy la oración fue más larga que en los otros días, hasta que en un momento Fray Elías y Madre Shimani se colocan de pie.

Comienza a percibirse una brisa que poco a poco se hace más fuerte y que trae la energía de la Madre Divina.

Fray Elías relata posteriormente que, en ese momento, a través del viento se abrían los portales hacia los Cielos.

 

Fray Elías: La Madre Divina nos dijo al comienzo:

“Sólo oración, es sólo Paz. Sólo oración, es sólo plena Paz”.

La Madre Divina hoy nos pide que oremos por los que han caído y por los que por sus propias flaquezas no se pueden levantar en el camino interior.

Al comienzo se abrió un cielo celeste en la parte superior derecha del árbol; allí apareció la Madre con una cruz dorada en cada una de sus manos, cada cruz tenía un círculo dorado en el centro. Había más arriba, a la derecha y a la izquierda de la Madre Divina, tres ángeles, por encima de ellos había una cruz de brazos iguales y sobre la cruz un gran cáliz dorado.

Luego la imagen cambio y la Madre Divina apareció como la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad, sosteniendo en Su mano izquierda una campana (como la de las iglesias), que hacía sonar y ese sonido se expandía por todo el universo.

Momentos más tarde cambió la imagen nuevamente y Ella apareció con un gran orandio entre Sus manos que estaban abiertas en señal de oferta a nosotros, los presentes.

En otro momento, a través de rayos de luz que salían desde la palma de Sus manos, irradió de una luz blanca y celeste a todos los presentes. Solo entonces Ella se aproximó con armonía y suavidad, para posarse sobre la copa del naranjo.

Al llegar al árbol la Madre Divina apareció con un pequeño niño en sus brazos. Luego Ella levantó al niño con Sus manos y Él se iluminó, y desde Su cabeza se emanaron tres rayos de luz. El niño abrió Sus brazos en señal de cruz y Ella dijo:

“Este es el Redentor del mundo.”

Más tarde, apareció al lado de la Madre Divina, la imagen viva de Santa María Bernarda de Lourdes; ella sonreía, nos hizo una reverencia y después desapareció.

Luego, en otro momento, Ella irradió Su luz al árbol y la copa quedó iluminada de luz blanca, enseguida aparecieron muchas rosas rojas sobre la copa, todas abiertas, que parecía que fueran los frutos.

Aparecieron luego muchos Cielos abiertos y en cada palma de Sus manos apareció una estrella de seis puntas, dorada. Ella hizo un movimiento y unió las manos en posición de oración fundiendo las dos estrellas en una sola.

Ahora Ella está levantando Su brazo izquierdo hacia arriba y con Su dedo índice señala hacia los Cielos y nos dice:

“Sólo oración es sólo Paz. Sólo oración es plena Paz. Sólo oración es comunión con Dios, es redención”.

A los pies de la Madre, están las siete rosas rosadas abiertas, rosas que se manifestaron en la primera aparición en agosto del año 2007. Está con Su rostro resplandeciente, de un tono rosado; está bien nítida, clara y visible. A cada momento que nos mira sonríe.

La Madre Divina dijo que hoy se quedará un tiempo más con nosotros para sentirnos.

 

Se inicia la transmisión para el día de hoy.

 

Fray Elías: La Madre Divina dice:

 

Hoy vengo a anunciarles la construcción del Campanario de la Paz, el cual tocará durante el amanecer y el atardecer anunciando Mi llegada para los peregrinos. Sepan que Yo Soy la Guardiana de la Fe para los que carecen de esta presencia, que es infinita. Yo Soy la Inmaculada Faz de la Misericordia, la Madre del Amor y del Perdón”.

 

Fray Elías: Ahora está abriendo los brazos hacia abajo y está irradiando luz.

La Madre Divina dice:

 

Todos serán Mis soldados de la Paz para este campanario, que anunciará, cada tres horas, la llegada de Mi Corazón, desde el amanecer hasta el anochecer.

A Mi hija, hoy consagrada Angellel (aspirante del Monasterio de la Eterna Fe en Aurora), la convoco para que sea la primera guardiana de este campanario y que anuncie Mi llegada para las almas. Sepan que estos no son privilegios, son tareas, pues con cada uno tengo un pasado que aún no conocen, pero si abren sus corazones lo comprenderán.

El Campanario de la Paz representa a Mi Corazón Inmaculado, el cual resonará en los corazones y en los espacios hasta donde se pueda escuchar.

A cada hora, en esta Casa de Oración, se proclamarán diez oraciones que anunciarán el descenso de Mi cura para las almas, para las almas que lleguen aquí y para las almas que no estén aquí, pero que están en Mi Corazón.

 

Fray Elías: Ahora está señalando con Su mano derecha, el centro de Su Corazón y aparece un corazón rosado que late y que se enciende en luz; en torno a ese corazón hay una energía dorada.

La Madre Divina dice:

 

Ya conocen este, Mi Inmaculado Corazón, el cual ustedes deben buscar sin descanso, pues quien permanece en la fe y se afirma en Mi luz, estará bajo Mi manto en estos tiempos del mal.

Durante cada oración que se realice en esta casa, serán rescatadas almas, más allá de la comprensión de sus consciencias y de sus creencias de que esto acontecerá. Pues Yo Soy la Madre de la Luz, la que a todos protejo y amparo dentro de Mi Ser.

Hoy los convoco para que al mediodía vengan aquí a orar Conmigo y sientan Mi energía maternal, que por Gracia está descendiendo sobre sus seres y sobre los que están dormidos.

No busquen respuestas en el intelecto para todo lo que está aconteciendo; la respuesta está dentro de cada corazón y dentro de cada consciencia. ¡Confíen en Mí! ¡Confíen en Mí!

Reciban Mi Corazón resplandeciente que está vivo y late para ustedes desde hace tiempo. Yo Soy la Señora de la Contemplación, la Reina de la Paz, la aparecida con el Santo Rosario para todos Mis hijos.

Sepan que Dios tiene predilección por los que oran y por los que confían en Él. No son tiempos de hacer deducciones sobre los instrumentos que les estamos entregando por Voluntad Superior. Confíen en lo que está sucediendo, sientan Paz y caminen hacia la Nada.

Hoy los invito a hacer el ejercicio del vacío interior, para que Mi Luz pueda entrar más, e inviten a todos sus hermanos para que hagan el mismo ejercicio, para que Mi Corazón ingrese dentro de sus corazones.

Hoy estamos de nuevo venciendo al mal, salvando almas, rescatando corazones y encendiendo esencias que están oscuras. No olviden los momentos y las oportunidades de orar Conmigo, por más que sea una sola plegaria; recuerden que Yo estoy aquí sobre ustedes en este momento y al fin de este tiempo. Saben que Mis anuncios terminan y lo repito para que me escuchen: ¡la hora está llegando!

¡Oren Conmigo!

 

En este momento Fray Elías transmite que la Madre pide que todos oren junto con Ella la “Oración a la Madre de la Divina Misericordia” .

 

Fray Elías: La Madre Divina dice:

 

Mi Espíritu de la Trinidad está descendiendo sobre sus corazones y los del mundo. Mi Paz se debe establecer en cada interior y en todos los corazones que están cerrados. Por eso ahora están orando Conmigo, para que todos puedan confiar en Mí y al fin de este tiempo puedan encontrarme una vez más.

Quiero bendecir hoy a tres consciencias, una que es Mi predilecta (niño residente de Casa Redención), espíritu que no es de este mundo, y a dos consciencias que obrarán junto Conmigo (dos monjas del Monasterio de la Eterna Fe, en Aurora, que harán sus votos como Madres de la Orden), en esta tarea de maternidad para con cada uno de Mis hijos.

También bendigo a dos consciencias más (monjas de otros Monasterios que harán votos de Madres de la Orden) que no están hoy presentes aquí, pero que sus corazones escuchan Mi Voz, y que también se guiarán a través de Mi Maternal presencia para proteger y salvar hijos en Mi nombre.

Muchas madres existen en este mundo y pocos creen en esas voces que Yo guío en el interior. La madre debe ser la concepción del nuevo espíritu de Mi Paz para estos tiempos, debe representar el corazón viviente para cada ser, un corazón donado y abierto. Un corazón nutrido por Mi Luz y que no busca nada para sí; esas son las verdaderas madres, las que están bajo Mis estrellas. Madres conocidas y madres desconocidas, madres silenciosas, madres que escuchan la voz de los hijos aunque no los comprendan.

¿Ahora comprenden por qué Yo Soy predilecta Hija de Dios y Sierva de Su Voluntad?

El amor es la esencia de la madre, la madre es el amor. Y ese amor vive y actúa a través de cada madre; así la madre vive a través de ese amor y no vive sólo en ella, porque es un amor donado, un amor predilecto y sabio, un Amor Superior.

La madre acoge a todos sin distinciones ni preferencias, ella acepta todo lo que llega por más dolor que haya, aunque sus lágrimas caigan más allá del suelo: la madre acepta.

Yo Soy la Madre de la Infinita Esperanza, la Madre del Corazón. Yo quiero ver a esas madres vivas, que recogen en sus brazos lo que está destruido. Que remueven la tierra seca, para volver a cultivar y que colocan las semillas del amor en los corazones, para que den su fruto. Esa es la esencia de Mi Amor y esa es la esencia que quiero que todos vivan y comprendan.

Ahora conocen que el Amor no es de esta Tierra, que el Amor es de otra dimensión, pero ese Amor está allí; Yo lo encontré como María, la Madre de Jesús, como la Hija silenciosa de Ana y como la compañera y amiga de José.

Hoy les confieso un misterio; este es el misterio de la Madre de la Divina Trinidad. De este Amor nace Mi Paz y de esta Paz, que no es Mía, nace Mi Luz, la Luz de Dios. Este misterio que quiero hoy contarles y que les estoy manifestando, habla de Mi Maternidad al lado de la Cruz. Una cruz que comenzó a vivirse desde antes de subir al monte. Recogí la Sangre con sábanas limpias, para que ese Código de Amor que fue derramado, hoy Yo lo pueda verter, como Guardiana del Amor, sobre todos los corazones.

Soy la Sierva de Cristo, Soy la Mensajera de Su Voz, Soy la Madre de la Divina Misericordia, que vuelve hoy a brotar desde Mi Corazón para sus corazones.

¿Así pueden comprender que allí no existe el mal ni el dolor?

Si Yo estoy allí dentro de cada ser, no hay nada que temer; debemos caminar juntos por esta senda de tribulación. Hoy les entrego estas, Mis dádivas, para que sean derramadas sobre todos Mis hijos que llegarán hasta aquí, para volver a nutrir sus corazones vacíos.

¿Comprenden la Gracia que les estoy dando, por plena confianza en Nuestro Señor Cristo?

Una madre sabia, es una madre sin descanso. Es una madre que vigila mientras sus hijos duermen. Una madre que escucha las voces que no quieren escuchar y que abre su ser para aliviar el dolor.

 

Fray Elías: Ahora la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad está llorando. Y nos dice:

 

Son tiempos de rescate; este es el último paso para entrar en Mi Corazón, los aguardo y los espero. Escuchen la voz de las aves que cubren los Cielos con su simplicidad. Sean como las aves, vuelen alto a pesar del propio peso. Si se unen a Mí, todo se elevará.

 

En este momento Fray Elías transmite que la Madre Celestial pide que tres hermanos se aproximen al árbol donde ella se encuentra. Mientras los hermanos nombrados por ella se aproximan al árbol, el resto del grupo apoya con el cántico de Ave María.

Luego Fray Elías transmite que en ese momento, la Madre Divina descendió un poco desde la copa del árbol, abrazó a los tres hermanos y les dijo algo al oído, los bendijo y se volvió a elevar a la copa del árbol.

 

Fray Elías: Mientras se eleva hasta la copa del árbol, dice: “Irán Conmigo a los Cielos”.

La Madre Divina dice:

 

Por el Poder Sagrado del Espíritu de la Trinidad, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Gracias a todos por responder a Mi llamado y vuelvan a la vida en Paz”.

 

- Fin de la Aparición y del contacto -

 

***

Ago

25

25 de agosto de 2011 - Centro Mariano de Aurora, Uruguay

Aparición Extraordinaria

 

En este quinto día, el grupo se reunió en el mismo horario que en los días anteriores para iniciar la sintonía de oración.

A través de cánticos y oraciones se fue creando la condición interior en todos los presentes y también en el ambiente para recibir a la Madre Divina.

Después de un largo tiempo de oración, Fray Elías y Madre Shimani se colocan de pie contemplando hacia la copa del naranjo donde la Madre Celestial se ha aparecido los últimos días.

Pasados algunos minutos de profundo silencio Fray Elías se aproxima del árbol. Momentos más tarde regresa al lugar donde estaba y comienza a relatara lo que ha sucedido.

 

Fray Elías: Después de un tiempo de comenzada la sintonía, apareció en un punto elevado del cielo, hacia la derecha del naranjo, la manifestación de otro cielo abierto desde donde emergía una intensa luz blanca.

Allí, en lo más alto del cielo, apareció la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad resplandeciente en luz e irradiando desde Su presencia toda el área en donde nos encontramos.

Luego, desde ese lugar en el Cielo, la Madre descendió suavemente a través de una nube blanca, que está debajo de sus pies. Al llegar a la copa del árbol se detuvo y es como si se hubiese apoyado sobre las ramas del naranjo.

En su mano derecha lleva un escapulario color marrón y en su mano izquierda, en posición abierta hacia abajo, sostiene un orandio. Ella pasa las cuentas en silencio y con una sonrisa.

A Su llegada, la Madre Divina, emanó una fuerte energía celeste sobre todos los presentes, y cada vez Su faz se fue manifestando más nítida sobre el árbol.

Luego, con Su mano izquierda (la que sostenía el orandio), pidió que me acercara para que mirara lo que estaba grabado dentro del escapulario. Cuando me aproximé, me vi debajo de Sus pies y de Su presencia, que era inmensa en luz, color y energía. En ese momento dirigió Su mirada hacia donde me encontraba y en silencio sonrió; Su rostro era de luz, Sus ojos celestes claros, Su cutis era delicado y suave.

Levantó un poco el escapulario con Su mano, para que lo mirara. Vi que en una parte estaba la imagen del Cristo Misericordioso y en la otra una imagen de la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad. En la parte inferior de ambas partes del escapulario, había una cruz de la nueva humanidad.

En ese instante, sonriendo e irradiando el brillo de sus ojos, dice:

“Quien lleve este escapulario recibirá los nuevos códigos desde los Cielos, códigos que vienen de Dios”.

En ese momento se abrió, por encima de Ella, otro cielo que parecía más poderoso y luminoso que el primero. Desde ese Cielo descendió una energía, celeste y blanca, sobre el escapulario que la Madre Divina sostenía. Luego sonrió nuevamente y me pidió que volviera al lugar donde estaba con todo el grupo.

Hoy está vestida con un manto celeste, Su imagen es más viva, más real.

La Madre Divina dice:

 

Por el poder de la Divina Agua que brotó desde el Corazón del Maestro: en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Hoy vengo a anunciarles el símbolo de Mi escapulario, el escapulario de la Paz, para que lo difundan como instrumento de protección contra el mal. No están imitando a las antiguas doctrinas, sino que me están imitando a Mí, a la Guardiana del Amor, a la Protectora de las almas.

Yo Soy el Espíritu de la Paz, la naciente de ese afluente de luz. Soy la que custodia los corazones que han caído y desesperan. Por eso entrego este instrumento a ustedes y a todos Mis hijos, para que a través de su Congregación1 de amor y de paz, lleven este símbolo Conmigo.

Hoy les pido que construyan aquí una cerca viva, alrededor de este árbol, con sus propias manos, para que sientan el amor de esta tierra y florezcan nuevos frutos entorno a sus corazones, que esperan Mi llamado y Mi paz.

También hoy les pido que beban de la fuente del pozo que han hecho, en las otras tierras cerca de aquí, una fuente que Yo he consagrado a través de Mi silencio para la cura del corazón y del alma. Esta es una fuente espiritual que brota desde el interior, la cual poco a poco conocerán.

 

Fray Elías: Ahora, el escapulario ha desaparecido así como el orandio y Ella está elevando con ambas manos una cruz de plata de cuatro brazos iguales.

La Madre Divina dice:

 

Este es el símbolo de la redención, el símbolo de la rehabilitación de los que se han olvidado de Mí y de los que no han escuchado Mi mensaje.

Hijos, también les pido que construyan varios senderos con flores, para que Mi amor se pueda expresar en todo el camino de procesión hasta aquí. También les pido que la imagen que fue pintada sea colocada aquí y que debajo de ella esté el símbolo de la cruz de la nueva humanidad para que todo se pueda redimir.

 

Fray Elías: Ahora nos está mostrando cómo es que quiere colocar la imagen en este lugar.

 

"Este será un punto de encuentro para los orantes, para todos aquellos que no alcancen a entrar a esta Casa de Oración, cuando se acerquen las pequeñas, pero grandes multitudes, que buscarán un nuevo estado de paz a través de Mi presencia, de la Trinidad.

Fui concebida por la Gracia del Espíritu Santo, una emanación que nace desde el universo en unos lagos Celestiales, donde las esencias se manifiestan para comenzar a vivir en este camino de evolución. Yo surgí desde allí a través de los Padres Creadores, que con Su amor, concibieron Mi presencia. Sepan, Soy la Fuente Femenina de Dios, aquella fuente que todo lo puede y todo lo renueva cuando el corazón se abre. Están frente a la Madre del Amor que todo lo comprende y que aguarda a que Sus hijos crezcan y se unan en consciencia a Ella, a Mí.

Hoy abro Mis brazos para verter la Fuente de la Gracia en sus corazones y en aquellos corazones que están oscuros y que desde hace tiempo viven sin luz.

Oren por la reconversión de todos esos seres, para eso he pedido esta casa. ¡Es hora de comenzar! ¡Es hora de rescatar junto Conmigo a los que están solos y a los que pierden su fe!

Sé que no comprenden por qué Yo estoy aquí, pero sus corazones sí lo comprenden, porque me sienten y me ven en otro plano y en otro ritmo. Es allí hacia a donde deben retornar ustedes y todos Mis hijos, para que vean nacer la llama que siempre arde a través de Mí.

Para los días en que todo parezca oscuridad y desesperación en la mente, el corazón y el espíritu, deberán llevar este símbolo del Escapulario de la Paz, para que estén protegidos a través de la oración.

Hoy coloquen en sus corazones a todos los que pierden su fe y a los que carecen de amor, a los que están desesperados y a los que mueren porque nada tienen. En este día, recojo almas desde algunos puntos de este mundo, almas iguales a las suyas, almas vivas que han perdido sus esencias por no saber encontrarme y por estar dispersas por el mal que nunca descansa."

 

Fray Elías: Ahora muestra que con su pie derecho está pisando una serpiente. Extirpo el mal de los corazones, más aún en los corazones que no me creen y que aún no escuchan Mi mensaje, pues él no tiene eco en la esencia interior que pierde su fugaz luz, luz que Yo nutro con Mis oraciones.

 

"¡Extirpo! ¡Extirpo! ¡Extirpo!, como Guerrera de la Luz, la última secuela del mal que a Mis hijos destruye y los pierde de su cósmica vida.

Pero a algunos sólo debo observar, porque han aceptado transitar por otras sendas y no encuentran refugio dentro de Mi Corazón que está abierto desde hace siglos.

Hoy clamo por los corazones caídos, por todos aquellos que viven sin luz y que no tienen paz, pues los tres días de amargura se están acercando en estos últimos tiempos. Por eso las almas orantes deben arder, mas sin fascinación.

Deben arder a través de Mí y ayudarme a rescatar lo que parece irrescatable.

Aguardo por ustedes, aguardo por los Míos; Yo Soy la Reina de la Redención, la Luz de la Paz, el Inmaculado Corazón de la Misericordia.

¡Escuchen Mi Voz! ¡Escuchen Mi Voz! Este es el último camino que está siendo recorrido.

Si no me ven es porque Dios no lo quiere. Sepan reconocer la Voluntad que no es de ustedes, que viene desde los Cielos para colmar los corazones y para colocarlos en sus tareas internas.

Lleven este mensaje a todos Mis hijos, así como todos Mis anuncios durante estos ocho días. El octavo día algo Inmaculado realizaré, para quien esté despierto y sepa reconocer Mi luz, luz que sus esencias reconocen.

Hoy enciendo la Llama de Mi Corazón para todos Mis hijos e iré junto con ustedes por esta senda de cura a través de la oración y de procesión hasta Mi Sagrada Faz de la Divina Trinidad.

Que el Espíritu, la llama ardiente, el Padre, la Concepción Sublime del Universo y el Hijo, la Esencia Redentora de los mundos, nutran sus corazones para que encuentren la paz a través de Mi Corazón.

Yo Soy la Reina de los Escudos, la que protege con Su manto a las criaturas.

Una nueva paz se aproximará después de los tiempos duros, paz en la que todas las esencias deberán aprender a volver a nacer.

Gracias por responder a Mi llamado."

 

- Fin de la Aparición -

 

1 Orden Gracia Misericordia

 

***

Ago

30

30 de agosto de 2011 - Centro Mariano de Aurora, Uruguay

Aparición Extraordinaria

 

Como en los días anteriores, un grupo numeroso se congregó próximo al árbol de las apariciones para, en oración, recibir a la Madre Celestial.

En determinado momento, mientras todos cantan, la Madre Divina apareció y Fray Elías y Madre Shimani se colocan de pie.

Pasados algunos minutos se pide silencio y Fray Elías relata lo sucedido.

 

Fray Elías: La aparición de la Madre fue muy corta.

Cuando la Madre Divina apareció, estaba desatando una cuerda que tenía tres nudos. Padre Pío estaba cerca de Ella ayudándola.

Vino como Nuestra Señora desatora de nudos.

Ella dijo que si los corazones y las almas no se transforman por la oración, van a padecer dolor.

Eso fue todo lo que dijo y nos pidió que continuáramos orando.

 

- Fin de la transmisión -

 

***

Ago

29

29 de agosto de 2011 - Centro Mariano de Aurora, Uruguay

Aparición Extraordinaria

 

El grupo se reunió a la 19.30 para comenzar la procesión. La luz de las velas trajo una belleza particular al ambiente que despertó la devoción y la alegría en todos los presentes. Para muchos era la primera vez que participaban de un evento semejante.

La procesión comenzó en el Auditorio de Casa Redención, a unos seiscientos metros de la Casa de Oración. Todos caminaron en silencio, permitiendo que se plasmara una profunda reverencia en todo momento.

Al llegar frente al árbol de las apariciones, todos tomaron asiento y comenzó el trabajo de oración y cánticos en esperar a la Madre Divina.

Al rededor de las 20.00 la Madre Divina hace sentir su energía. Fray Elías y Madre Shimani se colocan de pie. En determinado momento se pide silencio y se comienza con la transmisión del mensaje de la Madre Celestial.

 

Fray Elías: La Madre divina dice:

 

Por el fuego que brota desde Mi Inmaculado Corazón, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Fray Elías: La Madre pidió que las hermanas del monasterio, las monjas mantuvieran las velas encendidas y que todos los demás las apaguen.

Ella apareció en el Cielo, abriendo una puerta celeste con forma de infinito. Viene como la Reina de la Paz, con un manto celeste, un cinturón de dos lazos también celeste y está rodeada de estrellas. Entre Sus manos tiene una llama encendida.

En un momento, junto con Ella aparecieron los apóstoles y luego desaparecieron.

La Madre Divina dice:

 

Vengo a anunciarles que, por haber dado respuesta a la Luz de Mi Corazón, estaré también aquí con ustedes el miércoles a la noche, en otra procesión con velas. Varias luces internas se han encendido en este mundo a través de la fe que ustedes tienen en Mí y hacia Mi Corazón.

Yo Soy el lucero que ilumina las almas, Soy la llama que proviene de la Trinidad y que les trae la Paz en los momentos de oscuridad.

He sido sincera con ustedes esta mañana, cuando los invité a que encuentren en Mí el verdadero camino de la paz, el camino de la reconciliación. Muchas almas han sido recogidas desde los lugares oscuros, a través de las oraciones que han ofertado a Mi Inmaculado Corazón. Ahora debemos ofrecer más oraciones y afianzar el Cielo en la Tierra, los ángeles sobre los seres humanos, sobre las almas que necesitan luz y perdón.

Todos están aquí respondiendo a un llamado desconocido, y por eso abro la Luz de Mi Corazón, para encender vuestros corazones e irradiarlos.

Dios Todopoderoso me ha traído hasta aquí para darles una oportunidad más, para abrir sus caminos a través de Mis caminos, que los conducirán hacia los Cielos, al lugar donde deben retornar y permanecer a pesar de todo lo que pase sobre esta Tierra dolorida.

Abro hoy Mis manos a todos ustedes, para que acepten Mi luz, para que encuentren en el antiguo pesebre el refugio de la Madre de la Devoción. Coloquen sus seres dentro de ese pesebre y permanezcan allí; Yo los vigilaré durante la noche.

Cuando se unan a Mí en la oración, encontrarán la luz para el camino a pesar de que esté oscuro y de que sus pies no puedan caminar, pues Yo abriré con Mi antorcha de fuego cada uno de sus caminos, cuando permitan que Yo reine en ustedes y en todos Mis hijos, los que aguardo desde hace tiempo.

Lleven Mi llama en sus seres internos, permitan que el Espíritu Mayor actúe y abra sus corazones para comprender los designios que desconocen; si se unen a Mí, encontrarán comprensiones y sus corazones no se cerrarán porque estará Mi llama profundizando el camino hacia el Amor y la Verdad.

Vengo a anunciarles que las procesiones serán nocturnas; las luces de la velas se encenderán para dar Luz al mundo que cada día está más oscuro por su humanidad. Mi luz desciende aquí para reencontrarlos y abrir sus corazones que en algunos, aún está cerrado.

Como Madre de la Ciencia Celestial aguardaré el momento en que una pequeña puerta en sus seres se abra para que Yo entre junto a Mi Hijo, el Redentor, y ahí reinemos en la Paz y en la verdadera comunión con los Cielos y el infinito.

Recuerden orar Conmigo durante estos días por el rescate de las almas que desconocen; sólo una oración remueve los Cielos y las montañas cambian de lugar para abrir caminos a los que están en redención, para que estos encuentren el aliento de seguir dentro de la Luz, buscando la Paz y el Perdón.

Lleven con ustedes Mi Luz durante esta noche para que alumbre lo que está oscuro; no teman, porque ahí Yo estaré, si dan permiso para que Mi Corazón maternal abra sus corazones. Entonces encontrarán la Paz, que es Mi Paz, la Paz de Cristo, la verdadera Paz de la Misericordia, la Paz de la Luz.

Sus Corazones están siendo colocados en compromisos desconocidos por haber respondido a Mi Voz en este tiempo, como también lo estoy haciendo en muchas almas de Medjugorje. Mis apariciones no están separadas, están unidas en la Omnipresencia de Dios, y Mi Voz puede resonar en varias partes del mundo al mismo tiempo; ustedes desconocen esta realidad, por la vida que han llevado.

Hoy Yo les traigo la Buena Nueva de poder reconciliarse a través de la redención con Nuestro Padre y de encontrar el refugio prometido en Mi Corazón Inmaculado.

¿Saben qué es Mi Corazón Inmaculado? ¿Qué han comprendido de esto? ¿Han sentido Mi llama en sus corazones?

Por eso les he pedido que enciendan estas velas en nombre de sus hermanos que pierden sus Cristos internos por la vida amarga que llevan. Ustedes están siendo bendecidos por la Luz de Mi Corazón, aunque no lo sientan.

Mi Corazón Inmaculado representa el Corazón Glorificado que nació de los Lagos Celestiales cuando fui concebida. Los Padres Arcángeles de la Luz me han cedido esta llave, la de llevar el Amor a este mundo. Una vez, cuando llegué a la Tierra como la Madre del Mesías, y antes de que Él fuera profeta de Dios para poder beber del cáliz, el Arcángel Gabriel −a través de las constantes oraciones− consagró Mi corazón con la Luz de la Divinidad por sólo decir “Sí” a todos Mis hijos, hijos que en estos tiempos recogería desde los infiernos.

El Padre me ha dado el permiso de recoger a estas almas de los infiernos. Esta es tarea de los Cielos, no es tarea de hombres. Deben conocer este Ministerio que es celestial y que a través de Mí está descendiendo a sus corazones, al corazón de todos Mis hijos. Por eso traigo hasta ustedes el Espíritu Santo, el bálsamo de la Trinidad, la Divinidad Única, para que reencuentren en nuestro Padre la Gracia de poder estar en Él continuamente.

Hoy abro Mi corazón a ustedes, para que junto a Mí y aquí, recibamos a los hijos que buscan la Luz, la verdadera Luz que viene de Mí como Madre de todos, como Reina de la Paz.

Gracias por responder a Mi llamado”.

 

- Fin de la transmisión -

 

***

Ago

29

29 de agosto de 2011 - Centro Mariano de Aurora, Uruguay

Aparición Extraordinaria

 

A las 12.00h y por pedido de la Madre Divina, un grupo menor se aproximó a la árbol de las apariciones a realizar 150 cuentas de la oración “Ave María”.

En determinado momento de la oración se siente una fuerte aproximación de la energía de la Madre Divina y Fray Elías se pone de pie. Contempla hacia la copa del árbol por un largo tiempo hasta que después de un tiempo transmite lo que la Madre Divina le ha dicho.

 

Fray Elías: La Madre Divina apareció como la Reina de la Paz. Llevaba un manto celeste y un orandio en Sus manos, el cual tenía en la cuenta mayor una imagen de Padre Pío por un lado y una imagen del Cristo Misericordioso por el otro.

Estaba en el cielo, al lado izquierdo del árbol, y detrás de Ella había un gran sol dorado. En el empeine de cada pie llevaba una rosa color plata, y más abajo, en la nube sobre la cual estaba, aparecían las siete rosas que mostró en la primera aparición en Agosto de 2007.

Dijo que estábamos orando junto con Ella, que estábamos acompañándola.

Cuando apareció, se abrieron tres canales de energía dorada un poco distantes de esta área; por los cuales pasaban muchas almas que venían de diferentes partes del planeta.

En esta aparición, Ella dio algunas orientaciones para el Centro de Oración:

Dijo que teníamos que pensar en el orden de este espacio, por ejemplo en algunas estructuras para poder encender velas, las que serán utilizadas solamente en los días de peregrinación: el tercer fin de semana de cada mes y los 12 y 13 de cada mes.

También dijo que la cerca de este árbol (naranjo de las apariciones) debe ser una reja dorada, circular, con el símbolo de la Cruz de la Nueva Humanidad en los cuatro puntos cardinales.

Habló al respecto del ritmo de esta Casa de Oración y del campanario. Dijo que podemos mandar a hacer la campana y que Ella espera que esa campana suene el próximo mes de septiembre de 2011, con 33 campanadas en estos horarios: a las 6, a las 9, a las 12, a las 15 y a las 18. Dijo que esos horarios son los más importantes de todos en cuanto a la oración, en los que se harán oraciones más profundas. En los horarios que restan, de hora en hora, se harán oraciones más cortas, de 10 en 10 cuentas, para poder sustentar el canal.

Nos dijo que una parte de Sus hijos harán vigilia en la Casa de Oración a las 21, a las 24 y a las 3 de la madrugada, que también serán oraciones cortas, solamente para sustentar. Y que el comienzo del día será a las 6h, con las campanadas.

En el mes de septiembre, se van a tocar las 33 campanadas inaugurando el despertar de este lugar, por más que la casa aún no esté terminada. Después, diariamente, se tocarán 14 campanadas en los mismos horarios ya mencionados. Sólo los días 12 y 13, y los terceros fines de semana de cada mes se tocarán las 33 campanadas, el resto de los días serán sólo 14.

Dijo que el 33 simboliza las 33 faces de Cristo, las que manifestará a través de los seres para estos tiempos. Que el número 14 simboliza los 14 pasos diferentes que la Consciencia de la Madre dio hasta Su Asunción a los Cielos.

Dijo que después nos dirá más y que ahora oremos.

 

- Fin de la transmisión -

 

***

Ago

28

28 de agosto de 2011 - Centro Mariano de Aurora, Uruguay

Aparición Extraordinaria

 

Se reunió, en el árbol de las apariciones, un grupo pequeño: las hermanas de la Red de Oración junto a Madre Shimani y Fray Elías, a orar las 150 cuentas de “Ave María”.

En determinado momento se aproximó la energía de la Madre Divina y Fray Elías después de mucho tiempo de contemplar en silencio hacia la copa del naranjo, relató lo sucedido.

 

Fray Elías: Ella apareció de forma muy nítida en medio de la oración, orando con nosotros. Vestía un manto celeste y una túnica rosada, estaba descalza y nos sonreía. Llevaba un orandio entre sus mano, las que estaban juntas en señal de oración. En la cuenta central del orandio, la cuenta mayor, estaba la imagen de la Madre del Perpetuo Socorro, una imagen bien antigua y que parecía un icono ortodoxo.

En un momento abrió Sus brazos y los elevó hacia los cielos, luego volvió a unir sus manos en oración.

Más tarde, a Su izquierda, apareció Padre Pío que también estaba muy nítido. Él levantó su mano derecha en saludo, y vi que llevaba guantes marrones, como los que usaba para cubrir sus estigmas. Nos saludó y después desapareció.

Con mucha dulzura, la Madre Divina nos miraba con Sus ojos celestes, profundos y luminosos, Su rostro tenía una tez radiante y fresca.

Unos minutos más tarde descendió un poco más del árbol, quedando más cerca de nosotros.

Dijo varias cosas que intentaré transmitir con precisión:

Lo primero, es que vino a hablarnos sobre el proyecto de vida de este lugar y que lo hacía en obediencia a la Voluntad Superior. Que Dios le había dado potestad para orientar y definir el proyecto de la vida aquí.

Recalcó, al comienzo, que no quería que los designios que Ella está haciendo descender sobre este lugar se manifestaran como en Palestina y Jerusalén.

Dijo que este espacio será pequeño para las multitudes.

Que esta parte del campo pude ser extendida, puede crecer más hacia el fondo de los naranjales, para hacer más jardines y senderos.

También dijo que nos habíamos adelantado a Sus pedidos (una de las hermanas sintió que debíamos ir a Medjugorje) y que efectivamente nos esperaba en Medjugorje. También que hemos captado bien las ideas de los Cielos (de cómo debemos organizar el campo de Casa Redención para el nuevo Centro de Oración), que son ideas sublimes pero que tienen que expresarse en la materia.

Mostró el campo dividido en dos partes por muros, por rejas y por puertas, tanto aquí como en el área de las peregrinaciones. Nos mostró también que en cada puerta de entrada debía existir la Cruz de la Nueva Humanidad.

Otra cosa que nos mostró fue, más hacia el fondo del campo, una casa de guardianes los que harán vigilia y que circularán permanentemente por el área para protegerla y acompañarla.

Después mostró que el área de funcionamiento de la Casa de Oración, será asumida por los monasterios con varios ritmos, acompañando a las personas y recibiéndolas.

Mostró la construcción del campanario, el que en su base tenía un candado y un monja tenía la llave para abrir y cerrar el campanario.

Dijo que el proyecto, como fue pensado (por el grupo que está a cargo de la construcción en Casa Redención), es lo que quiere Dios. Y acrecentó que lo que se está manifestando aquí, va a atraer a muchos que están dormidos pero también a muchos curiosos.

Dijo que las tribus de Israel antiguamente se dividían en grados de aprendizaje y de riquezas y que Ella pertenecía a una de las tribus más pobres que había. Que Dios la colocó en esa tribu para que esa parte del pueblo, que aprendió el arameo, pudiera aprender sobre la humildad. Porque en verdad no podía nacer, en ese tiempo, una parte de Dios en un lugar con riquezas. Por eso dice que Su Hijo nació en un pesebre; que ese pesebre representaba para Ella el amor en la pobreza, y que en ese momento, desde Ella brotó otra fuente de emanación que fue la devoción.

Otra cosa que dijo fue que debía haber, como tarea de los monasterios y de los que sintieran venir, oraciones matutinas, vespertinas y nocturnas para mantener la tarea que Ella está llevando adelante todos estos días.

Dijo que venía como la Reina de los Cielos, que trae un mensaje de Reconciliación y de Paz. Por eso se presenta aquí a nosotros.

Dice que no hay nada que temer, que sólo debemos obrar y vigilar. Que este Centro Interno, le ha dado la potestad de acompañar todo hasta el fin de los tiempos. Dijo que Aurora siempre fue parte de Ella y Ella siempre fue parte de Aurora.

Dijo:

 

Estoy trayendo una oportunidad que es que a través de la devoción todos se rehabiliten y así, Aurora actuará para liberar a las almas de las amarras y del dolor.

¿Comprenden que nada está separado?

Dios es uno en Tres, y esas tres presencias que son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, son Únicos.

Los amo y no teman por lo que dirán; Yo Soy la Reina de la Eterna Paz.

 

- Fin del relato -

 

***

Ago

29

29 de agosto de 2011 - Centro Mariano de Aurora, Uruguay

Aparición Extraordinaria

 

En este día de aparición, los participantes llegaron en peregrinación hasta la Casa de Oración. Llegando al lugar, el grupo se organizó para responder al pedido de orar y esperar el encuentro con la Madre Divina.

Después de una hora de oración, se comienza a percibir la presencia de la Madre Divina y las hermanas del monasterio de la Eterna Fe entonaron el cántico “Madre Celestial”.

A las 7.33, la Madre aparece y Fray Elías se coloca de pié. Después de unos minutos de contemplar hacia la copa del árbol nos dice:

 

Fray Elías: Cuando la Madre Divina apareció en el Cielo, sobre Ella había tres soles dorados y brillantes. Estos soles estaban alineados formando una perfecta triangulación, un triangulo de lados iguales. En el centro de esa triangulación, se manifestó una cruz dorada unida a una letra “M”, la cruz estaba por encima de la “M”. Ese símbolo comenzó a crecer y a expandirse por toda el área.

Pasados algunos instantes la Madre Divina descendió hasta la copa del árbol. Pero no descendió sola, desde esa triangulación de soles que se mantenía en el Cielo, emergió un Arcángel que la acompañó; era el Arcángel Miguel que la tomó de Su mano izquierda y la escoltó en Su descenso.

Ya sobre el naranjo soltaron sus manos, y apareció, en la mano izquierda del Arcángel Miguel, un escudo de plata que tenía gravado el símbolo que apareció en medio de la triangulación de soles, la letra “M” con la cruz; también tenía muchas estrellas pequeñas en todo el borde del escudo. En la mano derecha de Miguel, apareció una lanza.

Luego, en la presencia de la Madre Celestial y del Arcángel Miguel, aparecieron algunos seres que vivieron la santidad y que dejaron grandes enseñanzas a la humanidad. A la derecha de la Madre Divina apareció, por unos instantes, San Expedito, el que nos saludó y luego desapareció. Enseguida aparecieron Santa Clara y San Francisco, quienes también saludaron y luego desaparecieron.

Después, la Madre Divina, pidió que mirara hacia arriba y a través de ese símbolo que permanecía en el Cielo, el que estaba en el medio de la triangulación de soles (la letra “M” con la cruz), se manifestó un aspecto de la Consciencia de Dios. Del símbolo emergió una gran esfera de luz que se colocó sobre el lugar donde nos encontrábamos. Percibí que provino de una dimensión muy superior, y que descendió hacia la nuestra para compenetrarnos.

Luego de esa imagen, que duró unos minutos, la Madre Divina caminó sobre los tres árboles que están frente a nosotros, que también forman una triangulación. Clavó sobre cada uno de ellos, una cruz cristiana y luego clavó una cuarta cruz sobre este suelo. Parecía que con este acto Ella decretaba y proclamaba la presencia de la luz sobre este lugar. Después de esto Ella se elevó y se ubicó en el Cielo sobre los tres naranjos y con Sus brazos y manos más abiertas irradió Su luz de forma muy intensa.

Momentos más tarde, y permaneciendo en el Cielo, mostró que estaba escribiendo un libro. Para escribir usaba una rama de palma y sus anotaciones eran en arameo.

Luego cambió la imagen nuevamente y Ella descendió sobre la copa del árbol de las apariciones. En ese momento comenzó a abrir aún más los Cielos, hacia Su izquierda, hacia Su derecha y hacia arriba.

Nos está pidiendo que nos coloquemos de pie porque hará una irradiación de luz al mundo entero y a cada uno de nosotros.

 

Todos, en silencio, se colocan de pie y con los ojos cerrados se abren para recibir la luz de la Madre Divina.

 

Después de unos minutos, Fray Elías continúa relatando lo que percibe.

 

Fray Elías: Los Cielos están abiertos y hay mucha energía Celeste. Hay algunos seres angélicos que tocan trompetas y se escucha un sonido, como el de un trueno profundo, que resuena en todo el universo.

La Madre está, en este momento, rodeada de muchos ángeles y se ve con claridad Su corona de estrellas, muy iluminada y brillante, entre las estrellas se lee la palabra MIRNAHE, que también está resplandeciente.

Aparece con un manto celeste y lleva en Su cintura el cinturón de tela dorado. Mientras ora, nos mira con mucha compasión.

La Madre Divina dice:

 

Sientan y escuchen Mi voz, Yo soy la Divina Concepción de la Trinidad.

 

En este momento, y por pedido de la Madre Divina, las monjas cantan una vez “Ave María”.

 

Fray Elías: La Madre Divina dice:

 

No temáis, Yo Soy la Reina de la Redención que viene a extirpar el mal de los corazones.

El mundo enfrentará una gran enfermedad en el Espíritu y en la Fe si ustedes no se unen a Mí en oración.

Escuchen Mi mensaje, los estoy llamando para que se establezca la Paz y el Amor dentro de la oscuridad, para que se venza el mal y los corazones se iluminen a través de Mí.

Este es un momento de Paz. Quédense en Paz, pues nada más pasará. Todo pasará por Mí.

Encuentren refugio dentro de Mí, ya se los he dicho una y otra vez. Tengan fe en Mí, sientan la resplandecencia de Mi Corazón, vean la luz que está descendiendo.

Yo Soy la Reina de la Redención, la Reina de la Divinidad, la concebida por el Espíritu Santo, la Madre de los afligidos y de los caídos.

Vengo a anunciar que, a partir de hoy y por 33 días, deberán orar Conmigo la oración a la “Madre Universal”, para que Yo pueda rescatar, a través de esas oraciones, a Mis hijos.

Sientan Mi Paz, Yo soy la Madre de Nazareth, la Guardiana del Silencio Orante.

El mundo enfrentará sufrimientos que lo purificarán, y a ustedes, hijos Míos, les corresponderá ser guardianes de la oración junto Conmigo. Así Mi espada podrá cortar los lazos con aquello que no es de la Luz.

 

Fray Elías: La Madre está pasando una espada en forma horizontal, en todo el espacio, una espada de plata. Oremos.

 

El grupo ora la “Oración a la Madre de la Divina Misericordia”.

 

Fray Elías: Dijo que hasta ahora hemos orado por el Hijo y el Espíritu Santo, y que ahora debemos orar por el Padre.

 

Se realiza este pedido orando la misma oración.

 

El mundo pasará por su perdición, pero Mi Corazón triunfará si oran Conmigo y si Mi Corazón encuentra luces encendidas en sus corazones.

La batalla debe terminar a partir de la llegada del Redentor, el Maestro de los Cielos y de los Tiempos, que se está dejando ver por los que lo escuchan y responden a Su Voz.

Hoy les entrego el Sagrado Manto que envolvió a Jesús para que se envuelvan en Él y se refugien en Su Corazón.

La Misericordia está terminando de fluir y está llegando el momento de que fluya la Justicia Divina. En ese momento seré la Madre de todos los que quieran escuchar Mi Voz y Mi llamado. Sepan que siempre extenderé Mis brazos hacia ustedes para que encuentren Mi Paz y Mi Corazón, Corazón que está surgiendo una vez más.

Les dejo este Manto para que los proteja y para que se unan al compromiso de Cristo, de ser portavoces de Su Paz y de Su Misericordia proveniente de los Cielos. Son las mismas energías que me han permeado a Mí, como Madre de esta Tierra, como Guardiana del Corazón de Jesús, como discípula de Su instrucción.

Vean hoy Mis pies descalzos que tanto han caminado en busca de las almas, para que ellas encuentren resguardo en Mí.

 

Fray Elías: La Madre está mostrando Sus pies, que son de Luz. Y continúa diciendo:

 

Hoy les reparto Mis rosas para que sientan Mis aromas sublimes.

La rosa es el misterio del nacimiento de Mi Corazón, que fue glorificado después de haber pasado por esta Tierra y haber aprendido, como ustedes están aprendiendo, sobre el Amor y el Perdón. La rosa es la esencia resplandeciente de Mi Ser, la Concepción que me ha dado Dios como Madre de las criaturas en pureza y en ascensión.

Hoy dejo entre ustedes a Mis ángeles, para que oren junto con ellos en el rescate de las almas, las que están dormidas y las que no encuentran la Paz desde hace mucho tiempo.

Estoy llegando aquí como la Madre Concebida por el Espíritu Santo, la Mensajera de la Paz, la Guardiana de los corazones, el Alma sincera para cada uno de ustedes, la que acoge en Sus brazos las miserias y las transforma en Amor, el mismo Amor con que sostuve en Mis brazos a Jesús, el Cristo Redentor.

Él me entregó a ustedes, para que así estén en Mis brazos, y así también todos Mis hijos de todas las formas, creencias y pensamientos. Yo Soy el verdadero movimiento de la Luz, Soy la llama de Dios que viene a encender sus corazones en este tiempo de caos y de perdición.

Lleven en sus manos Mi bandera de la paz para que Mi corona de estrellas resplandezca en sus corazones y sus almas se eleven hacia Mí, para encontrar los nuevos caminos que parecen estar oscuros por tanta distracción.

Profundicen en la oración contemplativa; están a tiempo, no hay más nada que perder. ¿Qué están haciendo con sus vidas, queridos Míos?

Aguardo escuchar en Mi Corazón sus llamados para cumplir con las Gracias que vienen desde lo Alto.

Yo Soy la misma Señora que instauró el rosario y ahora el Sagrado Orandio, el vínculo interno con los grandes patriarcas que oraban de forma continua para profesar la voz del Señor en los corazones. Ellos en ese entonces no conocían Mi existencia ni la existencia de Mi Hijo, el Redentor.

Pero ahora todos estamos en la misma escuela, aprendiendo a abrir los corazones que están cerrados. Para eso Yo he venido aquí, a este país, a anunciar Mi llamado de Paz y de Redención. Convoco a todos a vivir en la reconciliación antes de que la Justicia Divina llegue, y si pasa por ustedes, sus corazones estarán abiertos en oración y la Ley será leve en las criaturas.

Yo vengo a anunciarles, a pedido de nuestro Altísimo Señor el Dios Omnipotente, la Resplandeciente Mente Única que nos ha creado a Su imagen y semejanza, a imagen de Su Amor y Perdón, que abran ahora sus corazones para que Mi Corazón triunfe y el legado de la Paz, que viene desde Mis ángeles, pueda instaurarse en todas estas naciones que carecen de Amor y de Redención.

Yo Soy la Mensajera de la Paz, el Corazón Iluminado de Cristo que viene como Madre y protectora para las criaturas, para aquellos que no encuentran refugio en este mundo material y que aguardan elevarse y salir de las ilusiones.

Escuchen Mi voz, Yo estoy llamando una vez más, como ya lo he hecho en otras partes del mundo. Sientan Mi eco en Medjugorje, en Fátima, en Lourdes, en Guadalupe y en otros lugares en los que no se ha oficializado Mi mensaje por carecer de comprensiones celestiales, que afirman la presencia de Mi Voz en todos los corazones a los que Yo busco.

Los Reinos están en Mi Corazón, ellos también son Mis hijos, que aguardan por las oraciones de ustedes para este tiempo de caos.

¿Quién orará por la planta que está muriendo? ¿Quién tendrá compasión por los animales que mueren? ¿Ustedes saben a dónde van sus almas?

Sí, existe un purgatorio de los Reinos que aguardan ser rescatados para que Mi Corazón los sublime y los eleve hacia los esenciales Lagos Celestiales, donde volverán a nacer como luces para aprender y vivir en esta eterna evolución.

Reciban hoy la Luz de Mi Corazón, escuchen y mediten en Mi llamado, oren junto Conmigo a través de estas palabras, porque así encontrarán más llaves para que se unan a Mí y crean en lo que estoy diciendo.

Como ha dicho una vez el Señor: “Cielo y Tierra pasarán, mas Mis palabras aquí se quedarán”.

Yo Soy el Ave de la Divina y Compasiva Misericordia para los corazones que están derrumbados por las guerras y la desesperación.

¿Acaso han leído Mis profecías de Fátima? La tercera guerra está queriendo descender, una guerra en el pensamiento y en el conflicto por la propiedad; propiedad que es una ilusión de los corazones que están caídos y que no escuchan a Dios.

Yo vengo aquí, a este lugar, a establecer Mi Redención, Mi Paz para los corazones, el Amor para todas las consciencias que creen en Mí y también para los que no creen en Mí, que pertenecen a otros lugares y movimientos.

Al final verán pasar Mi Voz y Mi Luz frente a sus corazones y ahí deberán resguardarse en Mi Amor que es Misericordioso y Divino.

Hoy los aguardo aquí, en las primeras horas de la noche, para que junto Conmigo enciendan la Luz en los corazones que ustedes no están viendo, y que están en el sufrimiento y en el dolor.

Yo Soy la Reina de la Paz y quiero establecer Mi Paz en este día para más grupos de almas que esperan que Yo extienda Mi corazón y Mis brazos hacia ellos, almas que tienen la consciencia y la mente en la oscuridad.

Mi llamado es superior, Mi Voz es predilecta, porque Mi anuncio viene de Dios, no viene de Mí. Yo sólo cumplo con la Voluntad de esparcir el Amor que Dios me ha entregado como María la Madre de Jesús y hoy como la Madre Glorificada entre los ángeles y los arcángeles.

Mi esencia está abierta a ustedes y a todos aquellos que se animen a cruzar hacia el portal de Mi Corazón, que dará la paz y la redención en este tiempo a todos los corazones. Aquí los esperaré, en este Centro de Oración, que a través de Mi Voz y de Mi Presencia Inmaculada abre las puertas para todos.

No teman por lo que vendrá; aguarden en el silencio orante junto a Mí. Mi Rosa de Luz se derramará sobre sus cabezas para que los pétalos cubran sus cuerpos de luz.

A las 19.30 h. iniciarán la primera procesión, con las llamas encendidas y los corazones abiertos. Ustedes realmente no saben lo que significa Mi Presencia aquí y porqué les estoy diciendo estas palabras, que deben nutrir sus corazones, para que encuentren refugio y amparo en Mí.

Esta será la primera procesión para encender los corazones de este mundo. La segunda será el día viernes, la que cerrará el encuentro con Mi Luz Maternal hasta los próximos momentos que vendré a darles Mi Paz.

Por la resplandecencia de Mi Inmaculado Corazón: en el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Vayan en paz y oren”.

 

- Fin de la aparición -

 


***

 

Ago

24

24 de agosto de 2011 - Centro Mariano de Aurora, Uruguay

Aparición Extraordinaria

 

Hoy un número mayor de personas se reunió, alrededor del naranjo de las apariciones, para el encuentro con la Madre Divina.

Se inició el trabajo de oración a las 6.30 h, como en los días anteriores.

En un momento, luego de más o menos una hora de oración, Fray Elías y Madre Shimani se colocan de pie. Minutos más tarde Fray Elías comienza a relatar lo que está percibiendo.

 

Fray Elías: Cuando el sol estaba despuntando, apareció una luz celeste brillante que baña todo el árbol y allí apareció manifestada la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad.

Llevaba en Sus brazos un pequeño niño de algunos meses de edad que estaba alegre y sonriendo.

Mientras la Madre lo mecía nos decía:

“Si son como niños y vienen a Mí, serán salvos”.

Repitió esa frase dos veces y después cambió la imagen.

Luego la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad apareció con los brazos extendidos hacia abajo y desde las palmas de Sus manos irradió una energía celeste intensa, que llegó a tocar el suelo. Detrás de Su cabeza, aparecieron tres rayos de color dorado intenso y hacia arriba se abrió un cielo que llega hasta otro plano, desde donde algunos grupos de ángeles la acompañan.

Más tarde, también aparecieron sobre Su cabeza las doce estrellas doradas con la palabra escrita MIRNAHE.

Después de esa visión, en otro momento, Ella nos ofreció un cáliz dorado con el borde tallado, cáliz que estaba vacío.

 

Emerge un profundo silencio y en un momento Fray Elías comienza a trasmitir las palabras de la Madre Divina.

 

Fray Elías: La Madre Divina dice:

 

Les doy la bienvenida a todos Mis hijos que han llegado hasta aquí y especialmente a algunos de Mis hijos que retoman la senda después de haber perdido el camino.

Si no creen en Mí no es lo más importante, pues lo más importante es encender el espíritu y unirse a lo Mayor.

Ahora, oren Conmigo la “Oración de Consagración la Madre de la Divina Misericordia”, para establecer, en este amanecer, la luz sobre esta parte del mundo.

 

Todos los presentes oramos la oración indicada algunas veces. Luego, la Madre Divina vuelve a comunicar sus palabras.

 

Fray Elías: La Madre Divina dice:

 

Reconozcan las faltas en sus corazones y hoy entréguenmelas a Mí, pues el corazón humilde es aquel que reconoce lo que ha hecho y que no teme descubrir y extirpar su pasado. Quien viene a Mí llegará más cerca de Cristo y podrá vivir la redención para estos tiempos.

El mal y la confusión son los emblemas de este mundo, por eso necesito corazones en paz que oren Conmigo y que me ayuden a aliviar el sufrimiento.

No teman, no necesitan esconderme nada, Yo los veo y los conozco desde antes que nacieran, como a muchos otros hijos. Sientan la paz por recibirme en este
día y no cuiden de la cáscara que deberá caer. Ha llegado la hora de lanzarse a lo superior y trascender el camino en dirección hacia Mí.

Calmen sus corazones a través de Mi Amor Maternal y si no me creen, crean en el Amor, llamen por el Amor Superior para que los compenetre y los resguarde.

Yo asisto, día a día, a ese mismo Amor, ese Amor que es la Fuente de Mi Padre.

Hoy vengo a anunciarles que coloquen un cirio perpetuo dentro de esta sala de oración, para que Mi Luz se represente a través de la Llama Sagrada, Llama que nunca muere y que siempre vuelve a nacer. Colocarán este cirio a la derecha de la imagen de la Divina Concepción de la Trinidad para que las almas vigilen en oración junto a Mí. Hoy derramo Gracias especiales sobre este suelo de Aurora, Gracias que no sentirán ni verán porque primero el alma debe hacerse de buena fe para unirse al Creador y para vivir en un estado sublime de unión con el Espíritu Único de la Misericordia.

Ustedes y muchos de Mis hijos fueron tocados por la Misericordia, y aunque esto parezca distante de sus comprensiones, deben tratar de percibir la Llama Interior, que es el Fuego eterno de la Misericordia para estos tiempos.

Si son todos como niños podrán permanecer en Mí y Yo en ustedes. Si ustedes, hijos Míos, son como niños, podrán retornar a Mí y Yo permaneceré con  ustedes eternamente. Unan sus esencias a Mi Corazón para encontrar firmeza en las pruebas que vendrán.

Para seguir el camino de Dios, que es perfecto y piadoso, el alma debe vaciarse de sí, para así, comprender los designios mayores que son santos entendimientos.
Este Centro (Aurora1) vivirá pruebas de confirmación, pues los soldados que siguen esta senda deberán confirmarse a través de la fe en lo desconocido, en lo que es inmaterial.

Hoy oremos para aliviar el sufrimiento y la ceguera del mundo. Sepan que ustedes viven Gracias especiales que aún no merecen, pero Yo como Protectora, Guardiana y Madre los he acogido dentro de Mis oraciones.

Hoy, todas sus faltas son perdonadas, alegren sus corazones por renacer a la vida, vida que antes era incierta. Si me reencuentran en sus caminos, este es el símbolo del llamado para que el corazón responda a lo superior y siga adelante, unido a Mí, a Mi Amor predilecto.

Soy la Estrella Celestial que alumbra la oscuridad. Llamo a Mis hijos para que se unan a esa luz, que es del Padre, para que encuentren el descanso del corazón en Mi Llama Maternal. Así, como en los comienzos, podré alzarlos en Mis brazos al igual que alcé a Jesús, para que reciban Mi Paz Interior y Mi resguardo. Muchas veces ustedes han estado en Mis brazos, pero pocos lo han percibido y pocos lo han sentido.

¿Será que creen en Mi existencia?

¿Qué más debo hacer con todos Mis hijos para que oren Conmigo aunque sea sólo una vez?

Estoy aquí como en Medjugorje, para traer la Buena Nueva que viene desde Cristo, desde nuestro Altísimo Señor del Universo.

Abran sus corazones en estos tiempos finales y dejen correr el agua turbia que estanca el amor del corazón. Pues si todos oramos a nuestro Señor, la tiniebla que parece oscura se disipará y el amor renacerá.

Están siendo llamados para vivir en fraternidad y para representar Mi Faz de la Divina Trinidad Superior sobre este suelo. Están siendo llamados para concebir a Mis nuevos hijos, que nacerán desde las tinieblas, desde los lugares oscuros y que deberán ser rescatados por la simple oración del corazón.

Eleven sus pensamientos hacia Mi alma mayor, para que Yo pueda penetrar los mundos internos del corazón y dirigir el Propósito Divino para todos los hijos.

Recuerden Mi tiempo de preparación en Nazareth, cuando estaba en oración y en unión con Dios, bebiendo también del cáliz del compromiso al igual que Mi Hijo Redentor, que lo aceptó como alianza divina en el Gethsemaní.

Hoy les entrego Mi cáliz de la Paz, para que lo den beber a los que están sedientos de Mi Amor y a los que me desconocen por confusos temores.

En la luz infinita de la resurrección de Mi Hijo, les entrego el código de Mi Paz, para que se siembre en sus corazones que están dormidos.

Ahora están despertando frente a Mí, para nacer a una vida nueva unida a lo Divino.

Ahora, me estoy elevando.

Les pido que protejan a los grupos de oración, Yo convoco aquí a los siete primeros grupos de oración, para que vigilen Conmigo en ésta, Mi Casa predilecta. Para que colaboren en profundizar la paz que los corazones necesitan, por estar sin luz y sin amor.

Yo Soy la Reina de la Paz, Soy la Divina Concepción de la Trinidad. Reciban el Espíritu de la Trinidad que es el origen de los comienzos.

En el amor prodigioso de Cristo, quédense hoy con Mi Paz Interior.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Fray Elías: La aparición se desvanece y la silueta se eleva hacia el infinito.

 

- Fin de la Aparición -

 

***

Ago

22

22 de agosto de 2011 - Centro Mariano de Aurora, Uruguay

Aparición Extraordinaria

 

Llegó el día del Encuentro con la Madre Celestial. El grupo del monasterio se trasladó hasta el área de las apariciones, frente a la Casa de Oración. En ese sitio se inicia la coligación con María orando a la Madre Universal. El grupo ora durante un tiempo a la espera de la Aparición de la Madre Divina.

Al despuntar el sol del amanecer, Fray Elías y Madre Shimani se colocan de pie. Fray Elías contempla con mucha devoción un punto sobre el naranjo que está frente al grupo. Posteriormente nos relata:

 

Fray Elías: Comenzó a manifestarse la presencia de la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad sobre el naranjo y nos dice:

En el preciosísimo y resplandeciente Fuego del Padre: en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

He venido aquí para pedirles que construyan un jardín de rosas, para que el sufrimiento sea elevado hacia Mi Corazón.

 

Fray Elías: Ella sostiene con Su mano izquierda un libro abierto y con la mano derecha señala hacia arriba. Lleva en el cuello, un orandio, con más de 72 cuentas. Está rodeada por una luz blanca y celeste intensa. Posa sus pies sobre una forma de pequeña nube y sobre las siete rosas de color rojo. A su derecha y a su izquierda, en un lugar más elevado, se encuentran dos ángeles, quienes sostienen un cáliz dorado, mientras lo elevan con sus manos, miran a los Cielos.

Ahora, Ella desciende desde la copa del árbol hacia donde todo el grupo se encuentra, y permanece a un metro del suelo, en el aire. La Madre abre sus brazos hacia ambos costados y desde sus manos se irradia una luz blanca, que nos baña.

La Madre Divina dice:

¡Oren, oren, oren!, porque los hombres no escuchan Mis palabras. El sufrimiento debe aliviarse a través de la luz que ustedes conocen.

He solicitado que estuvieran aquí, presentes en este lugar, todos Mis hijos. ¿Por qué no han venido? ¿Han escuchado bien Mi llamado? Los esperaré.

En el lugar se encontraban presentes solo los hermanos y hermanas del monasterio. En ese momento un hermano se levanta y va a buscar a todos los que estaban presentes en el campo ese día.

Se espera en oración hasta la llegada de todos.

Soy la misma Virgen que nació de la Fuente para rescatar a las almas. Hoy como la Divina Concepción de la Trinidad, les traigo Mi Eterno Amor de protectora y de guardiana.

Realicen este jardín semejante al de los mundos sublimes, para que junto a la cura que nace desde aquí, se disipe el sufrimiento y sus corazones sean elevados.

Las peregrinaciones, el caminar interior, comenzará con pequeños grupos, pero después a lo largo de los meses y años, este Centro de Mi Luz recibirá a grupos más numerosos. Serán preparados, durante estos ocho días de Encuentro, para los tiempos que vendrán, al igual que muchos de Mis hijos en otras partes de este mundo.

Mi mensaje quiere tener más eco en los corazones y ustedes deben ser portavoces de Mi mensaje, así como otros hijos a los que me aparezco.

Ustedes conocen pocas facetas de Mi Corazón, pero hoy les presento una: Mi Rosa de Luz.

La Madre Divina nos muestra, en este momento una rosa, color rosa intenso, en la región de Su Corazón.

Espero que ustedes compartan Conmigo la fraternidad del corazón, para que esta esencia interior se irradie hacia todos sus hermanos.

Encuentren la paz en sus corazones y no teman, Yo estoy con cada uno de ustedes, pues como lo he dicho, cada uno me ayudará a recibir a los que lleguen aquí.

La hora vespertina será Mi hora predilecta para las procesiones, Mi hora Inmaculada, Mi sello de luz, para que el alma en el caminar se despoje de sus vestiduras y llegue hasta Mi Templo para reverenciarme y beber de la Fuente de Mi Amor.

Conmigo, en confianza y fe, beban del cáliz que Mis ángeles elevan para la redención.

Durante estos días dediquen horas a la profunda oración. Lleven este mensaje a sus hermanos que necesitan volver a escuchar Mi Voz, para que tengan ansias de seguir esta senda que les estoy mostrando.

Gracias por responder a Mi llamado y gracias a todos Mis hijos que oran con confianza aunque no me ven. Están recibiendo una Gracia, la que pocos comprenderán. Velen por ella, para que no se disipe, para que se afiance y se irradie en cada corazón, ya es la hora.

Para los dos últimos días, aguardo aquí la presencia de Mis hijas de la oración, de Mis cuatro hijas que fundaron Mi Red de Luz Orante (Red Fraternidad de Oración: Red mundial de grupos de oración).

La Nueva Lis (2) Esencial está despertando y ustedes deben prepararse para acoger a los que están distantes y a los que despiertan en este nuevo impulso de Fátima. La devoción debe permanecer en cada esencia interior; ustedes busquen esa esencia en sus corazones y digan a sus hermanos que también la busquen, pues allí Yo me afirmaré para poder derramar la Misericordia de Mi Hijo.

Gracias por responder a Mi llamado y anúncienlo a todo el mundo, a todos los corazones que me siguen en esta Faz de la Divina Concepción de la Trinidad. Anuncien al mundo, portavoces de Mi Voz, Mi mensaje durante estos días, para que todos acompañen esta peregrinación interior que hoy iniciamos. Si están aquí, es porque ustedes han estado en otro tiempo Conmigo.

Mediten en lo que les digo, confíen en Mi Luz Redentora.

Soy la Divina Concepción que irradia la Trinidad del Universo a los corazones que se abren. Yo Soy María, Yo Soy la nueva Consciencia Femenina que resurge delante de ustedes y de todos Mis hijos para rescatarlos.

La hora de la salvación y de Mi compromiso ha llegado.

Sepan que estos son Mis últimos encuentros con ustedes, para que a partir de aquí caminen en la senda de este Centro de Oración.

Madre de la Divina Concepción de la Trinidad.

 

 


(2) Lis: Centro Planetario que se manifiesta en Europa. Tiene su epicentro en Fátima, Portugal y también se proyecta hacia la zona de Lourdes. Este Centro Planetario trabaja, en la humanidad, esencialmente activando la energía de la devoción y los códigos de la pureza original.

 

Ago

23

23 de agosto de 2011 - Centro Mariano de Aurora, Uruguay

Aparición Extraordinaria

 

Monjes y los residentes se reunieron en este día, a la hora indicada, para orar en el área de las apariciones, esperando la llegada de la Madre Celestial.

En un momento de la oración, las hermanas del Monasterio de la Eterna Fe comienzan a entonar el cántico “Ave María”. En ese momento el sol comienza a despuntar sobre el horizonte y a iluminar todo el campo.

Fray Elías y Madre Shimani se colocan de pie, y en profunda oración contemplan hacia la copa del naranjo.

Un tiempo después Fray Elías nos relata.

 

Fray Elías: Al comienzo, sobre el árbol que está frente a nosotros, se manifestó un gran haz de luz celeste que venía del cielo y que descendía sobre el área donde nos encontramos.

Momentos más tarde, el árbol de las apariciones se vio totalmente rodeado de una energía dorada y luego tres anillos de energía, también dorada, envolvieron al árbol.

Entonces se manifestó una gran esfera de luz que cruzo desde otra dimensión hacia una realidad más cercana a la nuestra. Esta esfera descendió sobre la copa del naranjo y de ella surgió la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad, que hoy viene vestida con un manto dorado.

Al principio tenía sus manos juntas y sostenía una orandio, pero luego aparece sosteniendo una cruz cristiana, dorada, con su mano derecha. Ella posaba sus pies sobre una pequeña nube blanca.

La Madre Divina lleva un cordón dorado, doble, hecho con tela, que da dos vueltas a Su cintura y que cuelga con dos lazos a un lado de Su cuerpo, el lazo izquierdo tiene tres nudos. Dijo que a la pintura de la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad le faltaba ese detalle.

Detrás de Ella se manifiestan siete anillos de oro, uno dentro del otro, que se dirigen al infinito.

Al principio nos sonreía, luego en otro momentos elevó Su mirada hacia los Cielos y en otro momento abrió sus manos e irradió una luz blanca sobre nuestras cabezas.

Ahora estamos frente a la resplandecencia de la Madre Universal, que de nuevo viene acompañada por dos ángeles que parecen ser guardianes.

En este día, la manifestación lumínica de la Madre es más potente que en los días anteriores.

 

Luego de un silencio en el cual todos se mantienen atentos, Fray Elías comienza a trasmitir las palabras de la Madre Divina.

 

Fray Elías: La Madre Divina dice:

 

¡Están Conmigo, están Conmigo, están Conmigo!

Por la preciosísima sangre que se vertió desde la Cruz del Redentor: en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Hoy vengo a pedirles que coloquen una cruz de la Nueva Humanidad sobre la entrada de esta Casa, para que los cuatro elementos de este mundo se rediman y puedan nacer de nuevo en un próximo ciclo.

Lleven con ustedes la Luz de Mi Corazón, para que sientan la Paz y el Amor de esta Madre. Hoy los veo aquí, pero también los he visto en otros momentos.

Siembren la mansedumbre en sus corazones, para que la ola que acarrea el mal no los toque. Si están bajo Mi manto, seguirán Mi guía y sabrán qué hacer a su debido tiempo.

Hoy vengo como la Reina del Sol, como la Estrella del Mañana, como el Portal del Arca de la Alianza para que el Espíritu Divino descienda a la Tierra. Hoy están frente a Mi Divina Trinidad, la que una vez brotó desde el corazón del universo y a la cual no deben olvidar.

Amanezcan en este día con los cánticos del Gloria, para que los Cielos hagan sonar sus trompetas y en la humanidad se redima.

Lleven en ustedes el amor fiel de Mis ángeles, para que encuentren la luz en los caminos y así puedan conducir a Mis hijos que están dispersos por el sufrimiento.

Estoy aquí para anunciarles un nuevo emblema de Paz: “Amar la Oración sobre todas las cosas”; más que a ustedes mismos, más que a sus pensamientos y a sus sentimientos, porque Yo cuento con esos instrumentos para poder verter Mi Paz en esta parte del mundo.

Mis anuncios están terminando, ustedes ya lo saben. Sepan que Mi tarea de Redentora se extiende por el mundo, uniendo las luces de los Grupos de Oración que se sustentan en Mi Fe para que así nada los pueda derrumbar.

El silencio del corazón será la llave para estos tiempos, para quien busque encontrarme en su interior, dentro de cada corazón y de cada esencia.

Sepan que cuento con sus oraciones, por más pequeñas que sean, pues las esencias que están oscuras deben renacer antes del último tiempo.

La Hora de la Paz llega por poco tiempo, antes del ciclo de la Justicia, que es Divina e Insondable.

Entrego a ustedes la Luz de Mi Oración, para que se unan a Mí y encuentren a Cristo en sus corazones. Que no haya confusión en sus pensamientos, pues la tiniebla se está aproximando, y cuando así sea, hijos Míos de todos los grupos de oración, deben buscarme y tener confianza en Mi plenitud de Madre y Guardiana. Los días oscuros se acercan, los profetas lo han escrito, pero puntos de luz, emanaciones de Dios, que son sembradas a través de Mi tarea universal, resplandecen para estos tiempos.

Para que las obras de la luz, que son Divinas y Misericordiosas, puedan prevalecer, necesito de fieles seguidores que a pesar de las caídas se levanten y me sigan.

Hoy vengo a pedirles el símbolo de la cruz en esta Casa, como en la Casa que está en las sierras del Brasil donde me he aparecido.

Una tercera Casa de Oración deberá ser construida para que las tres representen Mi Trinidad sobre esta parte del mundo. En las sierras de Córdoba será Mi próximo descenso, para que esa casa se afirme en Mi Luz y abra el portal de la redención a los que están con el espíritu caído dentro de esa nación. Argentina ha sido Mi predilecta tarea, la que estoy auxiliando en el rescate de almas preciosas.

Lleven con ustedes el símbolo de Mi Cruz, la cruz que ha cargado el Redentor, para que recuerden que el sacrificio por el Todo es la llave que supera la oscuridad y la vence.

A partir de los espíritus orantes se construyen nuevos templos, como este que aquí está naciendo, Mi predilecto hogar de oración al igual que Fátima, Lourdes y Medjugorje. En cada lugar en donde me aparezco les anuncio algo distinto, a ustedes como hijos y como humanidad en redención. Pero la tarea de esta casa será redimir el corazón, redimir el dolor y elevar hacia Mi Corazón el sufrimiento del pasado.

Quiero construir la Nueva Iglesia que deberá descender desde los Cielos, la cual desde los comienzos no fue comprendida, en las enseñanzas que Cristo transmitió en la simplicidad y la humildad.

Yo Soy María, la Reina de la Luz para estos tiempos. Conozco y se del caminar de este mundo desde los inicios.

Los primeros patriarcas sembraron un legado para los pueblos y las tribus, pero la humanidad se ha dormido y ha caído; el Padre me encomendó rescatarla desde los suburbios en que ella vive desde hace siglos.

Que Mi Luz nazca en sus corazones, para que la llama que se enciende brille y permanezca unida a Mí a pesar de todo. Oren para establecer la Paz en esta parte del mundo; las almas claman por ella y la necesitan.

Lleven a todos Mi Luz Maternal y recuerden cuando fueron niños y encontraban reposo sobre sus madres. Así Soy Yo, la Guardiana del Amor, la Madre de la Paz, el Sol que brilla en el corazón del universo y que trae luz para estos tiempos.

Gracias por responder a Mi llamado.

 

- Fin de la Aparición -

 

***

Ago

18

18 de agosto de 2011 - Centro Mariano de Aurora, Uruguay

Aparición Extraordinaria

Finalizada la liturgia matutina en el Monasterio de la Divina Reverencia, Fray Elías recibe una señal interior para ir, junto con Madre Shimani, al lugar donde se iniciaron hace algunos años, las Apariciones de la Madre Divina en Casa Redención; lugar donde hoy se construye Su Casa de Oración.

Al llegar al área, esperaron en oración alguna señal. En un determinado momento un viento fuerte los envuelve, y los naranjos comienzan a balancearse de un lado hacia otro.

Fray Elías relata que en ese instante ve aparecer, en otros planos, una esfera luminosa blanca, que se posa sobre uno de los naranjos.

Continúan en oración, hasta que Fray Elías dice:

 

Fray Elías: Ella aparece como la Reina de la Paz. Nos pide que oremos por los que están agonizando.

 

Se oran algunas cuentas de la oración “Madre Universal”.

 

Fray Elías: En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

La Madre Divina dice:

Mi Corazón resplandece de nuevo por retornar a una de Mis casas. He venido aquí para anunciar Mi retorno a este lugar. Yo estoy aquí aunque Mi obra, Mi Casa de Oración, no esté terminada.

Yo Soy la Reina de la Paz, la Guardiana de las Puertas del Cielo, Soy la Divina Concepción de la Trinidad, nacida del amor de Dios, de la Fuente Misericordiosa de la Creación.

Vengo a pedirles que se reúnan aquí para recibirme, del día 22 hasta al día 29 de agosto, en este horario. Cada día les diré qué quiero de este lugar y cuál es la Voluntad de Dios.

Estén alegres, estoy entre ustedes, Soy la Guardiana de la Fe, la Protectora Universal de las almas.

Vengo a pedirles que construyan, a través del símbolo de una escultura, a la Divina Concepción de la Trinidad, a imagen y semejanza de Dios. Si dan este paso hacia Mí, no sólo estarán siendo cristianos, hijos de Cristo, sino almas en consagración. Colocarán esa imagen dentro de esta casa (Casa de Oración), para que esta parte del mundo me venere y para que Yo, al fin de estos tiempos, pueda curar y reconvertir a los espíritus.

Desde el día 22 hasta el día 29 de agosto, todos podrán participar de Mi Aparición, aquellos que creen en Mí y los que no creen en Mí; aquellos que alguna vez escucharon Mis mensajes en otros tiempos y aquellos que se han olvidado de ellos. Mi Corazón resplandece de alegría por este encuentro maternal de amor y de paz.

La imagen de la Divina Concepción de la Trinidad será la protección de esta casa, así, el mal que se encuentra en otros puntos y que tienta a los seres, no entrará porque Yo estaré allí, protegiendo la Gran Puerta.

Estoy aquí, entre ustedes, para irradiarles Mi Paz y para que sientan Mi acogimiento de Madre y de Guardiana. Los llamo para profundizar en la oración, instrumento del Creador, que curará a las almas junto a Mí.

Soy la Guardiana del Amor, la Inmaculada Concepción, la Señora de la Contemplación y de las Oraciones, que se anuncia al mundo para ofrecerles el rescate, la salvación definitiva, la última puerta de Luz que Yo estoy abriendo para estos tiempos.

Vuestro Señor Cristo, que está en los Cielos, que penetra en las dimensiones y en los espacios de este universo, Me ha encomendado que reciten oraciones que reconstruyan las almas. De esta manera, la Fuente de Mi Corazón se vertirá en este lugar, como fue en los comienzos.

Quiero anunciarles que Mi imagen no será un antiguo patrón, sino que será el símbolo de Mi resplandor que desciende de los Cielos hacia este lugar para consagrarlo. Será importante, especialmente, para todos aquellos que persiguen Mis Obras por no comprenderlas.

La Divina Concepción de la Trinidad es el símbolo de unión Conmigo, es el sello de unión con Mi Espíritu Inmaculado, desde donde Yo podré verter la Fuente sobre sus corazones, sobre los corazones que están sin luz y sin consuelo. La Divina Concepción de la Trinidad unirá a las religiones y a las creencias, para que todos se unifiquen en Mi Consciencia Universal y para que, a partir de ahora, se cumplan las profecías que anuncian la llegada de la Reina Coronada de Estrellas.

Estoy pisando el mal para que este desaparezca y para que, a través del amor, me ayuden a redimirlo.

Les anuncio que este lugar no obrará sólo en la cura, sino en la profunda oración Conmigo, en la devoción a Mi Faz concebida por el Espíritu de la Trinidad. A todos ustedes los acojo entre Mis brazos, para que sientan Mi maternal espíritu, para que estén cerca de Mí al igual que estuvo Jesús cuando pequeño y cuando adulto. Siempre estaré allí como la misma Madre, el mismo Sol que resplandece en el corazón y que abre las puertas para los tiempos.

Se iniciará una gran ceremonia en conmemoración a Mi llegada a este país y a esta región en redención, para que conozcan Mi Consciencia desde otros niveles, desde otros Cielos.

Estoy con ustedes, no teman lo que dirán; deberán estar firmes en el propósito de Mi Voz y de Mi Voto.

Soy la Luz que alumbra los caminos, Soy la Madre que marca la senda que siguen sus pies. Los que quieran ser perdonados deberán llegar a Mí descalzos, así como Yo lo estoy. Entreguen todo a Nuestro Señor que está en los Cielos, el que rige los universos, el que nos ha creado en Su Amor y en Su Voluntad.

Todos ustedes están Conmigo, en Mi Corazón, y reparto Gracias urgentes para estos tiempos, en donde el mundo vive su último ciclo. De esta forma, podré llegar como consciencia, como Madre de la Divina Concepción de la Trinidad, a otras partes de este mundo para poder colocar Mi manto de cura sobre los corazones caídos, y para que las esencias que están en los abismos puedan resurgir por la acción y la obra de Mi Amor.

Les anuncio a todos los que lleguen, que los días 12 y 13 de cada mes serán días dedicados a la cura mediante la oración; deberán anunciar que estaré presente, acompañándolos de cerca, en cada corazón.

A partir del próximo mes (septiembre de 2011) se iniciará la procesión desde la entrada de esta Casa hacia esta, Mi Casa, para que todos sean bañados por el espíritu de la oración y para que Mi energía curadora y redentora pueda llegar a los que estén presentes.

Abro Mis brazos y Mi Corazón para todos los que quieran llegar aquí durante esos dos días, pero sepan que estoy derramando una Gracia especial para estos tiempos críticos, pues así lo he asumido.

Llamo a todos Mis hijos para que me acompañen en oración y en presencia aquí del día 22 al día 29 de agosto, para que reciban de Mí lo que Dios me encomendó entregar a cada uno.

Existe un gran secreto que hoy les confío: MIRNAHE significa Divina Trinidad.

Lleven en sus manos Mi bandera de la Paz y dejen que Mi Amor los impregne para que se disuelvan los conflictos y las asechanzas.

En la Paz de nuestro Señor Cristo,

Madre de la Divina Concepción de la Trinidad.

Quiénes somos

Asociación María
Asociación religiosa cristiana y ecuménica que tiene por finalidad difundir el mensaje universal de amor y de paz que Cristo Jesús, la Virgen María y San José transmiten a los monjes de la Orden Gracia Misericordia, estimulando el crecimiento espiritual a través de la oración y del servicio altruista.

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